Archivo de la categoría "Ciencia ficción"

En el espacio

21 de Abril, 2008

Hacía una semana que habíamos despegado con los ojos desorbitados y una terrible presión en el cerebro que pugnaba por salir por la parte occipital de nuestras cabezas. El estruendo de los cohetes, la inmensa nube de humo, el lamento de los hierros sometidos a la tremenda presión, dieron paso, tras unos minutos que parecían eternos, a la paz más absoluta. Desde el espacio, por las claraboyas de la nave se podía observar exultante, azul, inmensa, la tierra. Arrastrada por ella nos movemos a treinta kilómetros por segundo en su viaje en torno al sol y éste inmerso en la galaxia, sabrá dios si lo hubiere, a que velocidad y en que dirección, se expande en el universo hasta el infinito. Siete días comiendo estos horribles prefabricados. De repente un retorcijón de tripas me devuelve secamente a nuestro plano y corro a la escotilla desde la que lanzo al vacío, tras arduo esfuerzo, tremendo y sólido cagarro. Lo veo alejarse de la nave flotando desde el ojo de buey buscando su propia órbita. Mas tarde entra en contacto con la atmósfera terrestre con un luminoso destello. Mientras en la tierra, algunas parejas de enamorados, formulan sus deseos.

Childe

Artículos relacionados

Y más allá

4 de Abril, 2008

Los elementos vagaban sin rumbo llevados arbitrariamente por fuerzas que comenzaba a establecer las reglas del joven universo, los remolinos de calor y caos donde se formaban las estrellas, destellaban por todo el horizonte, el universo infinito y aún ilimitado se agitaba en una guerra sin fin entre los habitantes celestes. De la belleza del caos y la destrucción sobre vino la vida, delicada flor desamparada a los vientos de la circunstancia. Muchas habían sido las oportunidades que la chispa de la vida había hecho su aparición, y siempre fue rechazada por las fuerzas indomables que dominaban inconscientes todo. Pero lo improbable se hizo posible, apartada en un rincón del espacio, oculta de las colisiones de los gigantes de fuego, ellos… nosotros germinamos contra las dificultades.

Y más allá
Por A. Gonzáles

Los elementos vagaban sin rumbo llevados arbitrariamente por fuerzas que comenzaba a establecer las reglas del joven universo, los remolinos de calor y caos donde se formaban las estrellas, destellaban por todo el horizonte, el universo infinito y aún ilimitado se agitaba en una guerra sin fin entre los habitantes celestes. De la belleza del caos y la destrucción sobre vino la vida, delicada flor desamparada a los vientos de la circunstancia. Muchas habían sido las oportunidades que la chispa de la vida había hecho su aparición, y siempre fue rechazada por las fuerzas indomables que dominaban inconscientes todo. Pero lo improbable se hizo posible, apartada en un rincón del espacio, oculta de las colisiones de los gigantes de fuego, ellos… nosotros germinamos contra las dificultades.
El planeta se enfriaba lentamente, dejando atrás su tumultuoso pasado esquizofrénico, y se asentaba glorioso como la cuna de la conciencia. La tierra se cerró, el calor del magma se oculto bajo un manto de minerales, las aguas cayeron de los cielos y la lluvia invadió el suelo rocoso. El tiempo siguió su curso al infinito, llevando consigo 100 millones de años de evolución, un desfile de vida se recreó bajo la sombra de la débil luz del sol, una tras otra nacieron, copularon y murieron, ignorantes por completo de su propia mortalidad.
Pero un día la luna se asomo para presenciar la llegada de la luz a la oscuridad, la noche no envolvería nunca más a la bestias come carne, ellos gritaban animosos alrededor de la fogata, celebrando con graznidos y saltos la llegada del fuego. Y con el nuevo poder, las bestias dominaron el mundo. No había nadie que presenciara el nacimiento, sólo el sol y la luna que se escabullían por el cielo observando ansiosos el andar de la inteligencia; los carnívoros fueron desplazados, las presas devoradas y la tierra consumida, en unos miles de años ellos aprendieron a moldearon su entorno a su gusto, pero el conocimiento viene también acompañado de dolor, pronto se dieron cuenta de la infinita soledad que los rodeaba, acongojados por el deprimente sentimiento, imposibilitados de viajar por el cosmos se escondieron en su pequeña esfera, apartándose del hostil universo, tratando de olvidar la desolación.
Otro día el sol volvió a fisgonear, una luz tan intensa y poderosa como él mismo estallo sobre la roca de la esfera azul, los secretos del átomo comenzaba a develarse y con él el poder de la auto - destrucción. Ahora el fuego de las estrellas era el que ardía en sus manos inexpertas; al principio estuvo bien, guiados por la cordura y el deseo de bienestar común la prosperidad inundo sus vidas, pero pronto el nuevo conocimiento fue pervertido por sus oscuros sentimientos.
Otro día llego y la atmósfera ardió consumida por el fuego termonuclear que surgía desde las cenizas de los pueblos, la tierra fue azotada por las desgracias de la guerra y así los animales de los mares la tierra y los cielos fueron aniquilados por la inclemencia de la radiación. Sin plantas que los rejuveneciera con el preciado gas ni animales de que alimentarse, los seres de dos piernas comenzaron ha agonizar, entre los escombros de las orgullosas ciudades sólo reinaba el silencio y el hedor de carne quemada, ocultos de la estrella madre bajo el mantón de negras nubes olvidaron la bendición del pensamiento y retrocedieron al salvajismo, sin nada que comer el canibalismo se convirtió en su plato principal y sin vergüenza alguna satisficieron los más sucios deseos de la carne, y todo se volvió malo.
(more…)

