<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Leer Gratis &#187; Erótico</title>
	<atom:link href="http://relatos.leergratis.com/relato/erotico/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://relatos.leergratis.com</link>
	<description>Espacio dedicado a los autores noveles que desean publicar en Internet su obra y así ponerla a disposición de cientos de lectores. Anímate y envíanos tu obra!</description>
	<lastBuildDate>Tue, 25 Oct 2011 21:22:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>BEBERTE</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/beberte.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/beberte.html#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Jun 2011 19:53:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cary Elena</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=3358</guid>
		<description><![CDATA[BEBERTE 1 Amanecía…, el cielo comenzaba a iluminarse con los nacientes rayos del sol, todo señalaba el comienzo de un precioso día, un día azul. Las aves con su trinar, y su desorientado vuelo aun, anunciaban que era ya el momento de incorporarse al batallar de día a día. Las flores bostezaban perezosas exhalando su [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>BEBERTE<br />
1</p>
<p>Amanecía…, el cielo comenzaba a iluminarse con los nacientes rayos del sol, todo señalaba el comienzo de un precioso día, un día azul. Las aves con su trinar, y su desorientado vuelo aun, anunciaban que era ya el momento de incorporarse al batallar de día a día. Las flores bostezaban perezosas exhalando su aliento perfumado y disfrutaban del frescor de las gotas de rocío que yacían en sus pétalos. Un lindo día está naciendo…El verde contrastante del follaje invitaba a un paseo matinal, las mariposas ya revoloteaban indecisas escogiendo la flor adecuada para  comenzar su danza, un lindo día había nacido.<br />
De momento, todo comenzó a cambiar, se fue perdiendo la luz, una densa nube gris, casi negra, cubrió con su manto el cielo, la oscuridad se hizo más, y más densa, todo quedo sumido en tinieblas cuando de pronto una bola de fuego descendió a una velocidad vertiginosa  sobre la tierra y….. ya no se supo nada mas..<br />
Cuando desperté, no sabía dónde estaba, mis ojos cegados por una luz intensa no podían abrirse y definir la situación y el lugar en que me encontraba. Al tratar de incorporarme, pude entender que estaba tendida en un vasto lecho de arena. El calor me ahogaba, y mi piel ardía, un esfuerzo más,  me incorporo, y logro divisar un vacio amarillo  alrededor. Al parecer estoy en medio de un desierto, y por el ardor y el calor que emano, me doy cuenta que he estado expuesta al sol, unas horas, quizás muchas&#8230;tal vez días.<br />
Me siento deshidratada, y un fuego abrazador recorre mi cuerpo. Trato de incorporarme y no puedo, no tengo fuerzas, no veo, voy a morir y me resigno a eso, quiero luchar&#8230;debo luchar, pero no puedo,..Sería mi mejor si me abandonara a mi suerte, es más cómodo, no quiero agotarme en vano, si realmente no hay una salida. Me dejo caer y solo deseo despertar de una vez de este mal sueño, o mejor… no despertar nunca más, cuando percibo un murmullo casi imperceptible, una voz se va haciendo más audible cada vez, y logro entender lo que me dice…<br />
”SOLO EL QUE AMA Y DESEA SER AMADO, SABRA ENCONTRAR EL AGUA, UNICA FUENTE INAGOTABLE  DE VIDA…. Y SOBREVIVIRA”<br />
Agua…, sol…, fuente de vida…, calor…., amor…,fuego…, sol…., agua… ag…, no escucho nada mas, no quiero escuchar, cierro los ojos, quiero morir, donde voy a encontrar agua. Para que soñar.</p>
<p><span id="more-3358"></span></p>
<p>2</p>
<p>Despierto nuevamente. Ha transcurrido ya no sé cuánto tiempo. Ja jajaja estoy viva. Fue un sueño, solo un sueño,…  te vas a morir el día designado, el día que te toque…y parece que no es precisamente hoy.<br />
Trato de reconocer mi lecho arenoso, pero no hay arena, abro despacio mis ojos, para cuidarme de la potente luz del sol, pero todo está oscuro. Jajaja estoy viva, nunca estuve en el desierto, sigo palpando a mi alrededor, y mi antes lecho de arena ahora en un lecho duro de piedras y escombros, estoy en un lugar desconocido, aunque ya me parece haber estado aquí antes, estoy en una ciudad desconocida, pero que me resulta muy familiar. Todo, absolutamente todo está en ruinas, busco con la mirada algún vestigio de vida, de luz, pero no distingo nada. La misma soledad y silencio del desierto. Es como si se hubiese extinguido la vida sobre la tierra, no hay casas, ni edificios, ni plantas ni flores, ni aves. No hay absolutamente nada, solo un silencio abismal y una oscuridad absoluta. Trato de incorporarme pero  las fuerzas me abandonan nuevamente. El dolor y el ardor en la piel, me quieren demostrar que no ha sido un sueño, tengo quemaduras en todo mi cuerpo, y la sed me abraza, mis labios están resecos y mi garganta clama por un poco de agua…ahora recuerdo,  mi último deseo fue…  y  es… un poco de agua.<br />
Me incorporo con mucho esfuerzo  y trato de adaptar mi vista a la oscuridad reinante, veo algo, las cosas a mi alrededor comienzan a definirse en su verdadera dimensión, todo es ruina alrededor, pero…espera …hay algo, una escalera alta y una débil luz que se filtra debajo de una puerta…Vida…Alguien puede estar allí…, Tengo que llegar, no sé cómo, pero tengo que llegar, no podré, está muy alta la puerta, pero que tal  si descubro allí la salida para salir de este infierno?, y si fuera la puerta de salida de mi propio sueño? Tengo que llegar, tengo que llegar, y llegaré, al menos lo intento.<br />
Me arrastro y con mucho trabajo  logro ascender cada escalón,  pedazos de mi piel, van quedando como huella tras el enorme esfuerzo que hago para lograr el ascenso. Faltan 3, 2 uno, el último, no puedo, solo falta uno, que lejos se me hace. No puedo más, tengo que descansar, pero no puedo darme ese lujo, ya descanse bastante mientras estuve no sé dónde. Me duelen las piernas, en la subida me he desgarrado la piel de mis rodillas el dolor ya se hace latente. Hago un último esfuerzo y logro empujar con mi cuerpo la puerta. Esta cerrada, un empujón más, otro más, está cediendo….al fin, es el fin de esta pesadilla, pero…</p>
<p>3<br />
Una pequeña y sencilla habitación se abre a mi vista, logro distinguir una débil luz sobre una mesilla en un rincón, y me arrastro a ella sacando fuerzas ya de donde no hay. Poco a poco, la visión se va haciendo más clara y logro distinguir que la débil luz, sale de la pantalla encendida de un ordenador, me acerco mas, y arrastrarme se hace cada vez más difícil, y logro divisar con mucho esfuerzo  una imagen, pero no defino nada, …es una silueta, …noooooo ,es la imagen de un rostro,… de un rostro de mujer?, es el cuerpo y el rostro de una mujer…no lo sé, no se definen los  contornos, no alcanzo ver más allá, no defino absolutamente nada. Sigo recorriendo con mi vista, en busca de algo interesante que me indique que este mundo en el que me encuentro ahora existe realmente, o es un espejismo como los anteriores?  Espera… una cama, hay una cama, trato de incorporarme, pero no lo logro. Agua, agua, solo un poco de agua, es lo único que quiero. Mi garganta está seca, mi piel se despedaza, la cabeza me duele y todo da  vueltas a mi alrededor. Ya no tengo saliva y apenas puedo tragar. Agua por Dios, es lo que deseo.<br />
Sigo buscando algo, ya ni sé que busco, escudriño cada rincón, nada, no encuentro nada, solo la cama y la luz e imagen aun sin nitidez,  en la azul pantalla. No tengo fuerzas, no encuentro nada, solo está la cama… pues si hay una cama, al menos mi descanso final será más mullido, y mucho más cómodo, que los lechos anteriores. Me dejaré caer, quiero soñar, quiero dormir y no despertar, quiero agua. Ya el delirio comienza a aparecer…</p>
<p>4<br />
Trato de acomodarme, para así poner fin a todo, quiero estar cómoda para esperar con decoro mi  final. Pero cuidado,  debo adoptar una postura elegante, para cuando me encuentren, no me vean tan deteriorada, a ver tengo que encontrar  la posición idónea, que no me duela tanto la piel, así es mejor, que se vean mis piernas, o tal vez mejor una inclinación del cuello para ser más sensual… mis brazos, uy… me duelen, no sé cómo colocarlos, déjame ver… uno sobre la cabeza, y el otro… ¿Dónde lo coloco?, sobre mis caderas… no así no. Ay me duele…mejor lo estiro como por descuido, a ver así está mejor, así me gusta más, así… uy!!!<br />
Algo frio y húmedo me roza. Me asusto. Estiro mi mano y palpo tratando de definir que me ha tropezado. Mis manos recorren el espacio ocupado  y… ¡es un cuerpo! ¡Mi Dios es un cuerpo!, sigo palpando, si es un cuerpo, estoy segura, déjame ver,….u y! si no me cabe duda ¡!Por la dimensión del pecho… y los vellos… es un cuerpo de… ¿hombre? un cuerpo de hombre desnudo !!&#8230;que por demás, esta mojado!….si esta mojado entonces significa que hay agua cerca, o al menos el tuvo el privilegio de usar y disfrutar…de  agua.<br />
Me incorporo asustada de un solo  golpe, y un cuerpo de hombre desnudo admiro. Su piel lozana y fresca, muestra gotas de agua por doquier. Esta muerto ?&#8230; No,…déjame ver…su tórax se mueve, señal que esta respirando, entonces está vivo!!&#8230; esta dormido!!<br />
Qué hago? …Me voy? … me voy, pero y Adonde?, con qué fuerza?&#8230; Quién es?.  Esta muy bien… quién será… calla!!!, eso es lo que menos me interesa ahora.  Uy!!  Quién será?, … shhhhhhhhh calla, …pero y si se despierta?<br />
Su piel fresca y mojada hace que me detenga a observarlo detenidamente,  mi vista empañada y débil se extasía observando ese cuerpo de macho,  viril, masculino en potencia. Hermoso cuerpo, y además… desnudo ……mmmmmmm y por demás…. mojado.<br />
Agua,… humedad, solo lo que necesito….<br />
Acerco mis labios y rozo la piel de su vientre y me sorbo las gotas de agua que puedo rescatar. Uy!!!! Que delicia, pero no me sirven de nada, mi sed arrecia. Agua es lo que deseo. Miro detenidamente y observo sus piernas entreabiertas, y veo que están más mojadas que el resto del cuerpo. No lo pienso más. Comienzo a lamer, sus pies, sus tobillos y piernas desesperadamente, tratando de absorber  cada gota de agua que encuentro en el camino. No es mucho, pero es algo y si lo pienso bien hay un largo cuerpo por recorrer. Pero es tanta la sed que tengo, que las gotas de agua solo se quedan en mis labios y no llegan jamás a mi garganta.<br />
Siento que las fuerzas pueden volver, porque mi vista se aclara mucho más, y diviso su vientre y su ombligo que se me presenta como un pequeño pozo donde se ha depositado, como una copa, miligramos del preciado liquido. Me inclino a él y absorbo lo que se me da, no es mucho, pero descubro que si sigo recorriendo este cuerpo, puedo al fin vencer el deseo de calmar mi sed.<br />
Sigo ascendiendo trazando con mi lengua el camino de regreso al pozo, y atravesando su pecho me detengo a jugar con sus tetillas. Es gracioso, se yerguen,… y  me gusta, pero no es momento para deleitarme en eso ahora, al menos por el momento. Cuidado, puede despertar. Debo llegar a sus hombros, porque he divisado dos pequeñas hondonadas en ambas clavículas, que empozan de igual manera, pero en cantidad mayor el agua que necesito.<br />
Me la bebo desesperadamente toda. Y porque no?. Tengo que seguir descubriendo mas pozos. No me basta la cantidad que he encontrado. Es mucha la sed y poca  la oferta.Rozo sus labios, pero  están secos. No aquí no. Debo seguir. Me detengo en sus oídos e introduzco la punta de mi lengua.. y descubro que sí, hay algo. Hay agua, solo que así no puedo tomar nada, entonces opto por succionar despacio y absorber lentamente y un hilo fino del liquido comienza a emanar cual manantial, pero se seca rápidamente. Vuelvo a absorber, solo que ahora emito un leve quejido de placer por encontrar la gruta que esconde este manantial  y …. Que sorpresa!!!,  el agua comienza a fluir como si hubiese encontrado al fin la llave de una fuente…</p>
<p>5</p>
<p>Tomo aire, debo disfrutar, no quiero que se agote y me detengo a meditar cual es el misterio. Reflexiono y claro!!!!… si emito  algún quejido, pues se estimula el caudal, y si…<br />
Entreabres los ojos y te mueves despacio. Me quedo inerte, porque temo despertarte, y no quiero perder la oportunidad de BEBERTE, y así poder  volver a la vida.<br />
