...o, ya fanatico inquisitorial, y perdonese el anacronismo. y acallando con un sofisma pseudo-piadoso los gritos de la honrada conciencia natural que le decia: «no robes ese gallo», penso: «ahora si que, por el sacrilegio, mereces la muerte. seras mio, iras al sacrificio».
y el filosofo se ponia de puntillas; se estiraba cuanto podia, daba saltos cortos, ridiculos; pero todo en vano.
-¡oh, filosofo idealista, de imitacion! -dijo el gallo en griego digno del mismo gorgias; -no te molestes, no volaras ni lo que vuela un gallo. ¿que? ¿te espanta que yo sepa hablar? pues ¿no me conoces? soy el gallo del corral de gorgias. yo te conozco a ti. eres una sombra. la sombra de un muerto. es el destino de los discipulos que sobreviven a los maestros. quedan aca, a manera de larvas, para asustar a la gente menuda. muere el sonador inspirado y quedan los discipulos alicortos que hacen de la poetica idealidad del sublime vidente una causa mas del miedo, una tristeza mas para el mundo, una supersticion que se petrifica.
-«¡silencio, gallo! en nombre de la idea de tu genero, la naturaleza te manda que calles».
-yo hablo, y tu cacareas la idea. oye, hablo sin permiso de la idea de mi genero y por habilidad de mi individuo. de tanto oir hablar de retorica, es decir, del arte de hablar por hablar, aprendi algo del oficio.
-¿y pagas al maestro huyendo de su lado, dejando su casa, renegando de su poder?
-gorgias es tan loco, si bien mas ameno, como tu. no se puede vivir junto a semejante hombre. todo lo prueba; y eso aturde, cansa. el que demuestra toda la vida, la deja hueca. saber el porque de todo es quedarse con la geometria de las cosas y sin la substancia de nada. reducir el mundo a una ecuacion es dejarlo sin pies ni cabeza. mira, vete, porque puedo estar diciendo cosas asi setenta dias con setenta noches: recuerda que soy el gallo de gorgias, el sofista.
-bueno, pues por sofista, por sacrilego y porque zeus lo quiere, vas a morir. ¡date!
-¡nones! no ha nacido el idealista de segunda mesa que me ponga la mano encima. pero, ¿a que viene esto? ¿que crueldad es esta? ¿por que me persigues?
-porque socrates al morir me encargo que sacrificara un gallo a esculapio, en accion de gracias porque le daba la salud verdadera, librandole por la muerte, de todos los males.
-¿dijo socrates todo eso?
-no; dijo que debiamos un gallo a esculapio.
-de modo que lo demas te lo figuras tu.
-¿y que otro sentido, pueden tener esas palabras?
-el mas benefico. el que no cueste sangre ni cueste errores. matarme a mi para contentar a un dios, en que socrates no creia, es ofender a socrates, insultar a los dioses verdaderos... y hacerme a mi, que si existo, y soy inocente, un dano inconmensurable; pues no sabemos ni todo el dolor ni todo el perjuicio que puede haber en la misteriosa muerte.
-pues socrates y zeus quieren tu sacrificio.
-repara que socrates hablo con ironia, con la ironia serena y sin hiel del genio. su alma grande podia, sin peligro, divertirse con el juego sublime de imaginar armonicos la razon y los ensuenos populares. socrates, y todos los creadores de vida nueva espiritual, hablan por simbolos, son retoricos, cuando, familiarizados con el misterio, respetando en el lo inefable, le dan figura poetica en formas. el amor divino de lo absoluto tiene ese modo de besar su alma. pero, repara cuando dejan este juego sublime, y dan lecciones al mundo, cuan austeras, laconicas, desligadas de toda inutil imagen con sus maximas y sus preceptos de moral.
-gallo de gorgias, calla y muere.
-discipulo indigno, vete y calla; calla siempre. eres indigno de los de tu ralea. todos iguales. discipulos del genio, testigos sordos y ciegos del sublime soliloquio de una conciencia superior; por ilusion suya y vuestra, creeis inmortalizar el perfume de su alma, cuando embalsamais con drogas y por recetas su doctrina. haceis del muerto una momia para tener un idolo. petrificais la idea, y el sutil pensamiento lo utilizais como filo que hace correr la sangre. si; eres simbolo de la triste humanidad sectaria. de las ultimas palabras de un santo y de un sabio sacas por primera consecuencia la sangre de un gallo. si socrates hubiera nacido para confirmar las supersticiones de su pueblo, ni hubiera muerto por lo que murio, ni hubiera sido el santo de la filosofia. socrates no creia en esculapio, ni era capaz de matar una mosca, y menos un gallo, por seguirle el humor al vulgo.
-yo a las palabras me atengo. date...
criton busco una piedra, apunto a la cabeza, y de la cresta del gallo salio la sangre...
el gallo de gorgias perdio el sentido, y al caer canto por el aire, diciendo:
-¡quiquiriqui! cumplase el destino; hagase en mi segun la voluntad de los imbeciles.
por la frente de jaspe de palas atenea resbalaba la sangre del gallo....