Por
Redacción, en 24 de diciembre de 2007
... fue en la universidad santiago donde residian, ella se encontraba en una de las muchas clases que se dictaban y desde aquel momento la vida fue como un rapido fulgor de luz, poco tiempo paso antes de que se enamoraran y contrajeran matrimonio, como aquellas antiguas peliculas de amor rodrigo y sara parecia destinado a ser juntos, pero la desgracia callo como un rayo de zeus sobre el rostro de rodrigo y de una manana a la otra sara parecio adquirir una extrana enfermedad respiratoria que los medicos no sabian como tratar, hora tras hora dia tras dia rodrigo debia escuchar el sufrimiento de su esposa y entre tos y tos y un ocasional paro respiratorio su esposo siempre estuvo a su lado observando como los doctores desconcertados trataban a sara con todo tipo de artilugios medicinales, con el pasar del tiempo la enfermedad fue desarollandose devastadoramente en su cuerpo, hasta que un dia sintiendo la cercania de su muerte sara le suplica que se fuera de la casa y escapara, entre sus ultimos deseos no resaltaban que aquel hombre con que habia vivido tanto y por tanto tiempo se llevara como ultimo recuerdo la imagen de una mujer moribunda y sin brillo, tomando la palabra de su esposa como ley rodrigo decide irse pero no sin antes decirle que se recogeria en una de las isla de cabo de horno haciendola prometer que en cuanto se recupere iria hacerle compania en ese recinto de dios, el aire del campo te hara bien decia, el aguardaria cada manana a la orilla de las frias aguas el barco que los uniria una vez mas...