Eres la única esperanza que tengo de sobrevivir, y no voy a permitir que escapes. Así que con extremo cuidado estudio de qué  manera, puedo extraer de ti el agua que necesito, sin hacerte daño y tratar de no despertarte. Te miro detenidamente y mi sorpresa no es pequeña, cuando descubro que tu sexo se ha erguido, cual mástil de un velero. Observo y trato de acariciarlo, y se yergue cada vez más y más. No salgo de mi asombro, escudriño tu rostro, y estás tan calmado, relajado e inerte, que solo te delata que estás vivo, el despertar de tu miembro que cada vez se enerva más y se hace más tenso.<br />
Para cerciorarme que no vas a despertar, sello cada ojo tuyo con un dulce beso, y lamo las gotitas de agua, que van prendidas a tus pestañas, y me doy cuenta que tu cuerpo responde a cada caricia. Será que en tu letargo, tu cerebro es  capaz de procesar cada roce, cada lamido de mi lengua sobre tu piel, estando aún tu en estado semiinconsciente?<br />
Observo detenidamente que de tu sexo comienza a emanar un delicado y fino riachuelo de acuoso transparente, pero algo más viscoso, que el agua. No sé que es, pero por su estado líquido igual me puede servir, si no es agua, pues entonces de alguna forma la contiene.<br />
Tomo tu sexo entre mis manos y comienzo a lamer, para recoger todo el fluir que emana. Es agua, pero dulce, me viene a la mente compararla con la dextrosa o algo así. De inmediato no sabría definir, pero me hace bien y siento que esta calmando mi sed. Poco a poco voy sintiendo, que la piel se me está restituyendo, y que estoy recuperando mis fuerzas, ya casi extinguidas. Lamo y lamo y me detengo a succionar el pequeño orificio, que se abre a mí, de donde fluye ese milagroso liquido, que aún no se que es, pero que me está recuperando.<br />
Succiono por error, o por desesperación, y el fluir se hace mayor. Sigo succionando ahora de forma mas desenfrenada y…<br />
He descubierto el secreto!!!!. Succionar. Eso es!! Esa es la clave!!!!!, Ese es el misterio!!!!<br />
No hay que lamer. Lo esencial es succionar. El manantial, comienza a hacerse más notable y a aumentar su caudal. Te mueves, te inquietas y tengo miedo que despiertes. Me  quedo estática, y en silencio entreabres los ojos, pero esta vez logras despertarte. Siento miedo. Te he despertado, y ahora… que pasará??!!<br />
He recuperado gran parte de mis fuerzas, pero no la suficiente para seguir camino. No puedo irme aun, no precisamente ahora. Necesito beberte un poco más, solo un poco más y será suficiente.<br />
Acabas de descubrirme!!!, Me miras fijamente, como tratando de adivinar quién soy y que hago allí junto a ti. Suavemente deslizas tus manos sobre mi pecho y me tocas. Mi piel aun arde, por la quemaduras aun latentes del sol, y reacciono mal  con un gesto de dolor. Con una delicadeza inusual me tocas el rostro  con el dorso de tu mano, y me recorres el cuello y la nuca, donde te apoyas y me acercas y atraes a ti, a tu boca y entonces en ese instante me besas.<br />
Al rozar tus labios con los míos,  el contacto de tus labios húmedos y el fluir de tu saliva hidrata mi boca, que como un rio se desliza a mi garganta. Trago. Trago sin parar. Tu lengua inquieta en mi boca me reconforta y le aporta un sabor dulce a la saliva que consumo, y me estimula a tragar más y más.<br />
Al fin he encontrado la fuente de vida. Mi debilidad va cediendo y me estoy  haciendo fuerte, pero aun no puedo incorporarme del todo. Necesito más, mucho más.<br />
Mi piel aun sigue marchita en algunas partes de mi cuerpo, y no se hidrata por más líquido que tomo. Algunas quemaduras van sanando, pero otras siguen en estado crítico. Es que tengo que encontrar otro medio? O es que quedaré así marcada para siempre? Siento que necesito succionar más y más. Siguiendo la huella de mi saliva tatuada en tu piel, recorro el camino de vuelta a tu sexo, para ver si noto alguna mejoría en las partes más afectadas de mi piel. Succiono una y otra vez, pero de forma más desenfrenada, pero ahora que estas despierto, no soportas y te estremeces violentamente. Te hace cosquillas, no sé, lo único que sé es que me hace falta BEBERTE todo.<br />
Tu desesperación  aumenta, y me separas bruscamente. Me dejas saber con esta actitud que  no dejas ni quieres  que te beba más. Siento ganas de llorar, no lo puedo entender, si en ti está mi salvación por que no me dejas seguir?. No quiero ser la de antes, quiero terminar con mi recuperación, quiero restablecerme del todo. Al final no escogí estar así, ni escogí estar aquí, pero quiero subsistir, debo sobrevivir. Es mas no quiero morir, no puedo morir, y menos ahora. Quiero  y necesito vivir. No quieres que te beba, al menos eso interpreto, pero entonces      lentamente me incorporas sobre ti, y me colocas a horcajadas sobre tu vientre, tomando mi rostro entre tus grandes y delicadas manos, y me besas nuevamente, con un beso apasionado, y suave que de largo se hace eterno.<br />
Tu sexo arde y se hincha, y me roza el mío, siento que trata de encontrar una puerta a  mi interior y entonces descubro que quiere penetrar en mi cuerpo. No entiendo que sucede, ahora no tengo la capacidad de pensar, solo siento que a cada minuto me hago más y mas fuerte. Me colocas justo exacto sobre tu indomable miembro y mi entrada se abre, para permitirte el paso, y darte la bienvenida, cual si fueras el huésped que ha estado  esperando, durante muchísimo tiempo. Me penetras hasta el mismísimo  nacimiento de ti, mmmmmm, uhhmmm…Me quejo…, gimo…, me duele.. aunque es un dolor dulce y placentero a la vez. Las paredes de mi entrada se humedecen, o ya estaban así desde antes. No lo sé. Siento que comienzo a volar, y despliego mis alas para alcanzar mi vuelo.Vuelo alto, ya nadie puede detenerme.<br />
El ardor de mi piel va cediendo, y el dolor de mi cuerpo comienza a disminuir. Comienzas a estremecer y a hacerme estremecer de placer, tus movimientos de forma pausada y suave de un comienzo, se van acelerando y  poco a poco va aumentando el ritmo y lo haces más violento.<br />
Cada golpe de ti, dentro de mí, me hace revalorizarme, y me inyecta una dosis de energía que recibo cual carga magnética. Comienzas a agitarte más y más fuerte, y mis quejidos se escapan cada vez mas alto, y eso provoca que los espasmos de tu cuerpo sean mayores. El ritmo se acelera más y más, ya de forma imparable e indescriptible. Ya no hay nada que pueda poner freno a esta carrera de poder y placer. Ya nada puede detenernos en este vuelo. Hemos alcanzado la altura que queríamos y disfrutamos planeando juntos, hemos  conquistado el infinito espacio azul celeste que se nos presenta y que ya es nuestro. Mas fuerte, más, más…. Más.<br />
Miro tu rostro y descubro una contracción de dolor, de placer, de éxtasis… y siento  que tu sexo dentro de mí  ha explotado y ha roto las compuertas de un enorme embalse de agua, que retenía y que como un enorme caudal  que ha roto su dique corre todo dentro de mí. El agua hierve, sin embargo refresca todas mis entrañas. Este era el fluido que necesitaban mis células para hidratarse, el agua que anhelaba mi cuerpo para recuperarse desde su interior</p>
<p>6<br />
Noto que mi piel, recupera su color, mis heridas se han cerrado por el efecto misterioso del agua bendita. He recuperado la lozanía de antes, me siento fuerte…. Muy fuerte&#8230; y estoy sudando!!!!<br />
Me pruebo, no estoy salada. No es sudor, lo que expulsan mis poros. Mi piel comienza a emanar pequeñas gotitas de agua y se hace húmeda,  al igual que tú, al instante de nuestro encuentro, cuando mi brazo te tropezó al azar.</p>
<p>7</p>
<p>He encontrado la fuente de vida, y he sabido beber de ella. Has sido capaz de inyectarme la dosis de vida que necesitaba. Ahora mi visión es perfecta y puedo ver y divisar con nitidez increíble todo a mi alrededor..ahora  distingo el rostro y el cuerpo de la mujer que proyecta la pantalla del ordenador. Me parece familiar, creo que la conozco. La miro fijamente….  Y descubro que soy yo.<br />
…SOLO EL QUE SEA CAPAZ DE AMAR Y SER AMADO, SABRA ENCONTRAR EL AGUA…FUENTE INAGOTABLE DE VIDA… Y SOBREVIVIRA.</p>
<p>EPILOGO</p>
<p>El ruido de una linda mañana que comienza,  me despierta. Tengo pereza, debo  levantarme para comenzar un nuevo día.  Las aves con su trinar, y su desorientado vuelo aun, anuncian que es ya el momento de incorporarse al batallar diario. Las flores inquietas ya se incorporan y   exhalan  su aliento perfumado y disfrutan del frescor de las gotas de rocío que yace en sus pétalos. Un lindo día está naciendo…El verde contrastante del follaje invita a un paseo matinal. Los primeros rayos de sol, iluminan mi rostro y me hacen voltear mi cara … Y ahí estás tú,  tal como te  encontré, dormido, húmedo, pero ahora abrazado a mi cuerpo desnudo, haciendo tuyo, lo que ya no me pertenece.<br />
El cielo comienza a iluminarse con los nacientes rayos del sol, todo señala el comienzo de un nuevo día, de un nuevo mundo… Nuestro mundo</p>
<p>This post was submitted by Cary Elena.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/beberte.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>la primera vez con una veterana en colombia</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/la-primera-vez-con-una-veterana-en-colombia.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/la-primera-vez-con-una-veterana-en-colombia.html#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Jun 2011 19:10:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juan carlos padilla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=3290</guid>
		<description><![CDATA[hola como estan me llamo juan carlos vivo en bogota y tengo 25 años.. un dia en el bus para mi casa se sento una veterana. antes de sentarse me sonrio y yo le sonrei, las sillas eran muy estrechas y nuestras rodillas quedaron pegadas y yo sentia el calor de su pierna en la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>hola como estan me llamo juan carlos vivo en bogota y tengo 25 años.. un dia en el bus para mi casa se sento una veterana. antes de sentarse me sonrio y yo le sonrei, las sillas eran muy estrechas y nuestras rodillas quedaron pegadas y yo sentia el calor de su pierna en la mia y eso me estaba exitando y yo la volteaba a mirar pero ella no &#8230; depronto se puso a llover y ella se durmio ya me tocaba bajarme y ella no se dspertaba asi que tome la decision de seguir hasta que ella se bajara.. despues de 6 cuadras se desperto y yo empece a mirarla hasta que me vio y yo le sonrei y ella me correspondio y de una me le lance y le dije que tenia una sonrisa muy bonita y que era una mujer muy bonita ella solo se reia.. le pregunte a donde se bajaba y me dijo que en bilbao y le dije que si la podia acompañar y me comenso ha sacar el cuerpo pero  ante mi insistencia  me dijo que si que teniaque ir a la casa y volver asalir y yo le dije que la acompañaba.. la espere cerca de su casa como a una cuadra. cuando salio venia maquillada y con una chaqueta sin apuntar y llevaba una blusa con un escote amplio que dejaba ver unas tetotas enormes y no podia dejar de mirarlas eranmuy grandes.salimos a esperar el bus para hacer la vuelta que tenia que hacer en subazar. cuando nos subimos al bus nos sentamos en la parte de atras y comensamos a hablar y me dijo que era separada que tenia 47 años y que vivia con sus dos hijos y yo no podi quitar la mirada de esas tetotas.. en un momento ella se queda mirandome y no me aguante y la tome de la mejilla y le di un beso que me fue calentando y no parabos de besarnos con lengua y baje mi mano suave sobre sus tetas y las comence a tocar y ella no me decia nada si que meti la mano en su blusa y la meti dentro de su brasier hasta buscar su pezon y tocarlo con mis dedos y no parabamos de besarnos. esas tetas me tenian loco y saque me mno y la pase por la entrepierna y no paraba de mover mi mano. ya nos tocaba bajarnos y fuimos hicimos la vuelta y la invite a tomar algo y hablamos en una cafeteria yo no tenia plata para llevarmela a culiar asi que cojimos el bus para mi casa nos bajamos y ella me dijo que no me proocupara que ella bajaba a pie hasta la cassa de ella la ocompñe un poco y llegamos a un lugar oscuro y la lleve hasta un arbol y nos segumos besando de pie y yo la manoseaba por todo lado. nos despedimos y me dio su numero de celular.. como a los 6 dias no me aguante