...puede servir sino para hacer una hoguera?.
-no, senor -repuso el viejecito-, que posee una gran virtud, pues que en pocas horas lleva a su dueno y a los que con el se embarcan adonde apetecen ir y donde deseen. ello es cierto; puede usted cerciorarse por estos pasajeros, que hace pocas horas se hallaban en las playas de espana.
cerciorose el caballero, y compro el arca por lo que le pidio su dueno.
al dia siguiente se reunieron los tres, y cada cual conto muy satisfecho que ya habia hallado lo que deseaba, y que iba, pues, a regresar a espana.
el primero dijo como habia comprado un espejo, en el que se veia, con solo desearlo, la persona ausente que se queria ver; y para probarlo presento su espejo, deseando ver a la nina que todos tres pretendian.
¡pero cual seria su asombro cuando la vieron tendida en un ataud y muerta!
-yo tengo -exclamo el que habia comprado el bote- un balsamo, que la resucitaria; pero de aqui a que lleguemos, ya estara enterrada y comida de gusanos,
-pues yo tengo -dijo a su vez el que habia comprado el arca- un arca que en pocas horas nos pondra en espana.
corrieron entonces a embarcarse en el arca, y a las pocas horas saltaron en tierra, y se encaminaron al pueblo en que se hallaba el padre de su pretendida.
hallaron a este en el mayor desconsuelo, por la muerte de su hija, que aun se hallaba de cuerpo presente.
ellos le pidieron que los llevase a verla; y cuando estuvieron en el cuarto en que se encontraba el feretro, se acerco el que tenia el balsamo, echo unas gotas sobre los labios de la difunta, la que se levanto tan buena y risuena de su ataud, y volviendose a su padre, le dijo:
-¿lo ve usted, padre, como los necesitaba a los tres?...