Archivo de la categoría "Humor"

VIVIENDO EN UNA COMBI

25 de Febrero, 2008

Un relato sobre la realidad peruana, los sufrimientos de un niño, que a corta edad se enfrenta a esa realidad, y la transformacion plena de su vida, y su hogar…

” Eran momentos en que me encontraba totalmente feliz, nadando y moviendome a mi entero gusto, pero de pronto mi peor miedo se hizo realidad, unos movimientos extraños eran el preludio de lo que iba a suceder pronto, de la nada una mano blanca me tomó de la cabeza y me arrastro hacia ese mundo donde se respiraba un aire inmundo al cual me acostumbre.
Lloraba y lloraba pero nadie me hacia caso, hasta que me di con la cruel realidad, mi propia madre la que me tuvo 9 meses alli adentro era parte de ese cruel momento. Aun hay días en que escucho sus palabras: “Saquemenlo, saquemenlo, es el ultimo, juro que es el ultimo, ni maaas¡”,
y me aferre muy fuerte al mi cordon pero no habia nada que hacer, a este lo habian cortado, el fin estaba escrito.
Pero siempre senti las ganas de huir, por que uno aprende a gatear, a caminar, a correr por la mismisima razon por la cual se creo el aeropuerto Jorge Chávez: escapar.
Hasta que un dia me recoste cabeza abajo en mi pobre cama y sentí que me faltaba la respiración, todo estaba frio, mis paredes eran de un vidrio ya viejo y mis pisos eran negros. Finalmente ví que mi cuarto tenía un timón en frente, estaba perdido, tenia que reconocerlo, yo, y aun me duele decirlo… habia nacido en una combi.
A pesar de todo me acostumbre a ese nuevo mundo, estaba feliz. aunque cuando cumplí 12 años, todo fue diferente de nuevo, sentí un gran terremoto y todo se nublo, fue alli que mi hermoso piso de plastico inflamable se resquebrajo, las ventanas se rompieron y desde el suelo crecieron hospitales y colegios, cines y teatros, iglesias y mas cines(iglesias protestantes) y una sola biblioteca.
Todo era ahora distinto sin embargo sentia la necesidad de averiguar que habia alli en ese gran nuevo mundo, obviamente mis animos cayeron cuando senti una gran horda queriendo subir a la combi, me interpuse en el camino pero era imposible parar a 8 millones de filibusteros queriendo destruir mi combi.
Algunos empezaron a pintar las nuevas paredes, otros arrojaban pepillas y casacaras de fruta y los peores escupian en mis ahora calles.
Solo despues de reestablecerme de mi desmayo supe que algunos la llamaban capital , otros poetas La Ciudad Jardin y algunos escritores mounstruo de mil cabezas. Pero yo no queria llamarla asi, yo la llamaba, y aun me da asco decirlo, Lima, mi combi eterna…”
FIN

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Sándwich a la americana.

10 de Febrero, 2008

Sándwich a la americana: Un cuento que escribí sin pensar que era de humor y después al ver que quienes lo leían reían o sonreían lo catalogué como tal. Es una historia cotidiana que quizás muchos se sensibilicen con ella porque, apartándonos de la parte fantástica, que puede ser una caricatura, nos puede suceder a muchos.

Sándwich a la americana.