mas de pensar en esas tetotas que la llame y hablamos y me dijo que ya habia llegado a su casa eran como las dos de la tarde y que sus hijos llegaban como a lsa 7 de la noche de estudiar le dije que si no me iba a invitar a su casa a conocerla y a tomar tinto no queria pero la convenci llegue como alas tres y media de la tarde salio a buscarme y estaba bien rica con una blusa queme dejaba sin aliento de ver esas tetotas y un pantalon bien señido asu cuerpo me hizo sentar mientras preparaba un tinto y se puso de espaldas en el lavaplatos y no me aguante y me pare y la cogi por detras por su cintura y nos dimos un beso y subi mis manos hasta sus tetas y las tocaba con pasion. me dio el tinto y nos subimos al segundo piso paa conocer su alcoba y nos sentamos en su cama y nos dabamos besos ricos con lengua yo la acoste y la besaba y la manoseaba le tocaba sus tetas y su chocha que se sentia bien caliente la levante le quite su blusa y tenia unos brassieres rojos con encajes y saque sus tetas y las chupe mas o menos como una media hora le quite el brassier y se las chupe que tetas tan grandes y ricas baje hasta su chocha y pasaba mi lengua y mi nariz por su chocha le baje el pantalon y tenia una tanguita negra y se veia mojadita y eso me exito y pase mi lengua por ella y tome el olor y el sbor rico de su sexo se las quite y le pegue una mamada a esa chocha ricale daba lengua en esa pepita y metia mis dedos y los pasaba por mi boca para tomarme sus liquidos yo estaba en boxer me los quite y me aseque a ella para que me la mamara pero no queria asi que me aserque mas y le meti mi cabeza pero la saco rapido y solo le daba besos por fuera me le baje le abri ls piernas y se lo meti y le daba duro y ela me decia  que no me fuera a derramar dentro yo le daba la hice poner en cuatro para darle por su culo que no era bonito pero queria mandarselo por ahi y ella no quiso y se lo metiasi por su chocha la volvi a acostar y se lo meti hasta que no me aguantae mas y lo saquey me vine en su vientre y alcanzo a saltar a una de sus tetas fue muy rico comerme esa veterana no se porque me gustan tanto me exita verlas&#8230; espero les alla gustado mi historia mi correo es jj31juanjose@hotmail.com espero sus comentarios a sus historias gracias</p>
<p>This post was submitted by juan carlos padilla.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/la-primera-vez-con-una-veterana-en-colombia.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>historia erotica</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/historia-erotica.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/historia-erotica.html#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 May 2011 19:58:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>iban gonzalez adan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=3092</guid>
		<description><![CDATA[Esta es la historia de Gabriel y Noelia dos jóvenes de 20 años enamorados completamente y que un día el destino quiso que cruzaran la línea del deseo y el placer para llevar sus cuerpos a lo más profundo del deseo. Todo empezó una mañana de julio concretamente el 22 todo hacia parecer que era [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta es la historia de Gabriel y Noelia dos jóvenes de 20 años enamorados completamente y que un día el destino quiso que cruzaran la línea del deseo y el placer para llevar sus cuerpos a lo más profundo del deseo.<br />
Todo empezó una mañana de julio concretamente el 22 todo hacia parecer que era otro día de verano sin sospechar que ese día la lujuria les llevaría al límites insospechados del ser humano, como cada mañana salieron a pasear por el parque, pero un murmullo les llamo la atención era una pareja joven como ellos en los arbustos solo pudieron ver como se subían los pantalones pero algo en sus cuerpos les empezó a recorrer un escalofrió los dos se miraron y se rieron. Sin más continuaron su paseo Gabriel no sabía que le estaba pasando en su cabeza le recorría la imagen de Noelia desnuda e intentaba disimular sin saber que Noelia estaba pensando en el morbo que tenía estar en los arbustos en pleno día y sin poder hacer ruido para no ser visto.<br />
Al llegar a casa de Noelia los padres de ella le dijeron Noelia tenemos que salir este fin de semana para una convención de tu padre volveremos el domingo por la noche a lo que Noelia contesto vale tener cuidado y que valla bien, Gabriel sin embargo pensó para el más vale que me tranquilice por que estando solos no quiero meter la pata.<br />
Noelia le pregunto Gabriel te encuentras bien<br />
Gabriel si por que<br />
Noelia no es que te veo un poco raro<br />
Gabriel no se puede que sea por lo del parque que me ha dado un poco de impresión nada más<br />
Noelia impresión porque solo era una pareja borracha<br />
Gabriel ya pero bueno es igual déjalo.<br />
Después de comer se tumbaron en el sofá a echar la siesta y Noelia le pregunto Gabriel por qué no vamos a la cama estaremos más cómodos.<br />
Gabriel le dijo tú crees y si vienen tus padres</p>
<p><span id="more-3092"></span><br />
Noelia contesto no te preocupes me mandaron un mensaje que ya cojian el avión<br />
Gabriel se levantó cojió con suavidad a Noelia de la mano y la llevo a la habitación<br />
Noelia en ese momento le recorrió un sudor frio por el cuerpo y empezó a recordar la imagen del parque y a ponerse cada vez más caliente sin embargo Gabriel aunque estaba ardiendo no quería que ella lo notase pero al ver que Noelia se tumbaba en la cama de esa forma tan sensual no lo dudo y se estiro en la cama con ella pero al rozar su pene totalmente erecto en las nalgas de Noelia ella se mordió suavemente el labio y con un suave movimiento movió sus caderas hacia tras para notarlo otra vez Gabriel se estaba controlando y mucho pero al final subió su mano por la cadera de Noelia hasta llegar a su senos y notar sus pezones tan duros no pudo hacer otra cosa que levantarle la camiseta y bajarle el sujetador para encontrar sus pezones en ese mismo momento Noelia deslizo su mano y con un leve gesto desabrocho el cordón de el bañador de Gabriel y deslizo suavemente este hasta las rodillas entonces con un suave susurro le dijo bájate los calzoncillos  y Gabriel no lo dudo Noelia empezó con mucha suavidad a moverle el pene de arriba  hacia abajo Gabriel bajo la mano hacia su clítoris y con el dedo índice lo empezó a mover Noelia suspiro profundamente y después hizo un gemido al escuchar el gemido Gabriel arresto el dedo hasta su pared vaginal y lo metió Noelia estaba totalmente mojada y con un pequeño empujón aparto a Gabriel y con su dulce lengua empezó a lamer con suavidad la punta de su pene Gabriel con mucha suavidad le cogió la cabeza la empujo hacia abajo para metérsela toda en la boca Noelia se sentía como una esclava y eso la ponía más caliente notar la que se ponía más y más dura le volvía loca Gabriel sin más le dio la vuelta y la puso a cuatro patas sin pensárselo saco su lengua y la paso por su espalda sin saber que su pene estaba rozando el ano de Noelia a lo que Noelia suspiro muy fuerte y lo apretó Gabriel al notar como apretaba el ano su pene se calentó de golpe y perdió el control bajo su cabeza hasta el ano y le paso la lengua Noelia dijo siiiiiii con voz muy baja y Gabriel no paro Noelia se movía en movimiento circulares para notar más su lengua Gabriel no pudo más y dijo para el tengo que tocarlo y levanto su dedo y con movimientos muy suaves empezó a tocarlo Noelia estaba encendida y le pidió por favor métemelo hasta dentro Gabriel poco a poco fue empujando hasta dentro del todo al intentar sacarlo Noelia le dijo no otra vez no pares Gabriel no aguanto más se levantó agarro su pene y la penetro con mucho cuidado pero hasta fondo de su ano a lo que Noelia no podía dejar de gemir y pedirle más y más con un grito de placer Gabriel se eyaculo y abrazo a Noelia y ella le beso y le dijo te quiero……continuara</p>
<p>This post was submitted by iban gonzalez adan.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/historia-erotica.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una tarde cualquiera</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/una-tarde-cualquiera.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/una-tarde-cualquiera.html#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 May 2011 20:15:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Salatino</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=3025</guid>
		<description><![CDATA[UNA TARDE CUALQUIERA © Oscar D. Salatino Fines del mes de marzo. Principios de otoño. Viernes, día de vestimenta informal. 4.30 PM., una tarde cualquiera. La ventaja de ser mi propio jefe me facilita las cosas y no necesito de ningún tipo de excusa para darle el resto del día libre a Martha -la secretaria [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>UNA TARDE CUALQUIERA</p>
<p>© Oscar D. Salatino</p>
<p>Fines del mes de marzo.<br />
Principios de otoño.<br />
Viernes, día de vestimenta informal.<br />
4.30 PM., una tarde cualquiera.<br />
La ventaja de ser mi propio jefe me facilita las cosas y no necesito de ningún tipo de excusa para darle el resto del día libre a Martha -la secretaria heredada de mi padre- para poder dirigirme –sin culpas ni remordimientos, porque soy un hombre común y a los hombres comunes les suceden este tipo de cosas- hacia el centro comercial más cercano a mis oficinas, donde tras conseguir una ubicación de privilegio en alguno de los innumerables cafés, me dedicaré, con  mucha atención, a disfrutar del paso de la multitud de muchachitas –la mayoría alumnas de las tres escuelas de la zona-  que recorren, como si se tratara de pasarelas de modelaje, los relucientes pasillos de las cinco plantas del lujoso establecimiento.<br />
Era la tercera vez en las dos últimas semanas que me tomaba una tarde libre para dedicarla a tan placentero menester, porque la sensación de que estaba a punto de producirse algo irrepetible en mi vida era cada vez más intensa.<br />
Altas y bajas; gordas y flacas; blancas, negras, amarillas; rubias, morenas, pelirrojas, skin heads, darks, etc., todas tan diferentes pero todas tan similares, todas mujeres.<br />
Con sus andares desgarbados y sensuales, con sus risas tontas y sus silencios serios, hablando generalmente a los gritos y sólo en susurros cuando lo hacen para referirse al atributo viril de alguno de aquellos hombres a los que ya le resulta imposible disimular la excitación que ellas le causan y, porque todas, sin excepción, exhiben en sus miradas esa peligrosa combinación de pretendida inocencia y promesa sexual que termina atentando contra la serenidad de aquellos que como yo ya superamos la barrera de los treinta, aunque en mi caso en particular sea por muy poco.<br />
######</p>
<p><span id="more-3025"></span><br />
El encontronazo se produjo en el recodo que conecta la zona de artículos de computación con el patio de comidas, y aunque no fue particularmente fuerte, no hubo manera de evitarlo.<br />
Por obra y gracia de ese mismo destino que nos había unido en una prevista conjunción de tiempo y espacio, la rodilla de la jovencita impactó de lleno en mis testículos y aunque no me imagino lo que puede haber visto ella en mi cara, si sé que su rostro empalideció para pasar luego por distintas tonalidades de rojo.<br />
El por qué lo comprendí cuando descubrí que mi mano izquierda se había independizado momentáneamente de mi mente para posarse en un sitio donde no debería haberlo hecho.<br />
Al menos no en ese momento ni en esas circunstancias.<br />
El hecho de que Florencia –no es que sea adivino, simplemente lo leí del dije de oro que pende de su cuello- se apresurara a disculparse me dio claras muestras de su buena educación y aunque sus palabras -casi ininteligibles por los aparatos de ortodoncia que parecen llenar su pequeña y carnosa boca- me llegaran como a través de una nube de algodón, no lo fueron por efecto del golpe que estuvo a punto de dejarme con las mismas secuelas de la más encarnizada de las paperas, sino, porque en ese mismo momento me di cuenta de que lo que sujetaba con tanto cuidado entre el índice y el pulgar de mi mano izquierda no era otra cosa que su pezón derecho.<br />
Aunque parezca enredado no lo es.<br />
-¡Duele! – se quejó cuando se me ocurrió apretárselo.<br />
