Tita la conejita

31 de Julio, 2007

TODOS LOS NIÑOS TIENEN UN ANGEL DE LA GUARDA

Tita la conejita(La agente secreta)
enviado por Jorge H.

¿Hola tita, como amaneciste hoy? - Le preguntó Dianita a Tita la conejita.
-Bien , aquí acostadita,- le contestó Tita.
-¿ por qué lo preguntas, acaso tu amaneciste parada?-

-Ja Ja, que graciosa, le contestó Dianita.-
-Vamos floja, vístete que nos vamos a la playa.

Dianita le puso su playera gris a Tita pues no podía vestirse sola, no podía vestirse sola no porque fuera una floja como le dijo Dianita de broma, no, Tita no podía moverse porque era de peluche, sí, leíste bien, era una conejita de peluche, pero tenía comunicación con ella.

No hablaban con la boca pero sí con el corazón, pues se querían mucho, y como no la iba a querer si se la asignaron para cuidarla desde pequeña, llegó a Dianita como un regalo de cumpleaños, pero en realidad, Tita era un agente encubierto, ya que Tita era una agente secreta.



Si, era una agente secreta y por eso no hablaba, (aparte de que era un peluche) y además le asignaron un cuerpo perfecto pues siendo una conejita de peluche podría pasear con Dianita y cuidarla para que no le pase nada.

Y tu te preguntarás que clase de agente secreta puede ser una peluchita, pues aunque no lo creas esta peluchita tiene un gran poder, su jefe la apoya en todo, y puede salir del cuerpo de peluche para viajar como energía pura y así cuidar y vigilar a Dianita por todos lados.

Suena fantástico pero es verdad, su tarea era cuidar y vigilar que no le pase nada a su protegida, según su desempeño la podrían transferir en poco tiempo a otra misión secreta de custodio de otro niño o niña.

Pero mientras tanto Dianita ya estaba vestida y con sus utensilios de playa, solo faltaba Tita, la levantó de la cama y se la llevó en brazos.- vamos Tita, ya nos esperan para llevarnos al autobús, la playa nos espera.

Después de dormir en el autobús llegaron a una playa y la familia de Dianita abordó un barco para cruzar a una preciosa isla rodeada por el Mar Caribe, aguas azules, playas blancas de arena limpia, palmeras todo era perfecto.

Pero, (siempre hay un pero), con toda la diversión en la playa Dianita no se había acordado de Tita, al llegar la noche e ir a dormir que es cuando se acordó de ella, no la encontró en su maleta, ni en la bolsa de mano donde llevaba sus galletas, agua, etc…, le preguntó a su mama, a su papá, a su hermana, pero nadie la había visto.

Y vino el caos, todos tratando de recordar donde la vieron por ultima vez.

-¡No la tenías cuando estabas durmiendo en el autobús?- le dijo su mamá

-si, pero cuando bajé ya no la tenía abrazada- dijo Dianita-

-cuando estemos de regreso preguntaremos en la terminal de autobuses- le dijo su papá

-ahora vamos a la playa, los peces de colores nos esperan-. Dijo su hermana.

Y todos se fueron a la playa.

Después de divertirse, de regreso a la terminal de autobuses, preguntaron y nadie supo darles razón de Tita.
Ahora ya lo están barriendo y lavando- les dijo el chofer.
-Y no vio una conejita de peluche?- dijo Dianita.
-No, discúlpame pero no vi nada al bajar pues yo personalmente reviso si no hay objetos olvidados-.

Dianita estaba triste, nada la animaba, solo pensaba en su Tita.

Pero lo que sucedió con Tita es que al estar viajando a la playa recibió un llamado urgente.

Debía presentarse con su jefe supremo pues tenía una nueva encomienda, proteger a un recién nacido, el papá era precisamente el que limpiaba el autobús , así que dejó temporalmente el cuerpo de peluche y se fue como energía pura, recibió su encomienda y regresó, todo eso en lo que tardas en abrir y cerrar los ojos, entonces Tita solo se quedo a esperar que la descubra su nuevo dueño.

Tita pensó en Dianita y dijo- no me pude despedir de ella por que estaba dormida pero ya me despediré en un sueño, esa es la mejor manera.
Al ir a barrer y lavar el autobús el empleado de limpieza la descubrió guardada debajo del asiento, pues no debían verla los demás, solo él.

-¡Oh, alguien dejó un regalo para mi bebita, gracias a dios porque no tengo dinero para comprarle una conejita tan bonita como esta-.

Tita ya se había colocado un letrero donde decía : si me encuentras soy tuya, llévame a tu casa. Seré un buen regalo para una bebita.
De esta manera Tita se aseguraba de que se la dieran a la bebé y así la podría cuidar.

Y el humilde señor llegó con un bonito regalo para su bebita, pero al mismo tiempo estaba llevando a quien la cuidaría.

Sí, la agente secreta, Titaaaa la conejitaaaa.

Después Tita se enteró que Dianita recibió a su sustituto, un osito de peluche de nombre Tito, bueno el nombre se lo puso Dianita.
Desde luego, adivinaste, Tito es un agente secreto también.

Su jefe los llama, Ángeles de la Guarda.
Y así como ellos hay muchos por todo el mundo protegiendo a los niños mientras crecen y se les asigna otro ángel.

Pues has de saber que hay Ángeles de la Guarda para niños, para jóvenes, y para adultos.

Ellos llegan como peluches, o como amigos de la escuela, o como vecinos, así que, no lo olvides, piensa que dios siempre nos cuidada por medio de sus “Agentes Secretos”.

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