Entrada categorizada en ‘Narrativa’

Narrativa, Relato

Ella

Por Carlos Cisternas Casabonne, en 10 de octubre de 2011

Caminé largo rato siguiendo las luces intermitentes que iluminaban la triste calle, no recuerdo bien
lo que me impulsó a cambiar las tardes familiares (O tal vez me es difícil explicarlo) por las
caminatas hacía lo desconocido, cual hoja de papel al viento en un mundo cruel que amenaza
constantemente con hacerla desaparecer, de sumirla sin piedad en la inmensidad de lo desconocido,
de lo lejano, de lo distante.
Progresivamente fui dejando atrás la calidez del núcleo familiar, los planes a futuro y los paseos
dominicales, en la medida en que me veía inserto cada vez más en el mundo sombrío de los
desdichados, dependientes de los vicios y amigos de la soledad.

Bastó que viera mi reflejo en uno de los espejos exteriores del café, que con sus exóticas luces
iluminaba la calle, para que un sentimiento nostálgico recorriera mi cuerpo, me sentía mal,
conservaba aún la pueril figura de quien prematuramente se encontró con la vida adulta. Poco a
poco los vellos de mis brazos que al sol rubios brillaban aún, se iban oscureciendo al igual que mi
vida. Melancolía de que con cada paso perdiera los últimos signos de la niñez que no supe disfrutar
y con cada trago, con cada cigarrillo con cada mirada lujuriosa, desapareciera de mi semblante, la
sonrisa inocente y traviesa desaparecía también las manos sucias y los pantalones gastados.
Al llegar al punto exacto donde dos calles se encuentran acepté instantáneamente su invitación.
Comerciante de pasión, actriz de la noche, falsa ilusión. Caminamos sin mirarnos.
Levantó del suelo su roja cartera y esta vez si se despidió . Cuando las sábanas recibieron las
primeras cenizas un sentimiento de brutal arrepentimiento se apoderó de mi. ¿Cómo fui capaz de
ignorar la melodiosa y tímida voz de Ella y refugiarme en esos irreales e hipócritas gemidos?
Acepté sin vacilar los servicios de una total desconocida, mientras actuaba indiferente a
quien tímidamente me buscaba. Ahora de seguro, Ella ya me olvidó.

Seguir leyendo »

This post was submitted by Carlos Cisternas Casabonne.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

Junto a ti

Por , en 10 de agosto de 2011

Dime que es lo que querías que habláramos, indiferente preguntaba a aquel que la había estado esperando desde siempre en la azotea del edificio.
Con el atardecer de fondo, un cálido viento y un delicado aroma indicaban el regreso de la primavera.
Quiero que me respondas a lo que siempre te pregunto y evades, huyendo, creo que ya es tiempo de que me contestes, ya no puedes seguir huyendo; sorprendida del motivo lo mira fríamente, para contestarle un poco molesta.
Porque insistes tanto en preguntar lo mismo, simplemente no puedo contestarte a esa pregunta.
Quiero saber el porque, el porque no contestas, porque no me aceptas a mi y a mis sentimientos, el porque no quieres ser sincera contigo misma.
Entiende que no puedo contestarte…
¡Ya basta!-un poco exaltado y confundido al ver que no obtiene lo que quiere oír- ya basta, solo quiero oírlo, no importa si es doloroso, si es triste o si incluso no podre verte a la cara en un tiempo, quiero que me respondas, quiero oír lo que me tienes que decir, ya es tiempo de que me des una respuesta, ya no puedes huir mas, entiende que con eso solo estas lastimándote a ti a mi a la vez… por favor solo contesta
¡Como te atreves a exigirme tanto una tonta respuesta!… ¡no es tan solo una respuesta tonta, es el remedio al profundo dolor y vacio de mi corazón! Como no puedes entender eso…
Bueno ya que insistes tanto te lo diré-molesta- no quiero herirte, es por eso que no te contestaba, además como pudiste mesclar nuestra amistad con algo tan trivial como el amor, eres mi mejor amigo, el que siempre a estado para mi para protegerme, desde pequeños nuestra relación a sido así… no quiero perder ese hermoso recuerdo y tampoco… a la única persona que siempre me a escuchado y me a entendido mejor que nadie, por eso no quería que esto pasara, no quería lastimar a la persona mas valiosa para mi
Pero que dices…. Como podrías lastimarme, bueno estaré un poco triste…-acercándose lentamente a ella-…si no oigo lo que quiero, pero eso es normal, como podrías lastimarme…
¡si puedo! si puedo… porque… porque –sonrojándose- no quiero… que te alejes de mi, perderte, prefiero que todo siga tal y como esta, una relación que no se rompería, algo que siempre permanecerá de forma que ninguno termine lastimado…