El tono de su voz, bajo y profundo, se dirigió raudo a mi libido y en respuesta volví a cerrar mis dedos sobre el tierno retoño de la adorable tetita de la tierna adolescente que por su porte no podía superar los tiernos diecisiete años.<br />
Sus ojos, en ese momento muy grandes y del color de la miel, reflejaron  sorpresa, dolor, y algo que me pareció excitación –aunque no puedo asegurarlo- seguramente por el inesperado accionar del desconocido con el que el destino la había hecho toparse en esa tarde que yo me había empeñado en definir como UNA TARDE CUALQUIERA. Algo que evidentemente ya no era así.<br />
No sé si fue su Ángel de la Guarda o el mío, el que en lugar de interponer una de sus níveas alas, utilizó el enorme bolso que llevaba en bandolera, para de esa manera ocultar a la vista de sus dos acompañantes -tan jóvenes y bonitas como ella-  lo entretenida que estaba mi mano siniestra –nunca una definición más exacta por la forma tan poco gentil en que se estaba comportando- acariciando su teta y fue seguramente lo enredado de nuestro aspecto lo que hizo que las jovencitas se echaran a reír con esa risa tonta y seductora que tanto nos calienta a los hombres, sobre todo a aquellos que como yo tienen ese gusto especial por ¿lo prohibido?<br />
Aunque no encuentre las palabras adecuadas para describir lo mucho que estaba disfrutando de esos momentos si pude hacerlo para imaginarme las posibles consecuencias de mis actos a todas luces inoportunos si era descubierto en plena «faena» de ¿seducción?, que aunque forzada por circunstancias ajenas a nosotros, no por ello dejaba de ser lo que parecía ser.<br />
Casi de inmediato, mi miembro, ya en estado de alerta desde mucho antes de salir de mi oficina,  terminó de desperezarse por completo.<br />
Sexto sentido o cercanía, no sé a que atribuirlo, pero la cuestión fue que Florencia no demoró casi nada en descubrir que esa dureza que presionaba contra su cuerpo era un producto ciento por ciento orgánico y una vez más las hermosas líneas de su rostro volvieron a sufrir las consecuencias de los cambios de coloración.<br />
Su boca, llena con esos aparatos que en lugar de afearla le confieren una sensualidad casi dolorosa –para mí por lo menos- se abrió, ¿como si una queja?, ¿o quizás una súplica? fuera a brotar de ella, pero las fuerzas del universo volvieron a intervenir una vez más y sus pensamientos parecieron dar marcha atrás mientras hacía su aparición en escena una apetitosa y sonrosada lengua. Ese bocado tan apetitoso incrementó mi descontrol, así que sin más pérdida de tiempo me incliné hacia ella para tratar de devorársela.<br />
Ese segundo acto de nuestro encuentro no me resultó tan favorable como lo esperaba, porque ella, ¿sorprendida? por mi audacia me detuvo colocando una de sus manos contra mi pecho.<br />
-Pero&#8230; –murmuró mostrando una fuerza que me sorprendió en alguien de su contextura física y que sin duda le hubiera permitido librarse de mí sin más trámite… si así lo hubiera querido.<br />
El resto de la frase quedó en suspenso cuando le apreté nuevamente el pezón, volcando en ese gesto mucho de la rabia que me había provocado el que se hubiera atrevido a detenerme cuando estaba por besarla.<br />
Una vez más recibí por su parte una mirada de incredulidad que se prolongó por un lapso de tiempo que me parecieron días -aunque no fueron más que unas pocas fracciones de segundos- para luego cambiar a la de aceptación que yo estaba esperando para confirmar que el cambio que esperaba en mi vida había comenzado a producirse.<br />
-No tan fuerte –murmuró haciendo pucheros con esa boca tan deliciosa para la que yo ya le había imaginado el primero, fundamental y casi exclusivo uso que le daría a partir del primer momento en que pudiera disponer de ella, algo que por la forma en que venían encadenándose los hechos no tardaría en suceder. Para aquellos escépticos que puedan llegar a pensar que mi ego se había proyectado en forma superlativa, permítanme decirles que no tuve que esperar mucho para que mis presunciones se vieran confirmadas, porque cuando la casi despiadada presión que mis dedos pulgar e índice ejercían sobre el pezón de Florencia se convirtió en caricia, la adolescente «enamorada» se lanzó -en forma casi literal- a tomar al toro por las astas.<br />
Con la risa tonta de sus dos amigas llenándome los oídos me eché un poco hacia atrás para darle la bienvenida a la pequeña mano, que ansiosa, se deslizó por la furibunda anatomía del menor de mis miembros para recorrerlo una y otra vez con una ansia de posesión que me llenó de ¿orgullo?<br />
Realmente no lo sé, pero puedo asegurarles que hacía mucho tiempo que no me sentía tan caliente.<br />
Si hasta ese día todas las adolescentes me habían resultado excitantes, a partir de aquel momento Florencia se convirtió definitivamente en el paradigma de todas ellas. Sin discusión.<br />
-¿Así está bien? –preguntó acariciando mi verga como a un objeto de devoción mientras me miraba de una manera que no puedo describir sin que se me encienda la sangre y se me nuble la visión.<br />
-Muy bien -respondí con voz entrecortada porque no tenía la menor idea de cómo iba a hacer para detener la oleada de semen que comenzaba a gestarse en mis huevos.<br />
Las fuerzas del cosmos que se habían aunado desde el principio de los tiempos para que ella y yo pudiéramos encontrarnos aquel día decidieron tomarse un respiro en el momento en que mi mano izquierda se deslizó hasta el vientre tenso que los pantalones de tiro bajo dejaban al descubierto.<br />
Todo sucedió muy rápido, mucho más de lo que se tarda en relatarlo, y si acaso llegan a preguntarse cómo fue que me animé a hacer algo semejante, ni yo mismo lo sé, porque, como en muchos otros actos de mi vida, actué en forma totalmente espontánea, no olviden que soy un hombre común.<br />
-¡Pero!<br />
La urgencia en su voz me sorprendió, pero como yo estaba más que decidido a continuar con toda esa locura sus palabras no me afectaron en lo más mínimo.<br />
-¿Pero qué? –le pregunté en forma tan desafiante y autoritaria que ni mi madre hubiera podido reconocerme en ese momento, mucho menos mi abuela.<br />
El silencio por parte de Florencia, aunque breve, me hizo presagiar catástrofe, y en esos pocos segundos mi imaginación se disparó y casi sin dificultad pude adivinar los encabezados de los periódicos del día siguiente:<br />
«Reconocido Economista, asesor de la Presidencia Nacional, detenido en centro comercial al intentar abusar de una menor»<br />
Una, dos, o quizás diez, realmente no sé cuántas fueron las increíblemente gruesas gotas de transpiración que corrieron por mi cuello cuando tomé conciencia del tremendo error que estaba cometiendo.<br />
Tampoco recuerdo si llegué a balbucear una torpe disculpa mientras intentaba retroceder sobre un par de piernas que parecían de cartón, pero la repentinamente sumisa voz de Florencia filtrándose en mi convulsionado cerebro me detuvo una vez más.<br />
-Nada, no dije nada –suspiró apretándome el miembro en un inconfundible gesto de capitulación.<br />
-Eres una jovencita muy traviesa –afirmé respirando trabajosamente.<br />
Toda una típica frase de viejo verde, pero fue la primero que se me ocurrió para poder liberar el aire contenido en mis pulmones. La sensación de que volvía a la vida fue tan intensa que sentí que se me humedecían los ojos.<br />
-¿Te sientes bien? –preguntó ella tuteándome por primera vez.<br />
-Sí –respondí cuando su atisbo de sonrisa me hizo saber que en esa partida me venía perfilando como el posible vencedor.<br />
El piercing que Flor tiene en el ombligo tembló bajo mis dedos y los enormes ojos del color de la miel se abrieron interrogantes una vez más cuando su ruborizada dueña comprimió el estómago para que mi mano pudiera deslizarse dentro de sus pantalones.<br />
-¿Adónde vamos? –le pregunté al borde del colapso físico cuando las puntas de mis dedos alcanzaron las primeras guedejas de vello púbico.<br />
Estoy absolutamente seguro de que la excitación hizo que mi voz sonara como un graznido, pero seguramente ella no lo notó porque tenía puesta toda su atención en las sacudidas del miembro que parecía querer escapar del cerco que formaban sus pequeñas y ansiosas manos.<br />
-¿Para qué? –preguntó con ese ceceo que se tornaba más pronunciado a medida que aumentaba su calentura.<br />
-Para coger, por supuesto –le respondí con toda la sabiduría de mi descontrol pasional o definitivamente alienado. ¡Si me oyera mi abuela!<br />
Lo que creí un silencio cargado de malos presagios, fue solamente una pausa para recuperar el aliento.<br />
-¿Ahora? ¿y qué le digo a ellas ? –preguntó volviéndose hacia donde sus amiguitas parecían muy entretenidas hablando por sus teléfonos celulares.<br />
Una costumbre muy actual para una sociedad que está dejando de comunicarse cara a cara.<br />
-Que te vas a coger conmigo y que cuando terminemos se encuentran en algún lugar – respondí con una calma -¿producto de mi locura temporal?- que me sorprendió a mi mismo.<br />
-¿No quieres que te dé mi número de teléfono y arreglamos para otro día? -preguntó sin parecer molesta por lo crudo de mi lenguaje y de mis intenciones, que obviamente no parecían diferentes de las suyas.<br />
-¡No!, tiene que ser ahora –insistí recuperando ese tono de voz autoritario que tan bien había funcionado antes.<br />
-¿Pero dónde? –preguntó  contagiada, ¡por fin!- de mi urgencia.<br />
-No sé, ya se nos va a ocurrir algo -alcancé a decir antes de que una de sus amiguitas –Mercedes- nos interrumpiera para preguntarle si se iba a demorar mucho más. Si la respuesta hubiera corrido por mi cuenta podría haberle dicho que no, porque podía sentir la leche bulléndome en los huevos, y si quería saber más, hasta podría explayarme explicándole que todavía no sabía como era que no se había producido el derrame.<br />
-Enseguida las alcanzo –respondió Florencia sin apartar su mirada de la mía- perdóname pero ahora no puedo, ¿quieres mi número de teléfono? –volvió a preguntarme haciendo con la boca uno de esos pucheritos que comenzaban a volverme loco.<br />
-Me encantaría, pero no, la verdad es que no tengo tiempo para salir, pensé que tú también querías que hiciéramos algo ahora –respondí tomando conciencia de la realidad. No era muy común que una chica de su edad tuviera una cita con un tipo que la doblaba en edad.<br />
-Ahora no puedo, de verdad que no puedo –susurró moviendo la cabeza en dirección a donde la esperaban sus amiguitas- ¿seguro que no quieres que nos encontremos otro día?<br />
La innecesaria vanidad masculina que demostré en ese momento, mi habitual torpeza personal, o quizás el miedo a perderla, me llevaron a darle la respuesta equivocada.<br />
-No.<br />
El desencanto que se reflejó en su cara mientras se separaba de mí me dejó un sabor amargo en la boca.<br />
Maldiciendo mi estupidez me quedé mirándola hasta que su cabeza desapareció entre la multitud.<br />
######<br />
Ensimismado en mis pecaminosos pensamientos y maldiciendo una vez más la  obsesiva impaciencia con la que me dotó el creador, caminé un rato por ahí casi sin prestar atención a la horda de jovencitas que comenzaban a saturar los distintos niveles del shopping -muchas de ellas quizás más hermosas que Mi Florencia (porque aunque parezca increíble ya se me había desarrollado el sentido de posesión propio de la especie humana)- seguramente con las mismas ansias de convertirse en protagonistas principales del juego sexual en el que comenzaban a participar apenas trasponían las entradas del enorme edificio, pero en mi mente y en el lugar donde ¨mi otro corazón¨ palpitaba cada vez más rápido no había espacio nada más que para Mi Florencia y para ese apasionante ceceo que convertía cada una de sus palabras en algo realmente fascinante.<br />
Creyendo que había perdido -¿para siempre?- una oportunidad casi única con esa deliciosa adolescente, decidí regresar a mi departamento, donde como en alguna otra oportunidad podría rumiar mi pena con toda la solemnidad y la soledad que el caso requería.<br />
Automáticamente me había encaminado hacia la zona de los juegos electrónicos ya que era el mejor atajo para llegar hasta el lugar donde había dejado estacionada mi 4&#215;4 y llevaba recorridos una decena de metros cuando me volví a encontrar con ellas.<br />