Artículos relacionados

Domo Crònica 3

13 de Marzo, 2008

Breve historia sobre un posible futuro dònde el hombre da luz a la inteligencia artifical



Domo
Crónica 3…tal vez
por J.P.

Aquello que nos hace disfrutar de la vida (al hombre)
no es la vida misma, sino nuestra propia conciencia.

Persépolis era la más grande y esplendorosa ciudad del hombre, fundada durante la segunda era de oro, es hoy un símbolo del ingenio y la destreza de aquel que una vez camino en cuatro patas.
Quien la observara por primera vez quedaría maravillado al sentir el milagro de la ciencia correr por sus venas.
Sus edificios se levantaban prepotentes por encima de las nubes, perdiéndose de vista a través del azul del cielo. Las calles estaban bañadas de un hermoso metal cuya belleza era tal, que ni el más fino de los espejos hubiera reflejado con la misma nitidez. Sobre aquellos deliciosos pasajes, se encontraban expresiones del arte de aquel lejano siglo.
La humanidad después de tantas guerras, desastres y de celebraciones, había desarrollado un gusto obsesivo por las artes comparable únicamente con el Renacimiento, pues no hay mayor placer que el placer del arte.
Sin embargo mucho camino se ha recorrido desde Rafael o Miguel Ángel; mañana no será la religión la que inspire la mente de las personas del tercer milenio.
El espacio y su majestuosidad ocupan su lugar de honor entre los sueños que siempre se han deseado, llenándolo con las bellezas de las galaxias que no han alcanzado.
Son todas aquellas celestiales formas las que comenzamos ha avizorar en el horizonte, las que servirán de guías para las miles de personas deseosas de expresar lo que las palabras esconden.
Se podía viajar por toda la ciudad, cautivado por esta belleza ancestral. Pero no todos eran atraídos por el más bello de los idiomas. Muchos paseaban por las calzadas sin siquiera pensar en su existencia, con mucho aún por hacer, algunos optaban por el transporte de gravedad suspendida. Que haciendo uso de poderosos campos magnéticos, levitaban los cuerpos de los peatones, transportándolos por el singular tráfico peatonal, a la cómoda velocidad de 46 Km/h.
(more…)

Artículos relacionados

el mudo testimonio de un muerto

20 de Febrero, 2008

EL MUDO TESTIMONIO DE UN MUERTO.
. El primero de marzo del 2005, el último Batlle caía vencido frente a un nuevo Saravia,. Era sí un día de redención histórica del partido y de la Patria, pensó Villanueva Saravia. La vieja consigna de guerra saravista, que llenó de coraje tantas veces a los parias de la tierra, ahora clamaba por él:
¡VIVA VILLA! “¡Patria p´todos o p´nadie ¡