Seguir leyendo »

This post was submitted by genoveva villablanca villalobo.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

Lo que casi logra la sangría…

Por Rafael Hernán Ureta Cañas, en 19 de julio de 2011

Ver la vida pasar y sentir que no hay quien comprenda, que el error inicial puede haber sido propio o que definitivamente no existe eso de “la persona justa en el momento justo”, remece el corazón y bombea la sangre de tal forma que hierven las venas pidiendo auxilio… que por favor las dejen respirar. Pero definitivamente, hay que ser valiente y yo no lo soy, por lo menos por ahora…
Muchos exigen atención y tiempo, pero la comprensión recíproca no existe, se ve superada por la utilización unilateral de quienes ¿están ahí?
El abandono, primeramente inesperado, se hace autoinfringido para poder contener dentro de este espíritu todo lo que quiere reventar en un grito que a veces podría fundirse en un abrazo, sin ser necesarias las palabras, sólo un abrazo que nunca llega y todo esto produce miedo, miedo a volver a caer en la profundidad de la nada, miedo a no sentir, miedo a tener tanta nada, miedo a volver a cegar la visión del propio existir… miedo al miedo.
La voz es muda, pero las acciones hablan por sí solas, sólo falta el entendimiento; sin embargo, se hace tan lejano que pensar en su llegada es imposible para la razón. Y el corazón sigue siendo creyente e ingenuo, aunque sea maltratado y hecho mierda una y mil veces. No sé cuánto es capaz de resistir, pero se cansa, haciendo de cada latir, un dolor que llega al alma.
La culpabilidad encierra un todo tan pisoteado que es imposible dar un paso, pero la risa es capaz de poner límites que aún nadie ha cruzado por completo y así, sustentar la ceguera generalizada. Y todo “sigue normal”, aunque cada día se transforma en uno menos y eso, definitivamente, es lo más doloroso…

This post was submitted by Rafael Hernán Ureta Cañas.

Comentarios (3)
Narrativa, Relato

Neema

Por , en 1 de junio de 2011

El frío viento hacía tambalearme hacia los lados, incluso más que las sacudidas de la barca. Mi frágil cuerpo iba chocando contra los demás, más robustos. Hubiera jurado que todos eran hombres, pero no tenía los ojos abiertos. No me protegía, así que supuse que me estaría llenando de moratones por los hombros y la espalda, pero mis brazos sólo cubrían mi vientre. Al ver que detrás de la cortina de mis párpados, el mundo se estaba iluminando de un color rojizo, suspiré por primera vez en aquél arriesgado viaje. Empecé a respirar más tranquila, las sacudidas fueron desapareciendo, y yo me fui dejando llevar por la ensoñación, pues me había pasado la noche con los ojos cerrados, pero sin dormir.
Una nueva sacudida, más fuerte que las demás me hizo soltar un grito, pero nadie me oyó, pues mis compañeros de viaje estaban demasiado ocupados con sus discusiones y sus tacos. Tampoco nadie vio que abrí los ojos de repente y vi que, y que, definitivamente todo eran hombres. Hombres jóvenes, tal vez como yo, pero su robustez y su forma de hablar les hacía parecer mayores. Aunque su propósito fuese diferente del mío, todos buscábamos lo mismo: un lugar mejor. Y por eso, tras los empujones e insultos que se dedicaban, me conmovieron. Tal vez ellos tampoco llegaran a ver nunca más a sus familias.
Un hombre algo más mayor que el resto, nos indicó que fuésemos bajando con cuidado, aunque nadie hizo caso, pues todos bajaron en masa y a codazo limpio, como era de esperar. Éramos unos cincuenta. Cuando todos bajaron, me dispuse a bajar yo, con cuidado, como había indicado.
-¡Tú, mujer! A ver si te das un poco de prisa y pueda largarme, ¡como nos encuentre la pasma, será por tu culpa, puta!
Dicho eso me escupió en mi pierna desnuda. Aguante mis lágrimas y mis ganas de echarle al mar, e intenté bajar un poco más deprisa, porqué se me acercaba amenazante. Levanté rápidamente un pie y lo deslicé por el borde de la barca, pero me quedé paralizada de golpe.
CHAS.
Seguir leyendo »

This post was submitted by Monica.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

La chica del mar.