…y el ratoncito Pérez se cayó en la olla
por la golosina de una cebolla…

¡Riiiiiingh! Sonó el despertador y Simón Pérez se levantó como movido por un resorte; como si su cuerpo formara parte del aparato mecánico que acababa de sonar. Y tenía que ser así: así se lo había propuesto. Ayer le llamaron la atención por llegar tarde al trabajo. ¡Qué pena pasó! Era la segunda vez que sucedía en el mes y, a decir verdad, no había ocurrido otras veces por pura casualidad porque en muchas ocasiones había llegado a la parada donde el ómnibus recoge al personal de la fábrica ahí-ahí, llegando y pisando, como si estuvieran cronometrados él y el ómnibus. Esto venía sucediendo desde que había reñido con Martina, su mujer, y ésta se había largado para la casa de sus padres. Martina era quien lo llamaba todas las mañanas; pero ahora ella no estaba y sus despertares eran así: el bullicio de los carros y de los transeúntes en la calle y el de sus vecinos más cercanos poco a poco comenzaban a hacerse conscientes. Primero los oía muy lejano como si vinieran de un tren que se acercaba; y cuando el tren pasaba por su lado, entonces distinguía, como si estuvieran en su mismo cuarto, los gritos del vecinito de abajo que lloraba porque lo despertaban temprano para ir a la escuela y los de su acalorada madre que le decía tres buenas palabrotas, la radio de los de al lado, que padecen de sordera, la moto del que vive dos pisos más abajo y… “¡coño, mira qué hora es!”, se levantaba como un bólido y a medio vestir bajaba las escaleras, terminando de abrocharse la portañuela en la parada en el mismo momento que llegaba la guagua. Todo esto traía sus consecuencias: la mitad de la jornada laboral, hasta la hora del almuerzo, se la pasaba hambriento y malhumorado, recordando a Martina y a sus desayunos matinales, “¡maldita la hora en que pelee con ella!”, y además, tenía el cuerpo acostumbrado a botar los desechos del día anterior tan pronto se levantaba, cosa que no podía hacer en la fábrica porque los lugares destinados para esto estaban siempre en tales condiciones que alteraban el proceso de ordena-ejecuto, la orden se daba, pero no se ejecutaba; así que tenía que aguantar las ganas hasta que por la tarde llegara a su casa.
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Nuestros papeles en los cuentos

15 de Diciembre, 2007

Aquel chiquillo compró un huevillo… ¿Bajo que circunstancias un chiquillo compra un huevillo?
Hambre, el chiquillo sintió hambre. Sintió hambre y tuvo dinero.
…aquel otro chiquillo coció el huevillo…
Este sólo ha de haber sentido hambre, lo que gatilló la explosión de sus dotes culinarios.
…aquel otro, con suma delicadeza, lo descascaró…
Lo cual, además de hambre, requiere de una gran habilidad manual.
…y aquel chicuelo lo aderezó con especias exóticas (sal en este caso)…
Ya en estos momentos, el otrora inocente huevillo se revela como uno de los platos colectivos más apetecidos de la historia.
¿Crees tú que es justo que aquel chiquillo gordo que babea en la esquina tenga derecho alguno para degustar el huevillo?
Da absurdamente lo mismo, pues… el rollizo chiquillo ha engullido el huevillo para acabar el cuento.
Tratarás de ser el rollizo, aprovecharás cada instante que se presente vestido de esfuerzo ajeno. Y cuando des en cuenta que eres cómo los cuatro primeros, te morderás un pie mientras miras el ovalado anhelo.

Autor: williams espejo

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Instituto de salud mental

11 de Noviembre, 2007

Esto me lo he encontrado por internet. Que conste que a mi la politica me da igual… pero me ha hecho gracia. Si alguien se siente ofendido simplemente que se imagine otras siglas.

Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental:
Si usted es obsesivo-compulsivo marque repetidamente el número 1.
Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que pulse el número 2 por usted.
Si usted tiene múltiples personalidades, pulse el número 3,4,5 y 6.
Si usted es paranoico, no se moleste, nosotros ya sabemos quien es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere, de modo que espere en línea mientras rastreamos su llamada.
Si usted sufre alucinaciones, pulse el 7 en ese teléfono gigante de colores que usted (y solo ud.) ve a su derecha.
Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz interior le indicará que número pulsar.
Si usted es depresivo, no importa que número marque. Nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación.
Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje después de… escuchar el tono… o antes del tono… o después del tono… o durante el tono… En todo caso, espere el tono.
Si tiene la autoestima baja, por favor, cuelgue. Todos nuestros operadore están atendiendo a personas más importantes que usted.
Pero si su crisis se debe a que UD. votó al PP… JÓDASE Y CUELGUE.
Aquí antendemos locos, no imbéciles……..