El gran salón estaba discretamente iluminado. Sus grandes columnas llenas signos inescrutables, sus capiteles corintios y sus oscuros tapices daban al lugar un aire adusto y solemne. Desde el cenit de la cíclopea bóveda, un triangulado ojo de Dios, los miraba. Una gran mesa circular, rodeada de doce sillas de alto respaldar ocupaba el centro del salón. Un gran cuadro de Giusepe Garibaldi presidía desde lo alto la reunión. Por la puerta del occidente, fueron entrando en silencio, los convocados luciendo vistosos mandiles. El que por fin se sentó al oriente de la mesa, lucía un gran colgante en el pecho, cuyo sentido sólo era comprensible para los juramentados allí reunidos. Una vez sentados, tomó un cáliz de madera y colocó tantas bolillas negras y blancas como asistentes .El que presidía la reunión, recorrió con la mirada a cada uno de los presentes. En tono firme, cual patriarca, así se expresó: Hoy estamos aquí convocados para decidir la suerte de un hombre. El asunto ya lo discutimos en las tenidas anteriores y los detalles ya están acordados. Tenemos como nunca en nuestras manos el destino de un país y de sus colectividades políticas. Desde 1904 no estábamos en tan peligrosa encrucijada. Estamos frente a un nuevo Masoller, donde una sola bala cambió la historia. Si lo dejamos llegar a las internas, volverá el bárbaro caudillismo que hace que los pueblos se suman en la anarquía y el despotismo. Ríos de sangre correrán para volverlos al orden. Respetemos los signos con que alumbra el nuevo siglo. Los nombres se repiten peligrosamente y los fantasmas de la historia vuelven. No estaríamos hoy aquí, si aquel francotirador belga hubiera errado el tiro. La bala que mató a Aparicio sigue buscando su destino. vaticinó. Un largo silencio llenó el salón. Hasta el adusto Garibaldi pareció fruncir el ceño. Por fin el cáliz comenzó a circular de mano en mano. Al fin de la ronda, el Venerable que presidía la reunión dio la señal. Las manos se abrieron y en ellas lucían nueve negras. La sesión se levantó con el mismo circunspecto silencio con que se había iniciado. Por el oriente, fueron saliendo los caperuzos con aspecto de resignados verdugos.

La fiesta había estado animada. Se había quedado demasiado tiempo, los amigos no lo dejaban irse. Mañana sería un día muy agitado. Realmente no se había podido negar. Prefería estar con sus amigos y colaboradores y no en el Centro Obrero para recibir el premio otorgado por una agencia brasileña de encuestas, como el político del año. Al fin de cuentas ese premio y todo se lo debía a su gente. Todos lo felicitaron por su valiente acción ante el Honorable Directorio, donde él les había “cantado las cuarenta” a los doctores, apenas unas horas atrás y ya había quién lo veía el próximo candidato a la Presidencia de la República del Partido Nacional. Pero él sabía que no iba a ser tan fácil. A la salida de la reunión con los “doctores”, en una sesión en la que abundaron gruesos insultos y amenazas, su padrino , lo abrazó y le musitó al oído:” Hay cosas que no se pueden decir impunemente. ve con cuidado.” Solo un Saravia podía decir esas cosas ,enfrentar sus torvas miradas y sus veladas amenazas con una sonrisa en los labios. Necesitaba del escándalo para despertar al Partido, recuperar la dignidad arriba y devolver el regocijo a los de abajo, como gustaba decir Aparicio . Él lo sabía, esto sólo se detenía en la victoria del Partido Nacional. El siguiente siglo comenzaría con un Saravia al frente de un partido armado de coraje cívico, liberado de unitarios arribistas. Se sentía fuerte para cargar sobre sus hombros con toda la historia del Partido y hacer honor a sus antepasados. Por compromiso tomó dos o tres copas, quería estar lúcido esa noche, su cerebro bullía de planes. Que no debió tomar la última copa, se le pasó por la cabeza. Él conocía a todos en el pueblo, desde los invitados hasta el personal de servicio, pero a ese mozo no lo reconoció cuando le sirvió. Saludó a la homenajeada y a su familia, al cabo de una hora decidió irse a su casa, mañana sería un día muy complicado.
Allí llegó, revisó algunas notas pendientes, tomó el celular, hizo unas llamadas a su secretaria, y otros funcionarios, a quienes había visto en la fiesta, que a esas horas suponía de regreso en sus domicilios, para preparar el próximo día de trabajo. Sus jornadas no tenían fin , sus colaboradores lo sabían ,debían ser incondicionales, él no admitía flojos en su equipo. Se recostó en el sillón de su escritorio, la cabeza le pesada, sus pensamientos de fueron abismando…

