Entradas etiquetadas con ‘Blasco ibañez’

Ensayo, Relato

EL ODIO NO TIENE FRONTERAS.

Por Saul Rabin, en 17 de febrero de 2010
...lamente eran antisemitas sino tambien asesinos. la inquisicion fue tan barbara como el nazismo. en la peninsula nacieron intelectuales que abonaron todas aquellas falsedades como los rituales de sangre que nunca cometimos pero que costaron la vida de millones de inocentes. en el libro la barraca, del intolerante escritor valenciano vicente blasco ibanez (n. 1867), hay una madre que esta angustiada por la golpiza que recibieron sus hijos. y a los que ella cree que son sus agresores les grita: “son peores que los judios…” ¿de quien aprendio a decir eso una mujer casi analfabeta? de sus padres no creo. pero si de la iglesia catolica, la gran deicida de los dos ultimos siglos. un personaje de la horda, del mismo autor dice que sus primos comerciantes “eran unos judios, sin alegria, sin afectos, cual si tuvieran cegada el alma por el polvo del establecimiento”. “el antijudaismo economico tambien queda reflejado en la obra.” el director cine el argentino leon klimovsky (n. 1906), filmo en 1979 para la television espanola la barraca. en la miniserie tampoco se soslayo aquello de “son peores…” la censura es indigna. pero klimovsky que no desconocia el antisemitismo de b.i., no debio filmar nada que tuviera que ver con este escritor. y si le encontro algun valor cultural, debio disimular ese parlamento racista, que no nutre sino que alimenta el odio en el inconsciente colectivo. la vida es una fotocopia. jacobo saul rabin---mar del plata, argentina. saulrabin@gmail.com...
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Clásicos

La pared, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 23 de octubre de 2009
Siempre que los nietos del tío Rabosa se encontraban con los hijos de la viuda de Casporra en las sendas de la huerta o en las calles de Campanar, todo ...
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Clásicos, Cuentos

Guapeza valenciana, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 19 de octubre de 2009
Buenos parroquianos tuvo aquella mañana el cafetín del Cubano. La flor de la guapeza, los valientes más valientes que campaban en Valencia por sus propios méritos; todos ...
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Clásicos

En la puerta del cielo, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 18 de octubre de 2009
Sentado en el umbral de la puerta de la taberna, el tío Beseroles, de Alboraya, trazaba con su hoz rayas en el suelo, mirando de reojo a la gente de ...
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Cuentos

El femater: 1, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 13 de octubre de 2009
El primer dia que a Nelet le enviaron solo a la ciudad, su inteligencia de chicuelo torpe adivinó vagamente que iba a entrar en un nuevo periodo de su vida. Comenzaba ...
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Relato

El establo de Eva, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 11 de octubre de 2009
Siguiendo con mirada famélica el hervor del arroz en la paella, los segadores de la masía, escuchaban al tío Correchola, un vejete huesudo que enseñaba por la ...
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Ensayo