En ese momento la atracción principal era su amiga Mercedes, quien con un infartante revoloteo de faldas estaba utilizando una de esas alfombras de baile que tanto furor hacen entre los adolescentes.<br />
Una verdadera multitud de jovencitos y muchos que ya no lo eran la aplaudían y la vivaban a rabiar, mientras ella, con el rostro encendido por el esfuerzo, disfrutaba del intenso magnetismo sexual que generaba su actuación.<br />
Consciente de que cada movimiento de sus caderas dejaba al descubierto la ceñida malla de baile que llevaba debajo de la minifalda, las sacudía con una carga de sensualidad sin par,  y puedo asegurarles que cualquier hombre –me incluyo entre ellos- y más de una mujer también –estoy seguro- que se encontrara en un radio de diez metros a la redonda debía esforzarse para no perder la calma al ver la forma en que la tela se adhería a su insolente trasero, o para aquellos privilegiados por la cercanía, a su pequeña y carnosa vulva.<br />
######<br />
Cuando creía que nada más podría sorprenderme por ese día, Florencia me volvió a demostrar que el sexto sentido femenino realmente existe cuando se volvió para buscarme con la mirada a pesar de que nos separaba una distancia de casi treinta metros.<br />
La inocultable expresión de alegría que se dibujó en su rostro hizo que mi pesar desapareciera en forma instantánea y ya no tuve motivos para dudar de que todo lo que sucediera a partir de allí nada tenía que ver con la casualidad.<br />
Mi quimera estaba cada vez más cerca de convertirse en realidad.<br />
Una inclinación de cabeza por mi parte recibió una especie de reverencia muy femenina por la suya y ya no pude pensar en otra cosa que no fuera estar junto a ella.<br />
Unos pocos segundos y algunos codazos más tarde lo conseguía.<br />
-Creí que te habías marchado –susurró premiándome con una sonrisa que resultó todavía más deslumbrante por el acerado brillo que le conferían sus aparatos de ortodoncia.<br />
-No pude –respondí pensando que mis palabras la harían tan feliz que caería rendida a mis pies, algo que por supuesto    no sucedió.<br />
Muchas veces mi EGO también me traiciona haciéndome escribir cosas que son sólo producto de mi imaginación, pero por supuesto no pierdo nada al imaginarlo a mi manera ¿verdad?<br />
Al volver a tenerla a mi lado después de esa eterna hora de vagar confundido, sentí que estaba dispuesto a tragarme el orgullo –en ciertas ocasiones tengo muy poco- y hacer lo que fuera necesario para no volver a perder el contacto con ella, porque aunque pueda resultar difícil de creer, hasta terminé aceptando la idea de pedirle su número de teléfono para arreglar otro encuentro, ello a pesar de que todavía no sabía como haría para sobrevivir hasta el momento en que volviera a verla.<br />
Todavía continuaba pensando sobre qué era lo que tenía que hacer para llevar adelante una relación que parecía una utopía cuando su amiga dio por terminada su función en medio de ensordecedores aplausos e innumerables pedidos de bises.<br />
Al verla acercarse me di cuenta de que me quedaban cuatro o cinco segundos para formular mi propuesta -una que yo mismo todavía desconocía- a mi ceceosa enamorada antes de quedar desplazado a un segundo plano, pero no lo conseguí.<br />
-Hola –dijo Mercedes sonriéndome de ese modo tan particular que tienen las mujeres para hacerte saber que no existían los secretos entre ellas. Su otra amiga continuaba entretenida con su teléfono celular, pero si se hubiera volteado a mirarme no me habría sorprendido encontrarme con la misma expresión en su cara.<br />
Aunque estaba realmente orgulloso de lo que consideraba por lejos la mejor conquista de mi vida, no pude evitar sentir un dejo de vergüenza por mi incalificable accionar, bien, en realidad era calificable, y eso era precisamente lo que me hacia avergonzar. Aunque para ser sincero no demasiado.<br />
Afortunadamente los efectos me duraron muy poco, sólo el tiempo que le llevó a Florencia escuchar lo que sus amigas –la otra había interrumpido la conversación telefónica para participar del conciábulo- pusieron mucho cuidado en susurrarle al oído y tras asentir e intercambiar una sonrisa gigante con ellas, regresó a mi lado para darme la más maravillosa noticia que había recibido en mucho tiempo.<br />
-Tenemos una hora ¿está bien? –me preguntó con el rubor comenzando a extenderse por sus mejillas que en ese momento descubrí llenas de pecas.<br />
Algo realmente adorable.<br />
Para cualquiera que en ese momento nos estuviera observando le hubiera resultado mucho más sensato pensar que yo movía la cabeza porque tenía un enjambre de avispas dentro y no porque no podía terminar de convencerme de que esa jovencita que permanecía a mi lado refregándose las manos con nerviosismo estuviera dispuesta a mantener un furtivo y súper caliente encuentro sexual conmigo.<br />
-Yo también tengo muchas ganas de hacerlo –susurró Florencia imaginando quizás que iba a ser rechazada una vez más. ¡Dulce y tierna niña!<br />
Sus ojos brillaban con tanta intensidad que me pareció que se iba a echar a llorar, pero no, cuando pude salir de la parálisis momentánea provocada por sus palabras y moví la cabeza en forma aprobatoria terminó regalándome otra de esas brillantes y aceradas sonrisas que tanto me gustan.<br />
-¿Vamos al cine? –preguntó con esa mezcla de pretendida inocencia y promesa sexual a punto de concretarse.<br />
-Vamos –respondí con voz ronca.<br />
Sin dudarlo y casi sin pensar en las posibles consecuencias de mis actos, acababa de poner mi cabeza en lo que me pareció el tajo del verdugo.<br />
######<br />
La chica que atendía la boletería –a simple vista no mucho mayor que mi compañera de aventura- me miró de esa forma en que miran las mujeres cuando descubren nuestras verdaderas intenciones, pero me entregó el par de entradas para la función que había comenzado casi una hora antes.<br />
En ese momento me sentía tan audaz que le acaricié la punta de los dedos buscando una complicidad que no necesitaba, pero que me hacía sentir bien, y aunque pueda parecer mentira, me sonrió como aprobándolo. Si algo me faltaba para terminar de ganarme su complicidad lo conseguí con un guiño que la hizo sonreír.<br />
######<br />
La urgencia de Florencia no le iba en zaga a la mía y apenas si pudimos esperar a trasponer la puerta de la sala antes de arrojarnos uno en brazos del otro.<br />
Para ser sincero, debo reconocer que quizás no estuve a la altura de las circunstancias, porque a pesar de mi supuesta experiencia me comporté con la torpeza de un principiante, pues si bien besar a alguien que usa aparatos de ortodoncia se convierte en una experiencia sumamente extraña, a mí en particular terminó resultándome muy excitante.<br />
En el pasillo apenas iluminado por los agónicos reflejos de luz  que llegaban de la pantalla, mi novia adolescente volvió a encoger el estómago para que mi mano pudiera, esa vez sí, alcanzar su sexo.<br />
Cuando mi dedo mayor penetró en su vagina se colgó de mi cuello poniéndome al borde de hacerme perder el equilibrio. El conducto, a todas luces muy poco usado, pero en ese momento muy caliente y extremadamente lubricado aferró mi dedo con la fuerza de una ventosa.<br />
-Ojalá pudieras cogerme ahora –susurró Flo en mi oído con esa voz ceceante que tanto me excita.<br />
Si todavía conservaba algo de control lo perdí al oír el desenfado con que pronunció esas palabras que tanto significaban para mí. Creo que nunca antes ni tampoco después de aquel día, las palabras Causa y Efecto fueron más representativas que en esa oportunidad.<br />
Sin detenerme a pensar en lo qué estaba haciendo y dónde, la hice voltearse de cara a la pared y actuando como el predador en que me había convertido, le bajé, con un solo movimiento, los pantalones hasta los tobillos.<br />
La bombacha, un minúsculo trocito de encaje, pareció deshacerse entre mis dedos cuando tiré de ella.<br />
######<br />
A la letanía de ayes y quejidos de Florencia no tardó en sumársele el temblor de sus piernas que fue creciendo en forma directamente proporcional a cada centímetro de verga que se tragaba su vagina.<br />
Para cuando terminé de metérsela mi ego me había elevado hasta alturas hasta entonces inimaginadas y en mi ceguera pasional terminé por perder el control de mis embestidas, que descontroladas, sacudían su menudo cuerpo como si en esos escasos minutos hubiera perdido su condición humana para convertirse en una marioneta operada por un titiritero loco.<br />
Cuando todo parecía estar desarrollándose de acuerdo con mis más oscuros deseos, en el repentino final del la película la queja de Flor sonó con la misma intensidad de una bomba.<br />
-¡Duele!- se le oyó decir con voz entrecortada.<br />
Si después de sus palabras aún me quedaban dudas sobre el contenido del mensaje, la epidemia de toses y algún que otro nervioso movimiento de pies de las personas que allí estaban me hicieron saber que había llegado el momento de suspender momentáneamente lo que en vez de un acto sexual placentero para ambos parecía haberse convertido –al menos por mi parte- en uno de demolición.<br />
Salimos del cine a la carrera y mi corazón todavía no había recuperado su ritmo normal cuando Florencia volvió a sorprenderme al hacerme notar que todavía teníamos por delante una buena parte de la hora «feliz» que tan gentilmente nos habían concedido sus amigas para que pudiéramos «conocernos mejor».<br />
Seguramente fue por eso que si en algún momento de esa maravillosa tarde se me hubiera llegado a cruzar por la mente, aunque más no fuera la mera idea de que podría estar aprovechándome de la juvenil inocencia de esa tierna adolescente que me miraba con los ojos muy abiertos y su acerada y deslumbrante sonrisa, la extrema sagacidad que puso en sus ceceosas palabras hizo que tal posible pensamiento quedara descartado para siempre de mi vida. Y aunque estaba convencido de que nada podría sorprenderme volví a equivocarme<br />
-¿Dónde vamos? –nos preguntamos ambos casi a dúo.<br />
Una prueba más de que nuestro encuentro no tenía nada de casual pero si mucho de causal.<br />
Casi simultáneamente nos volvimos hacia las boleterías de los cinemas para dirigirnos hacia ellas casi a la carrera.<br />
######<br />
Ese primer encuentro con Florencia terminó marcando un antes y un después en mi vida amorosa y sin poder evitarlo -tampoco lo hubiera querido- terminé convirtiéndome en un adicto a ella.<br />
Traten de no considerarme vanidoso cuando les digo que creo poder asegurar que a ella le sucede algo similar, y tal situación no obedece a mis cualidades viriles ni nada por el estilo, -ya les dije que soy un hombre común y mis atributos varoniles y mi capacidad amatoria son las normales- sino porque ella encuentra en mi una comprensión que piensa no poder encontrar en los chicos de su edad. Aquellos que peinan canas saben lo mucho que hay de cierto en mis palabras.<br />
Creo que debo aclarar que a pesar de su excelente «predisposición», la experiencia sexual de Florencia es limitada ¡Algo que me agrada en demasía! No es ninguna come hombres y aunque no fui el primero al que masturbó, ni tampoco al primero al que se la chupó, por una cuestión de fechas sí fui el primero de gozar de esa hermosa boca en la que la abundancia de acero inoxidable la hace parecer un Terminator femenino dispuesto a devorarme la verga.<br />
Cuando se lo hago notar, mis sagaces comentarios estimulan tanto sus sentidos que cuando me la chupa -chupar pijas le gusta más que comer, quizás fue por eso que nunca la invito a comer- pone tanto entusiasmo que a veces me hace temer por la integridad del menor de mis miembros.<br />
El resto de sus cualidades sexuales se encuentra en etapa de desarrollo.<br />
######<br />
Mecha, además de su mejor amiga es la más fiel de las cómplices, y es gracias a ella que podemos encontrarnos hasta tres veces por semana para que pueda cogerme a su amiguita.<br />
¡Bah! en realidad es ella la que me coge a mi –al igual que todas las mujeres de la humanidad- pero esa es una cuestión dialéctica en la que no pienso entrar.<br />
Conociendo como conozco ya a Florencia no me caben dudas de que su amiga está al tanto, con pelos y señales de «todo» lo que hacemos y algunas veces cuando nos reunimos los tres a tomar algo la descubro mirándome como si estuviera evaluando mi resistencia.<br />