…Con Verónica del brazo se dirige al balcón presidencial. víctores y salvas…estruendos de trueno y resplandores de rayo…

En la luna de plata del antiguo ropero, él pudo verse. Su cabeza sangraba por un pequeño orificio de bala del lado derecho. Entre cuatro lo cargaron y acomodaron prolijamente en la cama. El mozo que le sirviera la única copa en la fiesta, colocó su revólver magnum 357 sobre el pecho y su mano derecha ensangrentada sobre la empuñadura. Se fueron por la ventana que da al jardín. Ruido de puertas y chirriar de neumáticos… Quiso gritar pero su cuerpo no le obedecía ya. Sus fuerzas le abandonaron al terminar la oración que expiró por su garganta, como un ahogado ronquido..: “…y líbranos del mal”….
Melo,12/08/1998

Artículos relacionados

Tras las murallas

31 de Enero, 2008

I
Hace ya muchos años en un escondido pueblo de Rusia llamado Neiquiev apareció una gran muralla en medio de uno de sus campos de más o menos tres kilómetros. Personas que habían pasado por el lugar afirmaban que era un pueblo de brujos y que tras esas murallas que lo rodeaban se realizaban ritos y ceremonias mágicas. Hasta el momento, nadie había logrado saltar las murallas ni ver lo que realmente había al otro lado debido a que medían diez metros de alto. La altitud de las murallas hacían más misterioso aquel lugar, y nadie se atrevía siquiera a mirar con escaleras por miedo a lo que podía ocurrir.
Un día, un niño llamado Nicolás, que pasaba cerca del lugar escuchó música que provenía de atrás de las murallas. Aquello parecía un fiesta, el se acercó y subió a un árbol. Repentinamente la rama se quebró y el niño cayó dentro del sitio. Tres personas lo vieron caer y corrieron a avisar a la policía. Llegaron nuevamente hasta el lugar y descubrieron que las murallas habían desaparecido. Pero lo más raro era que no había nada en el lugar, solo pasto y más pasto, igual que en todas partes.
Ni siquiera encontraron el cuerpo el niño. Nada, ni un rastro, ni una pista, solo pasto y más pasto. Luego de la inspección se le avisó a los padres del niño y corrieron hasta el lugar llorando a gritos por su hijo. llegó también la prensa y mucha gente alborotada. El caso se conoció en todo el mundo, por televisión, por radio, por computadoras, etc. Se comenzó una gran búsqueda por cielo, mar y tierra, aviones, barcos y motos policiales buscaban por todo el país alguna pista de Nicolás. (more…)

Artículos relacionados

Tenebroso Despertar

26 de Enero, 2008

Fui recobrando la conciencia poco a poco bajo el murmullo sordo de voces que pululaban a mí alrededor. Quise prestar toda mi atención en ellas más sin embargo llegaban hasta mi desfiguradas e incomprensibles, como emitidas por una grabación a baja velocidad o como el soniquete de los rezos de los fieles que asisten a una celebración religiosa.