Por , en 30 de mayo de 2011

La conocí una mañana soleada del mes de Agosto. El color de sus cabellos y la luz del sol me deslumbraban por completo. Junto a ella pasaba muy rápido el tiempo. Demasiado rápido.
No podía olvidar fácilmente el brillo de sus ojos, su intensa mirada reflejada en el mar, sus labios de caramelo. Ni tampoco podía olvidar su habla tímida, sus gestos, su risa. Esa risa que pintaba de alegría las tardes de verano.
Ella, de mirada esmeralda y cabello caoba, de modestia implacable y sencillez destacada. Ella. Era ella la que me había cautivado por completo.
No sabía muy bien como explicar lo que sentía en aquellos momentos. Era indescriptible. Aún recuerdo como se enfrentaba ella sola a la soledad. Lo poco que le importaban los murmullos, las gentes que a ninguno de los dos nos interesaban. Esa forma de mostrar indiferencia que tanto le caracterizaba. Esa simpatía disfrazada de todo lo contrario. Su sutileza. Lo directa que era.
Quizás fue de eso de lo que me enamoré. De su voz muda. De sus risas. De sus llantos.

Cuando las olas llegaban a la orilla, ella reía. Cuando contemplábamos juntos el atardecer, cuando la tenía a mi lado, la amé.
Lo hubiese dado todo en aquel entonces para que esos momentos fuesen eternos. Por tenerla más tiempo entre mis brazos. Por coger su delicada mano y correr juntos por la playa, otra vez.

Me acuerdo cuando ella deseaba que todo fuera peculiar. A nuestra manera. Porque éramos dos extraños, que por casualidades de la vida, nos habíamos encontrado esa mañana de Agosto en aquella playa. Porque éramos dos almas solitarias, con un destino en común, con dos caminos que se cruzaron en el mar cristalino.

Aquellos momentos fueron de los más especiales que había vivido. Sin embargo, sólo me queda recordarlos, pues ya no la tengo entre mis brazos, ni tampoco tengo su mirada esmeralda reflejada en el mar, ni sus risas, ni sus llantos.
Hace mucho que todo pasó, y que volvimos a tomar caminos diferentes en los que ya no estábamos los dos. Caminos en los que nos acompañaban otros. Caminos que un día se cruzaron en la orilla del viejo mar, y que espero que algún día se puedan volver a reencontrar.

This post was submitted by JIMÉNEZ.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

PAPÁ

Por , en 25 de mayo de 2011

Nació en buena tierra,
bañada por un rico mar,
creció bajo buena sombra,
por la tierra andará,
alegre y feliz
creció y creció,
de tanto amor
cuatro caminos ramificó,
protegió y amó
enseñó y aconsejó,
alegre y feliz
creció y creció,
gran caballero en su sombra cobijó
a una familia que siempre le amó.

This post was submitted by coro.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

la inspiración.

Por Lorena Di Carluccio., en 23 de mayo de 2011

Es CIERTO que a todo artista le lleva su tiempo pero cuándo sabe uno lo que tardará ese tiempo en llegar? o mejor formulado; cuándo sabrá uno cuánto tardará en esperarlo?…la suerte se apiade de pocos…y la impaciencia de muchos…durante la espera nuestro instinto reacciona ala impulsiva o inesperadamente.

Necesitamos hechos verósimiles, respuestas rápidas soluciones prácticas tiempo en dónde no lo hay, queremos no vernos sin salida queremos hacer una mona lisa sin sonrrisa, sin darnos cuenta que la mejor solución es la espera, que conlleva ala honorable y señora paciencia.

El afán del ser humano por verse satisfecho de imediato y tener los medios para ello ha sido aplicado también en el aprendizaje básico de la vida, un aprendizaje que consta de valores esenciales y necesarios dotados de PACIENCIA.

Esto puede suponer un problema grande ya que las personas se resignan a ser ellas mismas por el hecho de no adaptarse al motor deste mundo un motor que cada vez tiene mas caballos y potencia.:D

un motor que si sigue así no encontrara autpista que le llegue.

La resignación es causa de muchos y el sentirse cómoda con ella bien de pocos.El problema esque queremos ir muy rápido en un aprendizaje muy lento.

Los polos suelen repelerse y en este caso los polos son incompatibles y visibles al ojo humano. El no poder ser nosotros mismos conlleva a ser como los demás quieren verte que seas y el resignarte a ello te causa la impotencia que llena el vacío de no ser ni siquiera nosotros mismos.Vacío que no se llena con resignación sino con voluntad de propósitos y metas acompañadas de actitud y carácter que nose consiguen de un día para otro..ni de una semana para otra…ni deun mes para otro…ni de un año para otro me atrevo a decir pero esque a todo ARTISTA le lleva su tiempO.

This post was submitted by Lorena Di Carluccio..

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

El Trio

Por , en 21 de mayo de 2011

Titulo:

El trío.
El terrorista, el islamista, y el tercero que no tenía ni ideología ni religión.