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Chistes sonzos

21 de Octubre, 2007

Que le dice un chinche a una chinche?
>>>Te amo chincheramente.
>>>
>>>Qué le dice un semáforo a otro?
>>>No me mires que me estoy cambiando…
>>>
>>>Qué le dijo el café al azúcar?
>>>Sin ti mi vida es amarga.
>>>
>>>Qué le dice un borracho a otro?
>>>No bebas más que te estas poniendo borroso!
>>>
>>>Qué le dijo un pato a otro pato jugando carreras?
>>>Vamos empatados.
>>>
>>>Saben Qué le dice una iguana a la otra?
>>>Somos iguanitas.
>>>
>>>Qué le dice un ojo al otro?
>>>Tan cerca y no nos vemos.
>>>
>>>Qué le dijo una pared a la otra pared?
>>>Nos vemos en la esquina
>>>
>>>Qué le dice una oreja a la otra?
>>>Con tanta cera y no brillamos.
>>>
>>>Qué le dijo un celular a otro celular?
>>>Tengo celulitis.
>>>
>>>Si tú estás en un avión y se prende en fuego, Por dónde sales?
>>>Pues, por las noticias!
>>>
>>>Qué le dice el cuchillo a la gelatina?
>>>No tiembles cobarde.
>>>
>>>Qué es un cerro?
>>>Un númerro
>>>
>>>Un español dice a un chino:
>>>Hola. Y el chino dice: las 12:30 (las doce tleinta)
>>>
>>>Qué es lo malo de comprarse un boomerang nuevo?
>>>Que tienes que tirar el viejo, tirar el viejo, tirar el viejo,
>>>tirar el
>>>viejo…
>>>
>>>Saben por Qué mataron a Kung Fu?
>>>Porque lo kunfundieron.
>>>
>>>¿Por qué el libro de matematicas se quitó la vida?
>>>Porque tenía muchos problemas.
>>>
>>>¿Por Qué las gallinas quieren tanto a sus pollitos?
>>>Porque les costo un huevo tenerlos

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Chiste: la anciana hambrienta.

19 de Octubre, 2007

Chistito contado por un jefe tonto.

Una anciana entra en un restaurante y le pide al camarero un par de huevos. El camarero le pregunta:
- Buena mujer, cómo los quiere.
A lo que la anciana le responde
- Bien pegaditos a mí, claro.

Se lo dedico a “Manuel” que por lo visto escribe mucho :PP, pese a que él nunca me dedica sus goles :(.

With love.

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El Roto recopila sus dibujos en ‘El libro de los desórdenes’

4 de Agosto, 2007

El autor acusa al poder de “desinformar con un exceso de noticias”

Andrés Rábago, El Roto, uno de los humoristas gráficos más ácidos que desfilan por las páginas de los periódicos, acusa a los poderes establecidos de bombardear al personal no sólo con misiles, sino con información masiva para que todo quede relativizado. “Ahora nos desinforman con el exceso”, dijo ayer, en la presentación de El libro de los desórdenes (Círculo de Lectores), una recopilación de 160 dibujos publicados por el autor en El País entre los años 2000 y 2002. Los originales de esos dibujos se exponen en la fundación de la editorial.
A El Roto no le interesan los protagonistas de la política y la vida social. Prefiere a los que están entre bambalinas: el hombre de la calle, el perdedor, pero también el que está en los gabinetes de esos protagonistas para decirles “la cantidad de basura que tienen que echar para mantenerse en el poder”.
El autor sostiene que “asistimos a un proceso de aceleración de la historia” y cada día que pasa es más necesario hacer “una criba” de la información. Su referencia es la prensa escrita y la radio: “Soy un objetor de la tele”, aseguró, y propuso una “refundación completa de la televisión. Para ello –dijo– deberíamos sacar los televisores a la calle en un acto general de toma de conciencia ciudadana”, porque estamos sometidos a “métodos de manipulación cada vez más más sutiles”.
Los chistes que se publican en la prensa tienen una vigencia muy efímera y los de El Roto están entre los menos contingentes. No hay más que echar una ojeada al libro. Quizá porque se aplica la máxima de que “por la boca muere el dibujo”. Lo primero que caducan son los textos.