Una ráfaga de aire fresco pasó a través de mi rostro y sin ninguna duda deduje que alguien había abierto alguna ventana, cosa que agradecí porque el ambiente a mi alrededor era denso y caluroso. Incluso el olor del ambiente era una alianza de perfumes de hombre y mujer juntos y mezclados con el olor corporal del sudor, lo cual no resultaba agradable. Supe sin ninguna duda que me encontraba tendido pero ¿dónde? ¿En una cama?, y de repente recordé que después de volver del trabajo me había dirigido al dormitorio a descansar una siesta. Estaba entonces pues en mi cama y recién despertando de mi sueño de la tarde. Sin embargo, el zumbido de voces que me rodeaba no entraba dentro de la rutina diaria establecida; además, mis pies desnudos percibían el roce de unas sábanas ásperas, muy distintas de las suaves de satén de las que mi mujer era obsesa. A pesar de que cada vez mi conciencia se volvía más clara, como contrapunto mi confusión iba aumentando. ¿Y porqué no abro los ojos y compruebo que pasa? ¡Qué estupidez no haberlo pensado antes! Pero mis párpados pesaban como lozas y no respondían a las órdenes que les enviaba mi cerebro. Un esfuerzo… Nada. No era capaz de abrirlos. De nuevo puse todo mi empeño… Nada. Definitivamente por alguna razón que escapaba a mi comprensión mis ojos se mantenían cerrados; bueno cerrados pero no del todo; yo diría que semicerrados porque a través de una muy pequeña abertura podía observar mis manos que descansaban una encima de otra sobre mi pecho. Quise probar con mi voz y preguntar a gritos que demonios pasaba. Lamentablemente para mí tampoco era dueño de mi voz, que se sublevaba como un niño rebelde a salir de mi garganta.
Inútiles mis esfuerzos por gritar; parecía que mis sentidos se habían declarado en huelga. Una huelga cruel e injusta sin un motivo coherente ante mi cerebro.
A mis oídos llegó el sonido de pasos de mujer que se acercaban. Supe que eran de mujer porque el taconeo sobre las lozas del suelo era inconfundible. Una oleada a lavanda llegó a mi olfato. Era el agua de colonia que usaba mi esposa. Ella se acercaba y una vez a mi lado depositó un beso en mis labios. Era un beso suave, tenue, tan sólo un roce rápido pero que aún así despertó en mí el instinto de devolvérselo pero al igual que ocurrió con mi voz, mis labios no respondieron.
Entonces quise sujetarla del brazo para retenerla junto a mí, más tampoco mis brazos se movieron de la posición en que estaban. Ella permanecía a mi lado, intuyo que observándome y ¡Dios Bendito, estaba llorando! Escuché como sollozaba discretamente y una lágrima cayó en mi mejilla. Por entre la ranura que permanecía abierta entre mis párpados vi que alguien se acercaba a ella y la retiraba tiernamente con unas palabras que me parecieron de tono dulce, pero que no logré descifrar. A pesar de que mi sentido de la percepción era total no lo era sin embargo mi capacidad de descifrar las frases que se emitían a mí alrededor.
De nuevo pasos que se acercaban, más esta vez no traían consigo el resonar de tacones. Eran pasos fuertes y firmes. Pasos de hombre que se detuvieron al llegar hasta mí. Sentí cómo me cogían por los hombros y por las piernas y me elevaban de la cama en la que estaba postrado. La cama que en definitiva no era la mía. Un tumulto de sollozos en grupo inundó la estancia mientras me depositaban en otro lugar, un lugar estrecho y duro que me aterrorizó. De repente la estrecha abertura de mis ojos dejó de ver la claridad. Habían colocado una tapa sobre el nuevo lecho en que me encontraba y todo se volvió oscuro.
Y por los entresijos adormilados de mi mente se abrió paso la cruel e inmisericorde realidad: Estaba muerto. O ellos creían que estaba muerto.
A partir de ahí todo ocurrió con una velocidad vertiginosa. Yo ya era totalmente consciente de mi situación. Quería gritar que no estaba muerto pero la voz no me respondía. Quería golpear la tapa con todas mis fuerzas para hacerme oir pero mis miembros permanecían inertes.
Por los movimientos que percibía sabía que me llevaban dentro de un coche y con un destino, intuía, que me resistía a aceptar. Quise llorar pero no salían mis lágrimas.
Y quise morir de verdad cuando sentí que me bajaban con un vaivén que se me antojó brutal y aterrador. Y quise perder la conciencia cuando escuché el siniestro sonido al colocar la piedra de mármol sobre la que ya sabía sería mi última morada.
(more…)

Artículos relacionados

Nueva novela con licencia C.C. : Multiverso - Armantia

22 de Enero, 2008

Navegando por Barrapunto hemos encontrado la noticia de la aparición de una nueva novela con licencia Creative Commons. Se trata de la novela de ciencia ficción titulada Multiverso - Armantia, del autor Moisés Cabello Alemán. Hemos incluido su novela en la librería de librosgratis, pero de todas formas aquí dejamos el enlace al blog del autor para los que quieran saber más de él.

