VACACIONES EN LA NIEVE

17 de Enero, 2008

Esto que voy a relatar me acaba de ocurrir el lunes pasado, o sea el día de fin de año.
Todos los años me voy a esquiar con mi familia, es decir, con mi esposa, la hermana de mi esposa y mi cuñado.
Este año nos fuimos a Formigal, que por cierto no conocíamos y nos gusto desde el primer momento.El tiempo se portó bien en todos los sentidos y disfrutamos de los correspondientes descensos como es costumbre.
Bien hasta aqui: Por mi edad, 59 años tengo un proceso reumático que me afecta a las vertebras. Al segundo dia me quedé en cama por tal motivo. Lo curioso es que después de desayunar en la habitación, me metí de nuevo en cama que es la mejor postura que puedo adoptar para aliviar el dolor y en ésta postura casi no me duele la espalda.
Me quedé dormido, pero me desperté sobresaltado, pues noté que habían entrado en la habitación…
Me volví al frente y vi una camarera a que intentaba recoger los restos del desayuno… que me habían subido a la habitación por la mañana.
¡oiga señorita, quien le dio a Vds. permiso para entrar en mi habitación sin siquiera llamar a la puerta!???
La joven tendría unos 18 a 20 años y se puso toda nerviosa, explicándome que si no estaba en el exterior de la puerta el cartelito de NO MOLESTEN, ella tenía la obligación de entrar para hacer la limpieza y recoger la habitación.
Me pidió disculpas y se marchó muy sorprendida…Luego me arrepentí, pues ella realmente estaba cumpliendo con su deber… Pero yo tenía que descansar pues además no había dormido nada en toda la noche anterior.
Al rato me quedé de nuevo dormido y siento que llaman a la puerta.
Me levanto, y me encuentro con mi cuñada que venía con cara de pocos amigos.
(Total que se habían puesto todos de acuerdo para no dejarme dormir…)
¿¿qué te pasa Mariana?? traes cara de pocos amigos..!!!
Si, por cierto. Estoy al borde de un ataque de histeria
porque Paco ha vuelto a beber. Sabes que terminamos de cenar con mi hermana y contigo y el se quíso quedar en la cafetería a ver el partido… Bueno pues llegó a la habitación a las 5 de la mañana haciendo un gran estruendo…despertándome con la historia de hacer el amor… total que para que callase accedí a su petición y nos pusimos, a la faena. Su borrachera la impidió tener nada de erección y al cabo de una hora seguía insistiendo en que tenía que ayudarle, etc. pero aquello no funcionó, para nada. Total que se quedó dormido y hoy por la mañana, comenzó a discutir y yo decidí quedarme en la habitación…
En eso ya llegó tu esposa (mi hermana) y me dijo que habías pasado mala noche y quedabas a descansar y se marchó a esquiar con el tonto de mi marido, encargándome que viese si necesitabas alguna cosa. Por lo menos me he quedado en paz… con mi marido no hay forma humana de llevarse bien. Es totalmente machista y no lo soporto. Tengo 49 años, como sabes y no puedo más. Hoy hace exactamente 6 meses que no hago el amor… y tu sabes que soy como mi hermana. Tengo que desahogarme sexualmente para encontrarme bien. Te comento esto por la confianza que tenemos de toda la vida.
Total, mi cuñada lo hablaba todo, de carretilla, si dejarme hablar a mi absolutamente nada…. ¿coño que genio!! La consolé como pude y le dije que tenía que tener paciencia con Paco, que no era mala persona. Yo lo conocía a la perfección pues fui yo quien se lo presentó hace 23 años y tras un noviazgo relámpago se casaron en Asturias, de donde él es. Todo bien hasta hace 5 años que comenzó a beber por causa de los negocios, que les iban mal… Total que mi cuñada estaba al borde pedir la separación según le había comentado a mi mujer…
Yo no sabía que hacer… Al comentarme que no tenia sexo desde hacia tantos meses, una mujer como ella, que estaba como un tren… me sentí muy excitado, y al estar solo con ella en aquella pequeña habitación del hotel, hizo que tuviera una gran erección y me sentí atraído por ella de manera brutal… Ella venía con una bata de lana hasta los pies, pero al sentarse en mi cama…se quedaron al descubierto sus piernas torneadas y se le veía toda la entrepierna. Yo no sabia que hacer…coño que es la hermana de mi mujer y la esposa de mi amigo Paco.
