Sustancia

25 de Marzo, 2008

Sustancia desconcentrada, desparramada y actualmente fundida, con orígenes a base de presunciones, percibida y liberada por la inercia natural de las cosas.
Te hayas en un estado de ansiado júbilo y esperado auge, de movimientos de entrega a la vulnerabilidad de lo cálido y novedoso que resulta la fragilidad de aquel cuerpo.

Te desprendes poco a poco de mí, te exteriorizas y te conjugas en una dualidad necesaria, casi primitiva, buscando tu origen desprendiéndote de ti mismo.
Te fuiste sin preguntar ni despedirte, ahora te plasmas ante mí en palabras, conceptos tangibles, sentimientos y reflexiones tanto triviales como profundas.
Digo con seguridad, que ya no estas en mi, te alejaste de tu viaje constante y silencioso, casi imperceptible a través de mi conciencia, en tu posición descarriada, terca y certera.
Ahora, te largaste a aprender de la vida, a entender lo que es el amor, circunscribiéndote de la usada palabra, para crear tu propio concepto, a experimentarlo, a dimensionar la infinita cantidad de aromas, olores, texturas y colores. Creces adaptándote a tu nuevo medio.
Comprendiste la finalidad de manejar intensidades y matices, liberando tu naturaleza esclavizada que nublada con una limitada, absoluta y única respuesta, no te permitía ver mas allá de tu nariz. Para actualmente ver un espectro más diverso de caminos y decisiones.
Te has ido, pero sabes, no te extraño… no te has dado cuenta, de algo tan evidente, te has aprontado a la retirada de una manera tan segura y extasiada que has dejado un espacio amplio, fértil y fundamental en mi.
No, no te pongas triste, en ningún momento e estado solo… un proceso similar vivió de manera paralela el lugar que ocupas tú en este momento, es el factor causa-efecto el determinante de lo que esta ocurriendo, eres una facción necesaria y copulativa en esencia.
Ahora mi corazón lo ocupa un ser fascinante lleno de aristas y facciones llamativas que me sumerge en conocimiento e infinito goce, que me habla de ti, de lo que estas haciendo constantemente en su antiguo hogar.
Me hizo verte, percibirte y aprender a valorarte. Si, ahora estamos más unidos y completos que nunca.
He comprendido que entregándonos y sacrificando un poco de nuestra integridad desprendiendo parte de tu ser en la otra persona, es el paso necesario para encontrar lo que no puedes como individuo, A TI MISMO.

Artículos relacionados

Deje un comentario