Esperemos que podamos dar más noticias de sus obras en el futuro, puesto que el autor promete una secuela de esta novela.



Blog de Moisés Cabello Alemán: MoiBlog.

Podéis descargarla también directamente desde la página del autor: Multiverso - Armantia.

Artículos relacionados

Aidan Duff

15 de Enero, 2008

Aidan Duff
por A. González

Los acontecimientos que relato en estas páginas no son producto de una fuerte borrachera sino un vivido recuerdo que guardo en mi mente de aquella desafortunada sucesión de acontecimientos que me convirtieron en el mayor explorador de toda la historia de la humanidad, aún cuando la fecha de mi nacimiento es irrelevante en la trama es importante que conozcan el mundo donde me dieron a luz para entender ¿por qué?, fue en una tierra llena de riquezas y placeres, hermosos palacios cuyo esplendor superaba en altura la espesura del cielo estaban sembrados en hermosas calles de precioso suelo que emulaba la mejor plata que pudieran encontrar recorridas cada unas por veloces vehículos silenciosos de estilizada forma que transportaba a sus pasajeros a unas diez veces la velocidad del sonido con el mayor confort. Desde centenas de kilómetros se podían distinguir el brillo de estas imponentes urbes que cuyo espectáculo de luces en plena noche de invierno se percibía desde los cielos por aquellos hombres de gran fortuna que hace ya muchos décadas han dominado sus secreto y la han convertido en su morada permanente, algunos pasando toda su vida sin pisar tierra firma justo en ese momento nací yo en el pináculo de la historia humana puede que hayan sido los dados que Eistein tanto argumentaba o tal vez los designios de algún dios de pintoresco humor quien me coloco allí, jamas lo sabré, sin importar cual haya sido la causa ya mi destino estaba echado. A muy poco edad ya daba muestra de una gran inteligencia otorgado en gran parte por la ingeniaría genética que siglos atrás había comenzado a crear una raza de hombres mucho mas inteligentes y fuertes, al igual que muchos padres los míos fueron a uno de los centros de desarrollo del super humano donde utilizando conocimientos médicos acumulados por muchos milenios modificaban los genes de los fetos, sin embargo aunque todos los niños con quien compartía estudio tenían los mismo orígenes yo me destacaba por sobre el resto, con el pasar del tiempo acumule conocimientos equivalentes sin ganas de ser arrogantes a las grandes bibliotecas papales y con el desarrollo de estos estudios comenzó a crecer en mi una incertidumbre ¿por qué aunque hemos tenido éxito en convertirnos en los seres más increíbles que hayan pisado este planeta del sistema solar no hemos roto las barreras de la última frontera, el tiempo?, me refiero a él pues ya hace varios siglos hemos transcurrido conquistando el espacio descubriendo nuevas y cada mas lejanas tierras expandiendo nuestro maravilloso imperio por cada estrella del firmamento dejando de cuando en cuando un Agustus y un Cesar.
(more…)

Artículos relacionados

  • No hay articulos relacionados

REDOBLES

27 de Diciembre, 2007


Redobles en las noches invernales.

Temía despertar en la madrugada pero a pesar del temor solía despertarme. Y cuando lo hacía era para quedarme totalmente inmóvil, rígida, apretando fuertemente las sábanas y las mantas con mis pequeñas manos a la altura de la boca, tal vez para inútilmente, sofocar mi respiración. Y entonces ocurría. La mayoría de las veces ocurría. Sobre todo
las noches de invierno cuando el relente seco de la zona caía con más intensidad. Seguramente porque el recogimiento de la estancia para evitar el frío, hacía más proclive la ignorancia de lo que ocurría tras los muros de cara al exterior. Comenzaba con una suave sensación de movimiento de mi cuerpo en dirección contraria a mi cabeza y en la posición tendida de espaldas en la que me encontraba. Era como si flotara hacia la cabecera de mi cama, con un suave vértigo acompañado del sentido de múltiples pinchazos de alfileres en mi carne. Yo cerraba fuertemente los ojos. Ojos temerosos y trémulos que veían lucecillas brillantes bajo la pared de mis párpados.

