Por
Fernando Sobico, en 19 de agosto de 2009
... nadie le dijo nada, no estaba informado o decidio que no le importaba.
avido vendedor anuncia la mercancia como se anuncia la salvacion pero los pasos por apurados y no por sabios continuan en su andar, en el mismo anden donde recien se oia el lamento.
mi cafe se enfria dice mi conciente. lo ignoro. la vida pasa a traves de mi ventana dijo leon felipe. la mia tambien digo en silencio, y sonrio.
una dama se sienta en una mesa adjunta. me observa. como la hembra observa al macho con ganas de aparearse pero mi libido la ignora mas no mi ego.
y en una suerte de revancha la vida sigue, esmerada, ahora canta en la radio del bar: elton jhon.
imagino que la calle esta mojada, que las gotas inquisidoras perforaran cada intento de proteccion, cada golpe y moriran cuando apenas nacieron, y seran una marca que se sumaran a otras anteriores y se perderan y se olvidaran y moriran.
entre la memoria y el reloj complotan para decirme que ya es tiempo, que las cuestiones deben ser realizadas en tiempo y forma, que la cordura no es tal si se subleva, que la vehemencia debe ser aplicada en los intereses del patron, unicamente y nunca contra el, que el plato rancio que ingeri anoche estaba vinculado a todo esto y no al derecho y sigue asi.
todo pasa, como la vida de leon felipe y la mia en este caso. en este bar, tan concurrido y tan ausente de miradas despojadas. de servilletas arrugadas de sonidos de vajillas que se entremezclan con las voces de los comensales y algun timbre apresurado de telefono celular. ya contesto dice alguien mientras interrumpe una confesion de amor, -es urgente, y las urgencias van primero-
la recuerdo a ella. sencilla. majestuosa, inconmensurable como el mar. una lagrima queda suspendida y ausente, expectante antes de estrellarse en la pequena mesa que me sostiene y nadie sera testigo, el olvido se tragara el suceso como se traga a si mismo. anoche sone contigo, con tu vestido hindu, dire, y nadie me escuchara y nadie me entendera.
tal vez tambien sea una sombra, a caso un recuerdo caprichoso en la memoria de alguien, ahora en este bar, con el cafe frio y la mirada persistente a traves de la vidriera....