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La Súcubo V

15 de Julio, 2007

LA SÚCUBO 5 Carla

Yo tengo dos motivos poderosos para que Carla no se vaya de casa. Primero, ya saben ustedes como está de mal el servicio doméstico y, segundo y más importante, lo mismo que pasa con Lina pasa con Carla, cuando está en casa una de las dos, o las dos, la abominable súcubo permanece en silencio, motivo más que suficiente para no despedir a la muchacha, pues que me permite trabajar tranquilo y sin insultos. Y cosa extraña, con María, la madre de Carla, el ectoplasma de los demonios me insultaba a mansalva, era un tormento tan insoportable como un discurso de Llamazares; es raro ¿verdad?, ¡¡Qué cosas!!.

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La Súcubo IV

14 de Julio, 2007

LA SÚCUBO IV.

WARNING.-

Este relato tiene tres rombos de modo que si no tienes dieciocho años ya le estás pidiendo permiso a tu papá para leerlo. La empresa se auto exime de toda responsabilidad con los infractores. Asimismo, la empresa hace constar que todo lector que litigue contra ella por el incumplimiento de la cláusula anterior deberá someterse a lo que dictaminen los juzgados competentes de la ciudad de Valencia. Allá ustedes y sus hijos, ahora ya están avisados. Y, dicho esto, vamos al grano.

La ergástula amatoria en que se ha convertido mi dormitorio de soltero, con cama de matrimonio para compensar la tristeza de dormir solo en una cama estrecha durante tantos años, ha adquirido ese aire rococó en que la presencia de toda hermosa mujer convierte su nido de amor. Así que ya lo saben.

Aquella tarde, Lina y yo, fuimos al cine. Dicho así parece un comentario insustancial, pues no. La película era de guerra, en v.o. inglesa, porque me interesaba conocer la verdadera voz de los actores y perfeccionar el idioma. A Lina no le gustan las películas de guerra, se pone muy nerviosa, muy excitada y me pellizca con una regularidad de cronómetro siempre en el mismo sitio y, claro, salgo del cine en posición de “presenten armas”.



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La Súcubo III

13 de Julio, 2007

Como les iba diciendo Lina y yo nos fuimos a cenar a Casa Mouriño. Cachis, ya está aquí la súcubo del demonio, no hay manera….

– Oye, déjame tranquilo, caray…. ¡¡Vete a hacer gárgaras!!

Pues, como decía, entramos en el restaurante muy satisfechos y con respetable apetito. Juanjo no estaba entre los amigos sentados a la mesa…

– ¡¡Será posible, esta maldita súcubo!! Déjame tranquilo, leñe. ¿Me puedes dejar tranquilo de una vez? ¿No ves que estoy escribiendo?

– Esa jovencita no te conviene, vas derecho a un desastre.

– Eso a ti no te importa, será mi desastre no el tuyo, además, ¿quien te ha dado vela en este entierro? Y otra cosa ¿quién demonios eres tú?

– Piensa un poco, hombre, quizá lo averigües.

– Si por lo menos pudiera ver tu ectoplasma — no oí su risa, pero supe que se estaba riendo porque cuando habló de nuevo su voz era festiva.

– Te gustaría saberlo ¡Eh, Tenorio?

– No soy ningún tenorio.

– Si, lo eres y además un viejo verde.

– No tan viejo, y menos verde.

– Vaya que no, como para ser su padre.

– Estás celosa ¿verdad?

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