######<br />
Mi novia adolescente se muestra cada día más enamorada y aprovecho esos momentos en que está particularmente receptiva para susurrarle en el oído lo mucho que me gustaría un «encuentro» con ella y su amiguita.<br />
Entre gemidos y quejidos Florencia alguna vez me confesó que Mecha parecía tentada de unírsenos, pero invariablemente al recuperar el pleno uso de sus facultades me lo ha negado calificándome de viejo verde.<br />
Por supuesto me lo dice con una sonrisa plagada del brillo acerado de sus aparatos manchados de semen.<br />
######<br />
Llevábamos casi dos meses de «noviazgo» cuando tuve que ausentarme del país algunos días para asistir a un congreso de mi especialidad.<br />
A mi regreso me encontré con diecinueve mensajes en el contestador telefónico. Diecisiete eran de Florencia, los otros dos de Mecha.<br />
Para ese fin de semana cancelé todos mis compromisos familiares y el sábado al anochecer recibí por primera vez en mi departamento la visita de mi novia adolescente y su mejor amiga.<br />
Aunque me sorprendió verlas cargando sus mochilas no tuve tiempo de preguntar a qué obedecía tal circunstancia porque Florencia se echó en mis brazos para besarme como si no me hubiera visto en más de dos siglos.<br />
Recién cuando pude contenerla un poco me volví para saludar a Mercedes que no paraba de reírse por las muestras de efusividad de su amiga.<br />
Cuando mi boca se acercaba a su mejilla ella se volteó poniendo sus labios en el camino.<br />
Sorprendido me quedé paralizado.<br />
Un instante después la intensidad de una mirada clavada en mi nuca me hizo volverme.<br />
-Está bien, háganlo de una buena vez –susurró Florencia con un tono de voz que en esos momentos no pude identificar plenamente.<br />
Mecha tembló un poco cuando mis brazos rodearon su estrecha cintura y enrojeció bastante cuando debido a la diferencia de alturas mi endurecida verga presionó entre sus minúsculas tetitas.<br />
-Hola –le susurré con la mirada clavada en sus renegridos ojos.<br />
-Ho&#8230;la –alcanzó a responder jadeando antes de que mi boca cubriera la suya en ese beso tanto tiempo demorado y que significó el comienzo de una vida nueva para los tres.</p>
<p>This post was submitted by Oscar Salatino.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/una-tarde-cualquiera.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Luego de ser penetrado por mi tu vida cambiara por completo</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/luego-de-ser-penetrado-por-mi-tu-vida-cambiara-por-completo.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/luego-de-ser-penetrado-por-mi-tu-vida-cambiara-por-completo.html#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Apr 2011 21:21:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Clara Rossemberg</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>
		<category><![CDATA[garay]]></category>
		<category><![CDATA[gregory]]></category>
		<category><![CDATA[pene]]></category>
		<category><![CDATA[penetrado]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=2821</guid>
		<description><![CDATA[Debo advertirles que este no es un relato inventado ni fantasía alguna. Realmente es una experiencia verdadera que viví yo mismo y no es que me la contaron. Como me ocurrió hace apenas 4 días tengo las escenas tan vividas en mi mente que aún tengo orgasmos al recordarlo. Tengo 50 años de edad y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Debo advertirles que este no es un relato inventado ni fantasía alguna. Realmente es una experiencia verdadera que viví yo mismo y no es que me la contaron. Como me ocurrió hace apenas 4 días tengo las escenas tan vividas en mi mente que aún tengo orgasmos al recordarlo.<br />
Tengo 50 años de edad y soy un hombre blanco, rubio y de ojos azules; de muy buena presencia, profesional, atractivo, bien parecido, con muy buena situación económica y de buen nivel social. Mido 1,80 peso 180 libras y me mantengo físicamente bien pues asisto al gimnasio todas las mañanas pues me gusta lucir un cuerpo atlético y bien formado. Soy soltero y me siento realizado casi en todo, salvo por un pequeño detalle: nunca me he realizado sexualmente. Nunca me casé y tampoco soy gay, así que jamás he tenido aventuras sexuales, ni parejas ni compañías sentimentales de ningún tipo.<br />
El fin de semana pasado, estaba en mi departamento navegando en Internet y como me satisfago sexualmente masturbándome, simplemente busco pornografía y lo hago, luego me quedo tranquilo y sigo con mi vida. Sin embargo el último sábado busqué algo nuevo y lo encontré, existen unos anuncios virtuales en los que las personas indican lo que buscan y otros ofrecen servicios sexuales, entre todos estos, encontré uno que decía: “Penetración anal con Gregory Garay”, al ingresar buscando información, leí que se trataba de un hombre joven que garantizaba total satisfacción al ser penetrados o penetradas por el,  ya que su pene era muy especial, usaba la siguiente frase publicitaria: “luego de ser penetrado por mi, tu vida cambiará por completo”<br />
La osadía del muchacho que escribió esto me causó gracias al principio pero luego una gran curiosidad ya que el ofrecía penetración anal tanto a hombres como a mujeres y a gays, pero el no se definía sexualmente en ningún momento.</p>
<p><span id="more-2821"></span><br />
Mi curiosidad fue tal, que ingresé mi número de celular y un nombre falso: “Juan Carlos”. Luego de esto seguí haciendo mis cosas y la verdad olvidé por completo el tema.<br />
Ya en la noche, mientras veía una película tranquilamente, sonó mi celular y cuando lo contesté escuché una voz muy varonil de un hombre joven del otro lado de la línea que me respondió: “Hola, soy Gregory!” yo no recordaba a ningún Gregory así que le dije: “Bueno si, pero con quien desea hablar?” y el respondió muy resuelto: “tú dejaste tu número en mi aviso de Mundo Anuncio, yo soy Gregory Garay, el de la Penetración anal efectiva”, yo me puse nervioso, no esperaba obtener ninguna respuesta y le dije: “y que más?” “nada,” respondió el, “dónde quieres que nos veamos?, tienes algún lugar o prefieres ir a un hotel?” yo le dije muy tenso: “Mira, disculpa, pero no pensé que contestarías, en realidad no creo estar preparado para este tipo de cosas” y el me respondió con una seguridad que francamente me desarmó: “Mira, yo se que esto es un poco preocupante y que no sabes quien soy yo y que piensas que podría ser un delincuente, en fin, lo que te propongo para que no te quedes con la duda y con las ganas, es que nos citemos en el lugar que tu elijas, yo iré vestido con jeans ajustados, y una camiseta negra con cuello, zapatos tenis negros y soy de piel morena clara, pelo ondulado negro, ojos negros, boca bonita –según me dicen- y no soy alto, apenas mido 1,69 cts., si no te gusta lo que ves simplemente tu vas, si te gusto tu te me acercas en el momento que quieras o me haces una señal para saber que eres tu”, me pareció que el chico tenía razón, si cerraba el teléfono me quedaría con la duda toda la vida y si iba y no me agradaba simplemente daba media vuelta y me iba y el nunca me conocería. Le di cita en una hora en la gasolinera Mobil de la avenida Orellana, y aceptó.<br />
Me duché y vestí tan rápido para llegar antes que el y poder verlo llegar;  y en menos de media hora ya estaba yo frente a dicha gasolinera esperándolo y luego de otros treinta minutos más, llegó un auto Renault color vino, se parqueó al pie del mini market de la gasolinera y salió un hombre joven con la descripción de Gregory Garay me dio, no mintió en lo absoluto, era bajito, trigueño, su boca era muy bonita, su nariz respingona, sus ojos rasgados y en conjunto tenía una cara muy simpática, como de niño bueno. Lo que no me había dicho es que era un poco gordito, no tanto pero si un poquito, pero no le quedaba mal esa leve gordura porque era lo que se llama: “bien repartido”, caderón, muy nalgón y de piernas gruesas, lo que hace muy sexi a un hombre, sobre todo cuando es joven como este que máximo habrá tenido unos 30 años. Lo que no encajaba es el tema de su tan promocionado pene, ya que en el aviso decía que tenía uno del otro mundo y no lograba notar un paquete que me sugiriera eso, pese a que el jeans que llevaba puesto era sumamente apretado al punto de que le marcaba un culo increíble.<br />
Lo que vi fue un chico de clase media, común, nada peligroso y hasta simpático, aunque no era ninguna belleza, no se parecía a Tom Cruise ni a Ben Afleck ni nada por el estilo y me abordó una duda: cómo un muchacho tan corriente puede dárselas de garañón o de semental y más aún de que le cambiará la vida al hombre o a la mujer a la que penetre con su fabuloso miembro?<br />
Creo que más me acerqué a el por esa curiosidad que porque el me impactara favorablemente, porque en honor a la verdad, yo era más guapo y pintero que el.<br />
Finalmente entré a la gasolinera, puse gasolina, lo quedé mirando, el a mi, le hice una señal disimulada y el comprendió, luego salí de la gasolinera y el caminó hasta la acera de enfrente en donde lo recogí sin que nadie notara nada extraño.<br />
Cuando subió a mi carro me dijo sonriente: “Hola, yo soy Gregory Garay” le di la mano y le dije: “Y yo Juan Carlos”, rodamos en mi auto un rato mientras nos terminábamos de conocer y le dije: “tu vas ha disculparme pero, cómo es que publicas en Internet un aviso en el que te pones como un dios griego por lo hermoso, cuando en verdad no lo eres, no te digo que seas feo, pero tampoco eres como para perder el sueño!” el sonrió muy tranquilo, encendió un cigarrillo y me dijo otra vez con la misma seguridad de antes: “Mira Juan Carlos, yo no puse nunca en el anuncio que era Brad Pitt, simplemente puse: luego de que te penetre con mi poderosa verga tu vida cambiará por completo”, en realidad eso era lo que yo vi, lo que pasa es que al leer eso asumí que se trataba de un modelo de pasarela o algo así, pero en fin, ya estábamos embarcados, el muchacho no lucía peligroso así que le dije: “Sabes que, te llevaré a mi departamento porque me has inspirado confianza” el sonrió y dijo: “Eso solo es el principio, ya verás”<br />
Si bien no lucía como un actor italiano de películas porno, la verdad es que su seguridad y simpatía si eran impresionantes, incluso lo encontré muy “lindo” en términos dulces por la manera de ser y parece que el lo sabía porque cada paso que daba lo hacía con el fin de que uno descubra “aquella belleza escondida en el”<br />
Ya en mi casa nos servimos unos tragos, fumamos, escuchamos música y conversamos mucho, me contó que trabajaba en un canal de televisión, que era soltero, que había tenido muchas enamoradas pero que no le había ido bien con ellas, que prefería ser libre y que le gustaba tanto tener sexo que se lo hacía a hombres a mujeres y a gays por igual porque le gustaba brindar placer, pues era muy generoso.<br />
Le pedí que vayamos a mi dormitorio para conocerlo mejor y accedió, ya en la cama, abrí su camisa y toqué sus masculinas tetillas y noté como se endurecían enseguida al tacto, luego bajé mi mano por su barriga gordita hasta que llegué a su paquete y lo agarré para descubrir cual era la maravilla de la que el se jactaba tanto, con mis caricias, noté que su miembro, que había estado totalmente flácido, comenzó a endurecerse y crecer pero no podía definirlo bien ya que el jeans era demasiado apretado y esto impedía notar bien formas, así que le bajé el cierre mientras  que el acomodó una almohada debajo de su cabeza, puso sus brazos cruzados detrás de su nuca y adoptó pose de divertirse viéndome descubrir su maravilloso miembro.<br />