AÑO: 2009

AUTOR: RAFAEL SAN MARTIN RAMON

Capitulo 1. Asier

Asier se encuentra sentado en la cama, en una pensión u hostal cercano a la Gran Vía de Madrid, pensando en el pasado.
Que lejos queda el pasado.
Se ha detenido la imagen en aquellos años de Bilbao, en los que aún vivía su padre. Se ve de estudiante de ingeniería industrial, acompañando a su padre a la consulta médica en la que le diagnosticarían la palabra maldita, cáncer.
Al salir de la consulta, se han dirigido a su domicilio, y en el trayecto prácticamente no han intercambiado palabra alguna. De vez en cuando dirigía una mirada de soslayo a su padre, y veía en sus ojos una expresión de terror.
Había salido de la consulta aterrorizado, y ese terror iría aumentando conforme la enfermedad fuera avanzando inexcusablemente hacia la muerte.
Cuando han llegado a su domicilio, en la calle Buenos Aires de Bilbao, Asier se ha dirigido a su padre, diciéndole:
- Deberíamos ir a otro médico para que confirme el diagnóstico.
- De acuerdo, llama por teléfono y concierta la entrevista para esta tarde.

Seguir leyendo »

This post was submitted by rafael san martin ramon.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

Una voz familiar (título del fragmento)

Por , en 20 de mayo de 2011

(Fragmento)

-¿Qué es lo que haces?
-Escucho el radio.
-¿Radio? ¿Qué es eso? ¿Y quién es el hombre que está hablando?
-Es Guillermo Canales. Ehm, Memo. Un viejo amigo mío.
-¿Y dónde lo conociste? Insisto, ¿Qué es este curioso objeto?
En ese momento Kod`hal tomó mi radio y lo sacudió pero en seguida se lo arrebaté de las manos. Si hay algo que me pone de malas es que alguien me arrebate mis cosas.
-¡La radio es un objeto para comunicarse!¡Y NO!No conozco a Memo.-Después de decir esto Kod`hal se me quedó viendo durante un largo rato en el que traté de tranquilizarme y solo se escuchaba la alegre voz del locutor.
Durante unos 3 minutos Kod`hal me dirigió una mirada como cuando un niño tiene curiosidad por algún asunto pero teme preguntar. Después le dediqué una sonrisa mientras “Goodbye Yellow Brick Road” de Elton John comenzaba en el radio.
No pude evitar una sonrisa al pensar en Memo.
-Memo..Memo es un viejo amigo y confidente, un alegre compañero. Él es un abrazo y un beso en la tristeza, y es como el sol en la felicidad.
Kod`hal se me quedó viendo sin comprender. Supongo que no podía explicarse el por qué mi cara se iluminaba al decir todo los atributos de Memo y a la vez decir que no lo conocía. Fue uno de esos momentos curiosos en los que agradecí al cielo ser humana.

Seguir leyendo »

This post was submitted by Greta Tena Villegas.

Comentarios (0)
Narrativa, Relato

LA HISTORIA INTERMINABLE

Por , en 15 de mayo de 2011

Desconozco con la fe que escribo,y no se si lo que vivo es un sueño o lo que sueño una realidad,aquì escrito,dicho y sabido queda de la existencia de un lugar al que llaman Felix y que en sus màs remotos tiempos fue un pueblo nòmada que un dìa decidiose instalar en la falda de la sierra de Gador,a ochocientos metros de altitud.No son sierras altas,de verdes valles,espesa vegetaciòn o grandes cursos de agua donde animales de caza abrevan en los cursos de estos grandes rìos pero,tan orgullosos estàn los de estos lugares de sus lluvias y bosques,como los de aquì de su sol,moscas,mosquitos,serpientes,arañas,escorpiones y de sus matojos que encima son de pinchos y,aunque todo lo que hay en estas tierras pica,junto a un caño de agua que aflora de la tierra,instalaron sus casas para aprovechar el terreno de tal manera que unas estan encima de otra,otras encima de piedras y piedras encima de estas,formando calles estrechas y en pendiente que el pisar del tiempo a endurecido,quedando en el centro un surco por el que corre a su libre albedrìo las aguas residuales que las gentes arrojan por las puertas y ventanas,donde la pendiente hace desaparecer para perderse en la lejanìa,pero no consigo el olor repugnante y, en una incomunicaciòn no del todo intensa logran estar en este mundo,pasando desapercibidos.
Aquì vive Manuel,felisario como todos sus antepasados por haber nacido todos ellos en Felix,es persona de estatura

This post was submitted by FRANCISCO AURELIANO CARRETERO GOMEZ.

Comentarios (0)

  

 

Secciones

Canales

Red de Blogs SmallSquid

Enlaces de Interés

© Copyright 2012, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio