Soledad

4 de Diciembre, 2007

En ocasiones encuentro mi sitio en este valle como un púgil encuentra su esquina coloreada. Atacado. Al menos bajo la amenaza distante de unos puños cerrados. La soledad es un lugar que suelo visitar para fortalecer mis brazos y agilizar mis piernas. El combate ha comenzado y a mi no me gusta combatir. Prefiero acariciarle la espalda al tiempo en silencio. Detenerlo; ofrecerte un fragmento inerte de mi pasado.

Ese lugar que representa la soledad, conviene ser visitado de vez en cuando. Sí. Desde allí, en las alturas del silencio, se adquiere perspectiva y se inhala humildad. Fríamente asesino el tiempo en compañía… arrastrado por la corriente de la inconsciencia…

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