Fue ella la que habló ahora: Pepe te encuentras mal, te ha cambiado el color de la cara…Seguramente es por el dolor de espalda..Deja que te dé un masaje de los que yo recuerdo cuando era auxiliar de enfermería…!!! Verás como te quedas nuevo.
Yo le dije que no (es que además estaba completamente empalmado y sin ropa interior
en pelota viva como me había acostado…
Ella no me hizo caso y tiró de la manta y entonces reparó en mi tremenda erección.
Se le abrieron los ojos como platos y se me quedó mirando. Yo estaba avergonzadísimo…nunca, a pesar de algunas ocasiones claras, le había insinuado nada a mi cuñada Mariana…
Y ahora ella creí que me abofetearía y se marcharía… para luego comentárselo a su hermana… Pero NO FUE ASI… Hizo como si no me hubiera visto y me preguntó si tenía
alguna crema hidratante o aceite de baño para darme el masaje.
Yo le respondí que entre las cosas de su hermana creo que había un aceite corporal…
Efectivamente buscó en el neceser de mi mujer y allí estaba el frasquito de aceite. Y dijo: cuñado me voy a quitar la bata para poder trabajar mejor tu masaje. Me quedé de piedra, solo tenía puesta la braga un top que le trasparentaba todas las tetas…. Creí morir de gusto. Nunca la había visto así, salvo en la playa con su escueto bikini. Pero esto era diferente…. Me ordenó me pusiera boca abajo y ella comenzó da masajearme toda la zona del cuello y la espalda.
Como la cama era tan ancha, se subió para cabalgarme a la altura de mis nalgas. Yo reventaba. Mi pene parecía que iba a traspasar el colchón de un momento a otro… Era como un regalo divino. me estaba haciendo un masaje que aparte de ponerme “a cien” me quitaba todo el dolor…
Ahora me dijo con voz de mando: Ahora date la vuelta que te voy a masajear por delante…
Oye, le dije yo, que no puedo.
¿como que no puedes? no ha servido para nada mi masaje??
Claro, se me ha quitado la tirantez y el dolor que tenía
estoy nuevo….te lo juro, es mejor que lo dejes ya.
¡De eso nada monada! Tengo que terminar lo que empecé…
Así que no tuve más remedio que darme la vuelta y con ella cabalgando me era difícil…Se levantó un poco tal como estaba sobre sus rodillas y entonces me dí la vuelta quedando mi tremendo pene a la altura de la entrada de su vagina… Aquello parecía imposible. Yo no quería faltarle al respeto pero me lo estaba poniendo muy difícil de respetar….!!! Dios mío que gusto tan grande…
Ahora, tal como estaba si no fuera por la braga ya la hubiera penetrado por propia inercia, estaba justo en la en la entrada de su “conejito” pero lo impedía la braguita que ella tenia puesta.
Ella como si nada comenzó un tremendo masaje de mi cuello en sus laterales y los hombros por delante pasando a mi pecho y bajado por mis gluteos…. Yo notaba que me su braga estaba totalmente mojada y me estaba mojando toda la polla y parte de mi barriga…
En esto, sin decirme absolutamente nada, apartó su braga hacia un lado dando paso a mi tremenda polla que entró como una exhalación al estar ella tan mojada. Comenzó moverse de arriba abajo y lateralmente como una experta. Se notaba que tenía tanta “hambre” de sexo que no paraba. Les juro que estuvimos más de una hora haciéndolo en distintas posturas. Ella chillaba como una posesa. Era el delirio y nada nos preocupaba pues mi mujer y su marido no regresarían hasta las 3 de la tarde hora en la que siempre comíamos.
Terminamos como adolescentes, abrazados bajo las sabanas y nos quedamos profundamente dormidos sin decir palabra….
Cuando despertamos a las 2 de la tarde nos fuimos a la ducha y allí repetimos con distintas posturas y de pie un tremendo polvo, con varios orgasmos que nos dejaron a los dos como nuevos….Ya no me dolía nada. Sólo me preocupaba ahora que mi esposa pudiera enterarse.
Tenia demasiada confianza con su hermana y podría decírselo en cualquier momento. Era un desconcierto total pues yo quería mucho a mi esposa…
Me esperaba una gran sorpresa pues Marianela, cuando bajábamos hacia el comedor me confesó que todo lo que había pasado había sido un sueño… que ella acababa de ducharse y que no me había visto hasta el mismo momento de coincidir en el pasillo para bajar al comedor. Esperando que llegasen nuestras respectivas parejas nos tomamos un “martini” y nos miramos a los ojos…

Autor: jarlo

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