Cuando bajé totalmente la cremallera del pantalón descolorido, metí mi mano y sentí un gran bulto pero estaba aprisionado por un calzoncillo igual de apretado que el jeans, así que con dificultad traté de liberar al pene del chico para sacarlo por la abertura del cierre abierto del pantalón y conocerlo al fin pero eso era totalmente imposible puesto que este pene ya estaba demasiado duro y no lograba salir ni del calzoncillo ni por la abertura del pantalón, yo comencé a impacientarme porque comprendí que realmente si había algo de extraordinario en el muchacho, lo que pasaba es que era un misterio, ya que no lograba sacar este miembro para verlo! Totalmente intrigado, abrí el cinturón para luego desabotonar el pantalón y al tratar de bajarlo me encontré con que el jeans se atoraba en las caderas del chico porque ese pantalón debía ser por lo menos dos tallas menos que las de el! Desesperado me senté junto a sus caderas y le dije que eleve su pelvis para poder bajarle el pantalón, el así lo hizo pero sin inmutarse siquiera, seguía con los brazos detrás de su nuca y tenía dibujada una leve sonrisa picara en su carita, una sonrisa que decía: “ya ves como te estoy gustando?” cuando Gregory elevó su pelvis y yo pude al fin bajar con esfuerzo el pantalón que aprisionaba las caderas y piernas del joven noté que a la altura de los muslos también se atoraba porque eran muy gruesos, casi irritado le terminé sacando el pantalón por completo y luego aquel calzoncillo bikini tan apretado que no me permitía ver el pene prometedor del chico, cuando retiré el interior, debajo de el estaba la verga más impresionante que había visto en toda mi vida!, era un pene tremendamente grueso, y al dejar de estar aprisionado comenzó lentamente a elevarse hasta quedar completamente parado apuntando hacia el techo del dormitorio, yo estaba realmente fascinado con esto, lo agarré con mi mano izquierda y sentía el tremendo grosor de la verga, además de que estaba muy caliente, como si fuera a explotar! Me quedé maravillado sintiendo toda esa cantidad de carne deliciosa en mi mano que ni queriendo lograba cerrarse alrededor del tronco porque era demasiado gordo y susurré casi idiotizado: “que belleza carajo”, subí mi mano acariciando este pene maravilloso hasta que llegué al glande y si antes me había quedado sorprendido, ahora mi boca se hacía agua porque la cabeza de la verga de Gregory era enorme y de un hermoso color rosado, estaba circuncidado y era en suma una escultura porque sus formas aparte de ser muy grandes, eran perfectas!, el tronco era moreno, igual que sus testículos y tenía muy pocos vellos porque Gregory era lampiño, las bolsas caían enormes sobre la parte superior de un par de piernas gruesas y muy sensuales que aunque estaba separadas se unían en esa parte intocable de los hombres a la que se llama: “la tierra de nadie”, encerrando el mayor tesoro que guarda un macho de verdad: su ano.<br />
Yo debo haber tenido una cara de estúpido admirando esta pieza, con la boca abierta y salivando como si tuviera al postre más delicioso frente a mí, porque Gregory sonreía complacido al ver las reacciones que producía en mí su bello y apetitoso miembro.<br />
Entonces decidí colocarme entre sus gruesas piernotas y el trató de separarlas lo que más aunque era muy difícil ya que sus dimensiones eran impresionantes, era como tener en mi cama al Diego Armando Maradona en sus años mozos, me recosté entre sus piernas y mi cabeza quedó a la altura de su pene, entonces sin dejar de agarrarlo, sentir su dureza, su grosor, y su calentura, abrí mi boca cuanto pude y me metí aquella hermosa cabezota dentro, la chupé fascinado y luego la solté produciendo un sonido excitante, como cuando uno se retira un enorme chupete de la boca, su sabor era deliciosamente saladito y su aroma embriagante por completo pues se mezclaban los aromas del macho rudo y del jabón antibacterial que usó al bañarse, mamé ese pene durante tanto tiempo que terminé con dolor en las mandíbulas pues aunque era muy grueso yo quería devorarlo por completo y no me importaba las arcadas que me producía, solo quería tragármelo entero, chuparlo, lamerlo mamarlo una y mil veces porque si la verga era una delicia, también era placentero ver como el muchacho gemía apasionadamente por el placer que mis mamadas le producían, entonces le dije algo que sonó a súplica: “culéame” Gregory Garay me dijo: “si te culeo yo te mato, porque tu culo no soportará mi gruesa verga, mejor siéntate lentamente en mi pieza y te la vas introduciendo tu mismo lentamente, es por tu propio bien loco, para no partirte el ano”, la verdad es que el chico tenía razón, claro que si el me hubiera violado con semejante portento de pene yo me hubiera dejado tranquilamente, no me había importado que me desgarre el ano con tal de sentirme suyo, pero su idea no era mala, así yo manejaría la situación y me tragaría poco a poco esa delicia.<br />
Me desnudé por completo y me paré sobre el con mis piernas a cada lado de su cintura, bajé lentamente abriendo mis piernas como si fuera ha hacer sentadillas, sujeté el vergón con mi mano mientras que Gregory me ponía saliva en mi ano para lubricarme y luego sentí aquella cabeza de verga suprema en la entrada de mi culo, como si me diera un beso con aquel glande fabuloso, yo sentía desesperación porque ingrese en mi culo y bajé mi cuerpo de manera que entró ligeramente estirando mi ano y dándome un placer fabuloso, así que bajé mas mi cuerpo hasta que la cabeza ingresó por completo pero ahí si sentí que el ano dolió un poco y me detuve, solo logre detenerme unos segundos porque al pasar el dolor quedó una sensación tan placentera al tener aquel bolón de carne incrustado en mi culo y mi anillo rosado sucumbir ante el volumen de semejante falo, sentía delicioso, me mordía mi labio inferior, me puse de rodillas para poder dominar más la situación y sobre todo para poder continuar devorándome ese pene majestuoso y sin razonarlo más, porque lo único que quería era ser de este muchachote por completo, saber que yo le pertenecía, saber que el era también mío, que su pene estaba dentro de mi, terminé de sentarme y de tragarme toda aquella suculenta pieza de gruesa y rica carne morena, grite algo, sentí que me moría, me detuve en seco asustado porque era demasiado grande como para resistirlo adentro pero tampoco quería sacármelo, no, por nada del mundo!<br />
El chico que hasta entonces había dejado que sea yo quien maneje la situación mientras que el solo me contemplaba sonriente, tomó acción, de pronto me agarró de la cintura y me dijo con autoridad y voz varonil pero dulce a la vez: “tranquilo, toda esa pieza va ha ser tuya, pero tranquilo”, entonces subió sus manos por mi vientre, hasta llegar a mi pecho y agarró mis pezones entre los dedos índice y pulgar de cada una de sus manos acariciándolos y pellizcándolos suavemente, sólo yo puedo decir lo que sentí entonces: mientras estaba prácticamente atorado por aquella gruesa estaca de carne, sentía descargas eléctricas en mis pezones y estas descargas invadían todo mi cuerpo, relajándome por completo, mi cintura y mis caderas comenzaron a moverse poco a poco permitiendo que el pene continuara ingresando mientras que el recto se abría para darle paso, no se que me pasó pero perdí el juicio de repente y comencé a mover el culo como una licuadora con aquella vergaza adentro y gemía enloquecido: “así, así papacito, culéame, párteme en dos, mátame con tu huevote, que rico” y el joven culiador simplemente se limitaba a mover su pelvis para arriba y para abajo, pegándome una culiada majestuosa  como si fuera una máquina de coser, me ensartaba su tolete gigante una y otra vez sin dejar de agarrarme los pezones y volviéndome loco por completo.<br />
Estuve en este trance no se que tiempo pero de pronto sentí que de mi pene salía disparado un chorro de esperma caliente, y otro y otro, y otro, y otro más, al mismo tiempo que mi ano se comprimía con cada chisguetazo aprisionando semejante falo grueso y ordeñando al muchacho que dejó de coger mis tetillas para agarrarme de la espalda y atraerme hacia el con fuerza de gorila, levantó su pelvis una y otra vez con el fin de enterrarme hasta la misma raíz su estaca poderosa de carne y descargó en mi interior un mar de leche calida y espesa mientras que me besaba con lujuria y me mandaba su lengua al interior de mi garganta como tratando de encontrar la cabeza de su verga dentro de mi.<br />
Nunca en mi vida me he sentido tan lleno por dentro, tan dominado, tan poseído. Una vez que los dos eyaculamos permanecimos abrazados y en la misma posición largamente hasta que poco a poco el fue retirando su verga ya  semi dura de mi anillo de carne, dejándolo inflamado y enrojecido.<br />
Dormimos un rato y luego nos duchamos, yo no podía dejar de contemplar la cara de este hermoso chiquillo trigueño, era precioso, que cara más linda, que sensualidad tan generosa y desbordante, que varonil y experto culiador que resultó!, no se como no me di cuenta antes de su belleza, realmente era un hombre precioso y yo no podía dejar de besarlo y abrazarlo, luego de la ducha nos vestimos y saqué todos los billetes que tenía dentro de mi billetera, todo se lo di, nada era suficiente comparado con el placer que este muñeco me brindó, lo fui a dejar a la misma gasolinera sin dejar de agradecerle por haberme hecho el amor de una forma tan deliciosa y suplicarle que nos volvamos a ver puesto que yo quería repetir mil veces aquella maravillosa culiada, el me dijo que no me preocupe, que nos veríamos cada vez que yo quisiera y se bajó de mi carro, me quedé triste mirando como caminaba hacia su auto con un andar tan varonil, vestido con esos jeans tan sensuales que escondían su portentosa virilidad y aún sentía temblores en mi cuerpo por la tremenda culiada que me propinó hace tan solo unos minutos atrás.<br />
De regreso a mi casa no podía quitarme de la cabeza a Gregory al tiempo que sentía mi ano completamente abierto, además, me latía apasionadamente, comprendí que en verdad, ni mi ano, ni yo, jamás volveríamos a ser los mismos, después de haber sido culiado por Gregory Garay, cuan autentica era la promesa que consta en aquel aviso: “Penetración anal con Gregory Garay, luego de ser penetrado por mi, tu vida cambiará por completo”</p>
<p>FIN</p>
<p>This post was submitted by Clara Rossemberg.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/luego-de-ser-penetrado-por-mi-tu-vida-cambiara-por-completo.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MI HISTORIA EN MADRID</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/mi-historia-en-madrid-2.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/mi-historia-en-madrid-2.html#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Apr 2011 21:07:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nash</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=2731</guid>
		<description><![CDATA[Hola mi nombre es Ignacio y me gustaría contaros una experiencia increíble y realísima q me sucedió hace ya 2 años. Yo desde hace mucho tiempo soy una persona a la que le encantan los relatos eróticos pero el problema que les veo es que siempre me han sonado muy poco reales demasiada fantasía con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola mi nombre es Ignacio y me gustaría contaros una experiencia increíble y realísima q me sucedió hace ya 2 años.<br />
Yo  desde hace mucho tiempo soy una persona a la que le encantan los relatos eróticos pero  el problema que les veo es que siempre me han sonado muy poco reales demasiada fantasía con ciertos matices de realidad.<br />
Yo en vez de inventarme una historieta os voy a contar con pelos y señales algo q marco mi vida. La primera vez que hice sexo anal.<br />
Os pongo en situación mis queridos lectores yo soy una persona físicamente que me cuido muchísimo muy deportista y de cuerpo definido. Y psíquicamente soy un obseso sexual aunque con mis parejas intento controlarme ya que es algo que a las mujeres no les gusta que les digas todos los días.<br />
Siempre he tenido la misma inquietud, el sexo anal, como obseso q soy miro mucha pornografía de joven eran pelis y revistas y hoy en día en internet que un alto porcentaje de las paginas tienen contenido sexual pero con mis parejas que he tenido desde bastante joven (los 16 años) siempre que lo he comentado se escandalizan. Y la verdad es que una vez intentándolo le hice daño a una ex pareja y me sentí fatal.<br />
Es una situación que me tenia muy frustrado, así que quise ponerle remedio estando con una profesional, pero no con una cualquiera, sino con una muy especial, con las que se denominan Escorts VIP.<br />
Estuve mucho tiempo pensándomelo ya que menuda vergüenza estar con una puta me decía,  pero la verdad una vez que las empiezas a ver en las paginas webs, que ves fotos semi desnuda,  que hablas con ella, que le oyes su voz y que concertáis la cita ya le vas quitando hierro al asunto.<br />
