CAPITULO 1
BALTAZAR
Se tienen ciertas dudas de quien fue el primer vampiro, pero muchas personas creen, que, Caín, hijo de Adán…fue el primero, ¿yo? Yo Simplemente lo sé…
-¿Que demonios fue eso?
-No lo sé, hay que salir de aquí, aun faltan 2 horas para amanecer
-Siento algo raro en este viento
-¿Que pasa? ¿Por qué te detienes?
-Algo detuvo mi pie, -dije con la mirada perdida…jalándome al momento y tirándome al suelo-
-¡Cuidado! -2 de ellos se abalanzaron contra nosotros-
Yo trate de luchar contra uno de ellos, pero mi pierna se atoro en una raíz que sobresalía del suelo, otro maldito tomo por sorpresa a mi compañero, de reojo sin perder la guardia y a pesar del espesor de la neblina vi como Max corría contra varios de ellos, encaje mi cuchillo en el corazón de mi atacante y me logre liberar, con mi mano izquierda saque una daga del soporte de mi pierna.
-¡Max! -grite lanzándole mi sable
El corrió, tomo el sable en al aire por el mango con una mano y el mismo giro hizo que cortara en dos a su asechador.
Cenizas se vieron esparcidas a nuestro alrededor, un indicio del término de sus frías vidas.
Jadeando y cojeando se acerco a mi.
- ¿Estás bien? –Preguntó-
-Creo que si ¿Tu?
-También, el maldito me tomo por sorpresa y golpeo mi brazo, por eso perdí mi espada.
-Es raro que te descuides así, vamos a buscarla-dije haciendo un leve movimiento con la cabeza, indicando la dirección.
-Olvidémosla ¿Puedes caminar?- Me dijo mientras ayudaba a levantarme
-Nos han golpeado mas fuerte, esto es pan comido- conteste aun con la respiración entrecortada.
Con Mucha dificultad y con palabras sarcásticas logre ponerme de pie; caminamos hasta regresar a nuestro lugar de origen, la cacería había terminado por hoy… o por lo menos eso pensaba.
Seguimos caminando hasta escuchar un crujido.
-Espera-dijo mi compañero deteniéndome
-¿Qué pasa? Mientras trataba de escuchar
-¿Oíste eso?
-¿Qué? -Trate de agudizar mí oído lo más que pude, entrecerrando los ojos color carmesí que me dominaban.
-no te muevas, cubrámonos las espaldas ¿Puedes ser rápida?
-Claro que si-dije estirando la pierna lastimada y tronando los huesos de mi espina dorsal con un movimiento hacia atrás reincorporando cada huesito en su lugar, y aun así tratando de adivinar su plan
-¡Ahora!
Diez de esas criaturas nos rodearon, al cubrirnos ambos las espaldas acabamos en unos instantes con todos ellos, es muy fácil cuando nos coordinamos; pero al terminar nos dimos cuenta que un grupo enorme de vampiros nos rodeaba, salían de las copas de los árboles, acorralándonos, sabíamos que no sería fácil pero estábamos dispuestos a darles batalla; en ese momento una conocida y molesta voz resonó en todo el lugar.
Seguir leyendo »
This post was submitted by avimelec sarahi orduña herrera.

Añadir a Del.Icio.Us