Luego llegaba un ligero zumbido muy dentro de mis oídos, y lentamente, desde la lejanía, el redoble de tambores. Al principio los oía difuminados en el aire pero poco a poco se iban haciendo más cercanos, más intensos: Pon, pon, porropón, pon, pon, porropón…….Conforme se iban acercando empezaba a distinguir también fuertes pisadas de marcha desfilando al compás de los tambores. Más cerca. Más cerca…. Ya vienen…. Ya llegan…..Ya……Sonaban fúnebres, tenebrosos, acrecentando mi pánico. Sonaban a duelo.
A cada latido de mi corazón un redoble menos los separaba de mí. No me movía. Quería parar ese vertiginoso flotar. Temía atravesar la pared y tropezarme con ese batallón imaginario que se acercaba impunemente. El sonido se hacía casi insoportable al llegar a la altura de mi ventana y mi corazón latía al mismo compás que ellos con la certeza de vislumbrar si abría los ojos, un rostro pétreo pegado al cristal. Sin embargo solo los sentía en el interior de mi cabeza. Lo sabía porque al unísono con ellos y en una dimensión real podía distinguir en algunas ocasiones el suave murmullo del viento.
Luego los oía alejarse. Pasaban de largo sin detenerse, ignorando mi miedo, mi terror, y se perdían en la lejanía tal cómo llegaron. Y yo volvía a dormirme para despertar a la mañana siguiente con la incertidumbre si había sido real o una pesadilla repetitiva.
Y vuelta a empezar la noche siguiente, o la otra, o tal vez la próxima semana. Que más daba. Simplemente ocurría.
Poco a poco esos episodios se fueron distanciando cada vez más entre sí, hasta desaparecer, pero quedaron fuertemente marcados en la lejanía de mis recuerdos, tanto, que me hacían temblar cuando salían a la superficie. Y siempre la misma pregunta sin respuesta: ¿Qué sería aquello que yo escuchaba?

Y un día pasado el tiempo, sin saber porqué, una pregunta salió de mis labios:

- Papá, ¿porqué se llama esta parte de la calle donde vivimos La Cruz del Inglés?

- Porque aquí, justo a unos metros mas allá, en la bifurcación, dicen que reposan los restos de un militar inglés que vino a combatir contra los franceses a principios del siglo XIX. Murió batallando y dicen que después de muerto fue condecorado y enterrado con los honores de un militar ejemplar, de un héroe. Trasladaron su cuerpo inerte custodiado por el batallón de soldados a los que dirigía, rindiéndole con el redoble de los tambores, el homenaje que merecía. Acompañaron sus restos desde dónde murió hasta este sitio, que entonces era las afueras de la ciudad, y colocaron la cruz que aún existe allá en la esquina.

No está ya esa cruz, que fue demolida con las nuevas construcciones, pero perdura el nombre de la zona. Y perduran totalmente nítidas esas vivencias en mi interior.

Artículos relacionados

  • No hay articulos relacionados

El Desierto

17 de Diciembre, 2007

Una pequeña historia de mi propia inventiva. Es un cuento corto, con mucha imaginacion.


EL DESIERTO

La luz solar, atraviesa tenuemente los ventanales. Un haz de luz divide la habitación. Recargado contra la pared en un extremo del cuarto se encuentra Román. Su frente perlada por un sudor frío, hace juego con el resto de su rostro presa de pánico y horror. Su mirada fija en el otro extremo de la habitación. Busca algo, busca pero no encuentra. Se sabe seguro de este lado del cuarto, no hay forma de que puedan llegar a mi, piensa, al menos no por ahora.

Su mente comienza a recordar las ultimas horas de su vida. Esas ultimas horas que ahora lo marcan, en las que descubrió y abrió los ojos a una realidad que el creía mera ficción. Ahora esas fantasías que en su infancia había temido y que en su adolescencia había ridiculizado. Ahora sabia que podía ser cierto. Que terrible destino el esperaba. Su mente evoco el recuerdo de Rosa, su prometida, su juvenil rostro angelical le hizo entrar en el recuerdo de esa misma mañana.
(more…)

Artículos relacionados