Alma asturiana, de Francisco Acebal

Por , en 19 de agosto de 2009
...ya desbastados y moldeados por el medio. sucede con las regiones en la patria, lo que con las familias en los pueblos: las de vieja estirpe, las de rancio abolengo, son las que se diferencian mas; a sus vastagos se les reconoce sin conocerlos: se los saca por la pinta. por la pinta sacamos nosotros al vascongado, al levantino, al andaluz. al ver a blasco ibanez por la calle, ¡quien podra decir: este es gallego! y el transeunte que repare en unamuno, jamas le confundira con un serrano. tampoco es adaptable al ribereno de cantabria el duro juicio que buckle formula del espanol, porque si todo nuestro atraso mental consiste, como el supone, en la sequia de la tierra y en el calor del ambiente, hemos de suponer, sin mucha vanidad, que el astur sera, cuando menos, semejante a los compatriotas de este agrio censor, ya que en los paises de unos y otros abunda el agua y escasea el sol, de donde venimos a convenir con el sagacisimo feijoo cuando decia que «en asturias se notan, por lo comun, genios mas despejados, por lo menos para la explicacion, que en otros paises, cuya experiencia basta para disuadir aquella general aprension de que los paises muy lluviosos producen almas torpes, siendo cierto que a esta tierra el cielo mas la inunda que la riega». estoy con feijoo: el alma asturiana no es torpe, sino libre y desembarazada de movimientos. ninguna region espanola avanza con tanta independencia o tanto desden hacia el poder central, absorbente y pegajoso, como la asturiana, hermanando en esto -como en otras cosas- con el espiritu sajon, libre y desenvuelto. hallase asturias tan mal gobernada como todas las provincias, tan mal gobernada como las colonias. estas se separaron porque pudieron; si aquellas pudieran, se separarian tambien: el mismo gobierno sufrieron unas y otras; pero asturias vive por si misma, con vida exuberante, que rebosa a otras regiones, y los gobiernos, buenos o malos, mejor dicho, malos o peores, la afectan menos que al espanol castizo, siempre atento a la marcha de la rueda central. vuelvo a recordar a buckle; gusto de recordarle, porque si nos trato mal, aun hemos de hacerle la justicia de que no procedio con la frivolidad de los franceses, cuando nos hacen el favor de estudiarnos. y dice buckle que: «ni la inteligencia limitada, ni la naturaleza despotica, ni la miserable supersticion, ni la bajeza increible de un monarca, pudieron detener la marcha de la civilizacion inglesa o retrasar el movimiento de prosperidad de inglaterra. el pueblo avanzo sin preocuparse de tales miserias. la locura de sus reyes no pudo desviarle de su senda, porque sabia que su destino estaba en sus manos y que tenia en si mismo aquellos recursos, aquella fertilidad de combinaciones capaz de hacer al hombre grande, feliz y prudente. pero en espana, en el momento en que el gobierno se debilita, la nacion cae en ruinas y es artificial la grandeza que no se funda en la inteligencia de la nacion entera, sino en la habilidad de aquellos a quienes estan confiados sus intereses.» para asturias el desastre, el desgobierno, es acicate que impulsa su actividad; sin propositos palingenesicos, sin programas regeneradores ni acuaticos, ni agricolas, ni pedagogicos, avanza hacia una regeneracion solida y serena. parece un pueblo que, como nuestros adolescentes al salir de las aulas, vacilo en el camino y erro la vocacion; pero una desgracia de familia le hizo venir a menos, y entonces la ley de la vida, imponiendose a su espiritu, le vigoriza y le senala el verdadero rumbo de su alma. ahora el alma asturiana se sumerge en una especie de misticismo industrial, hallando en el tan adecuado acomodo, que el campesino se transforma, con increible facilidad, en obrero; pasa con transiciones bruscas, sin lucha interna, del prado a la mina, del maizal al taller. la industria, como lamparon de aceite, cunde por aquellos valles, y alli adonde la mancha alcanza, la agricultura muere como si una plaga negra la agostara. hasta los rios asturianos, hasta el manso nalon, empuerca sus aguas con las escorias carboneras que escupen en el fabricas y minas. el labriego asturiano se percata ahora de que su alma no es campesina, de que aquel aire siempre empapado, aquel cielo melancolico y plomizo, hacen de asturias un pais industrial. como agricultor, era barbaro y primitivo; ni la tierra aspera y quebrada consentia cosa mayor que una labranza miserable o un pastoreo rudimentario; pero metido en la entrana de la tierra o puesto ante la maquinaria, surge de improviso el hombre moderno y solo conserva de su primera condicion lo que debieramos conservar todos: el pequeno huerto cultivado en los dias y en las horas de descanso. continua......
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Cuentos

Dimoni, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 12 de octubre de 2009
Desde Cullera a Sagunto, en toda la valenciana vega no había pueblo ni poblado donde no fuese conocido. Apenas su dulzaina sonaba en la plaza, los muchachos corrían desalados, ...
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Cuentos

El ogro, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 15 de octubre de 2009
En todo el barrio del Pacífico era conocido aquel endiablado carretero, que alborotaba las calles con sus gritos y los furiosos chasquidos de su tralla. Los vecinos de la gran ...
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Clásicos

La corrección, de Vicente Blasco Ibáñez

Por , en 22 de octubre de 2009
A las cinco, la corneta de la cárcel lanzaba en el patio su escandalosa diana, compuesta de sonidos discordantes y chillones, que repetían como poderoso eco las cuadras silenciosas, ...
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