Al final me decidí después de mucho buscar por irme hasta Madrid y no porque no haya meretrices en donde vivo sino porque me había causado una sensación especial. La llame varias veces ya que quería estar bien seguro de que practicase el servicio del griego, como se le llama en la profesión al sexo anal e incluso llego a decirme que lo prefería al sexo vaginal cosa que me sorprendió.<br />
Ahora me gustaría explayarme en la definición de cómo era ella. Para mi opinión impresionante en fotografías pero en persona mucho mejor. Era argentina que para mi era un grandísimo punto muy favorable ya que el acento me encanta, tenia 23 añitos, media 1,70, pesaba aprox. 60 kgs, pechos grandecitos pero no demasiado, rubia teñida, ojos verdes, con un culito respingón terrible (buff me caliento solo recordándola y describiéndoosla) . O sea un palomón jeje.</p>
<p><span id="more-2731"></span><br />
Al final como os dije quedamos, para un sábado a las 21:00 en el centro de Madrid  (barrio Salamanca) un 13 de diciembre, yo le había mandado también fotos para que supiese quien era y hacer menos embarazoso el hecho de quedar y que pudiéramos saludarnos como 2 amigos. Ya que quedamos en la calle para tomar antes algo.<br />
Como os había dicho antes era VIP jeje así que me comento de que estuviésemos varias horas para hacer una mejor cita  y de que tomemos una botella de vino en el apartamento al que me iba a llevar para poder estar entonadillos, al ser yo del norte le dije que no me suponía problema conseguir un muy buen vino Rioja Alavesa, y acepto encantada que lo llevase. Pero al final no lo bebimos, pero eso os lo cuento después.<br />
Llego el gran día, cogí el coche a media tarde y me presente en la Pza. Colon con tiempo de sobra para llegar al lugar de la cita. Me tome algo para tranquilizarme ya que la situación me tenía muy tenso.<br />
Llego la hora y el lugar, llegue yo primero ya que debido a mi nerviosismo llegue con 10 min de antelación y ella vino con 10 min de retraso. Según la vi me quede boquiabierto. Llevaba un abrigo largo negro con cuello con pelito que lo llevaba abierto y debajo un vestido de noche negro también de raso que parecía recién escapada de una boda con no demasiado escote y con una pequeña abertura en la parte baja del vestido y además unas botas negras haciendo juego con la ropa que llevaba. Se dirigía directamente hacia mí. Yo estaba 100% seguro de que era ella y ella también de que era yo ya que venia mirándome. Según se puso a mi lado se arrimo muchísimo y me dijo.<br />
-	Hola Ignacio. Estas guapísimo. (sin darme tiempo a que diga nada me agarro y me dio un beso con lengua que me dejo perplejo y un poco sonrojado ya que mucha gente nos miraba)<br />
-	Hola Mia (le respondí según nos soltamos del beso tan apasionado). Me has dejado sin palabras. Te he visto como 100 veces en tus fotos de la pagina web semi desnuda pero al verte vestida pareces una modelo de revista. Eres Impresionante.<br />
-	(Se reía y se sonrojaba a la vez) Q exagerado que eres. Me respondió<br />
-	Te apetece tomar algo?<br />
-	Si claro, vayamos donde quieras. Le replique<br />
Fuimos a un bar muy cercano y bastante modernillo que parecía estudiadísimo. Luz tenue azul y buena música (entre fiestera y chill out) Se quito el abrigo nos acomodamos en una mesa y ella pidió una cerveza Sin para ella y una Coca Cola para mi. Nos pusimos a charlar como si nos conociésemos de toda la vida y ella muy cerca mío como si fuese mi pareja. Nos lo tomamos bastante rápido y dimos un pequeño paseíto hasta que llegamos a un portal en el que había algo parecido a un recepcionista. Según íbamos llegando me comento que cogiese yo la llave del apartamento. Que es un picadero por horas  al que siempre van parejitas ya que es muy cuco.<br />
Subimos y era precioso. Un gran sofá con una gran TV en la entrada con un gran ventanal. Como si fuese un armario empotrado una cocinita escondida tras unas puertas correderas y una puerta q llevaba hacia el paraíso.<br />
Según entramos ella se quito el abrigo y se acomodo en el sofá mientras me dijo que quería probar el vino que le había llevado ya que había hecho un curso de enología y los vinos es una de sus grandes pasiones. Saque 2 copas, de la cocinita abrí el vino y me pidió el corcho, cosa la cual me extraño, lo olio y supo enseguida que era un buen vino, serví las 2 copas y me pidió que me acomodase a su lado. Según me senté ella se acerco a mi y me dijo que estaba muy excitada que nunca había estado con un chico tan guapo como yo y me beso muy apasionadamente.<br />
Mientras tanto ella se levantaba su vestido hasta la cintura y se sentó frente a mí pasándome la rodilla x encima y notando la humedad de sus braguitas en mis vaqueros. La cogí del trasero y le fui metiendo mano x la braguita notando lo caliente que estaba. Estaba empapadisima. Le metí 2 dedos y empecé a masturbarla. Dejaba de besarme solo para gemir. Me pidió q x favor la llevase a la cama que ya no se aguantaba mas. Se quito el vestido y fue rápida hacia la habitación mientras yo le veía la preciosa ropa interior de encaje q tenia mientras yo también me desnudaba. Estaba excitadísimo.<br />
Según la vi echada en la cama parecía que el cielo se me había abierto para concederme algún deseo, parecía un ángel. Según entre en la habitación y vio mi erección se abalanzó sobre mi a quitarme los gayumbos de rodillas mientras me acariciaba el torso y se la metió en la boca como si se tratase de un niño hambriento, de golpe y hasta que las pelotas le pegaron en la barbilla, me estuvo chupando un buen rato.<br />
La levante y la recosté sobre la cama para quitarle esas lindísimas braguitas, me puse entre sus piernas y me gustaba hasta su olor a excitación me acerque a su conchita, con la llamaba ella, y se la lamí como si de un helado delicioso se tratase. Estaba estremecida de placer. Se corrió en mi boca y me pidió que apagase la luz de la sala que habíamos dejado dada para tener una luz un poco más tenue en la habitación. Me levante la apague y cuando quise girarme para volver a la cama ahí estaba ella para seguir chupándome y diciéndome, mientras la tenia dentro de la boca, que iba a hacer todos mis sueños realidad.<br />
Aparto la boca y la cogió con la mano mientras se ponía a 4 patas me pidió que por favor la follase y que le metiese poco a poco los deditos x la colita (el culo en argentino jeje) yo encantado hice lo q me mando y mientras la penetraba con mucha suavidad le acariciaba su agujerito prieto. El cual poco a poco iba dilatando como si fuese x arte de magia en muy poquito tiempo tenia 2 deditos dentro de su ano y ella rápidamente se la saco de la conchita y me pidió que me deleitase con su colita. Yo no me lo podía creer. Ella mientras se estaba masturbando y poniéndome una cara terrible de viciosa. Me fui acercando muy poco a poco cuando ya estaba en contacto con su culito sentía espasmos en mi pito como si quisiera correrme pero no lo hacia, parece que mi cuerpo estaba deseando poseer ese culito<br />
Me acerque un poco mas e iba entrando como si fuese en un agujero muy pequeño y muy estrecho. Sentía como me apretaba en todo el  alrededor de mi pito y mientras ella gemía como si fuese el mejor polvo de su vida me pedía que por favor que no parase. Ya había metido el glande y yo no me lo podía ni creer seguí metiendo hasta que entro enterito y ella mientras gritaba que se estaba volviendo a correr.<br />
No deje de penetrarle el culo y ella cada vez me pedía más. Se la sacaba del todo y veía como se cerraba un poco pero parecía como si fuese el lugar ideal donde estar ya que volvía a entrar sin ningún tipo de resistencia.<br />
Después de un rato, se dio la vuelta y a 4 patas encima de la cama se puso a volver a chuparme. Me eche encima de la cama exhausto de la paliza que me estaba dando y ella no dejaba de decirme guarradas (las cuales cada vez me ponían mas cachondo) yo creo que nunca he durado tanto tiempo empalmado y con tanta rigidez.<br />
Me pedía que me corriese en su boca, mientras le acariciaba las tetas. Le tire un poco de ellas hacia mi y casi de un salto se puso encima mío y se la volvió a meter en la conchita, saltaba como si fuese una loca hasta que se volvió a correr y se echo finalmente encima mío.<br />
La recosté de medio lado y le pregunte a ver si me dejaba seguir follandole su culito y me dijo que lo estaba deseando. Me puso tan a mil que le metí el pito casi de un golpe e hizo un grito medio de dolor y placer que me asusto pero al ver como se movía enseguida entendí que fue de placer.<br />
Le dije que ya no podía aguantar más y se la saco rápidamente del culo y se la metió en la boca para que me corriese dentro de ella y sentí un placer inimaginable.<br />
Después nos quedamos echados en la cama dándonos cuenta que con todo el énfasis que habíamos follado se nos había olvidado ponerme el condón. Pero era tal la sensación de placer que nos dio igual.<br />
Llego lo que creí que iba a ser el momento desagradable que era la despedida, y cuando le fui a pagar me dijo que no lo hiciera y nos fuimos de fiesta por Huertas y después a la Joy Eslava.<br />
Espero que leyendo esto que me sucedió sintáis aunque sea una pequeña parte del placer que sentimos tanto ella como yo.<br />
La pregunta que me sigo haciendo a día de hoy es: ¿Cómo es posible que haya mujeres encantadas de practicar sexo anal  y en cambio a otras les parece una barbaridad?<br />
P.D.- Es la primera vez que escribo un relato así que si alguien me quiere dar algún tipo de puntualización se lo agradeceré.<br />
Para poder opinar mandarme un mail a:   INAXIO79@GMAIL.COM</p>
<p>This post was submitted by Nash.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/mi-historia-en-madrid-2.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MI AMIGO JAVIER</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/mi-amigo-javier.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/mi-amigo-javier.html#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 17 Apr 2011 21:54:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ANDREA MURILLO VALLE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=2701</guid>
		<description><![CDATA[MI AMIGO JAVIER Tenía exacto 19 años, me encontraba estudiando la preparatoria, un poco tardía a decir verdad pero con enormes ganas de terminar. Mis mejores amigos siempre fueron hombres y el la prepa conocí a los mejores ellos que eran de lujo, siempre me apapachaban, me cuidaban y estaban para mí en toda situación. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>MI AMIGO JAVIER</p>
<p>Tenía exacto 19 años, me encontraba estudiando la preparatoria, un poco tardía a decir verdad pero con enormes ganas de terminar. Mis mejores amigos siempre fueron hombres y el la prepa conocí  a los mejores ellos que eran de lujo, siempre me apapachaban, me cuidaban y estaban para mí en toda situación.<br />
Un día de esos en que no hay nada para hacer, descolgué el teléfono y marque el número de Javier.</p>
<p>El era mayor que yo con 6 años, siempre tenía algo para contar y nunca se negaba  a mis llamadas. Le comente que estaba aburrida que si me  proponía algo para des aburrirme, me dijo que estaba justo pasando frente  a mi casa y que planearíamos algo, ( obviamente lo espere  alrededor  de 20 minutos pues estaba en casa y al recibir mi llamada seguro se puso a correr para estar lo más pronto posible en mi casa).</p>
<p>A las 7:00 en punto apareció y Salí animadamente con él.<br />
Javier era un joven apuesto sin duda, sus ojos de un color verde que  contrastaban perfectamente con el tono de su piel, moreno apiñonado, su cabello siempre estaba bien peinado y con un toque húmedo que le quedaba perfecto, media 1.80.  Delgado y con un toque de frescura, su barba bien rasurada le daba un toque serio y elegante.</p>
<p>Aborde su auto y avanzamos  hasta llegar a un bar muy conocido nuestra charla al trasladarnos  al lugar fue muy animada, no paro de elogiarme el vestido, las arracadas, los labios y el perfume, al llegar  a el estacionamiento del bar , salió del auto y abrió cortésmente  la portezuela para permitirme salir.</p>
<p><span id="more-2701"></span></p>
<p>De súbito al apoyar mi pie en el piso del auto mi vestido que era desigual quedo aprisionado por el tacón de mi zapatilla, y al tiempo un ruidoso desgarro hiso correr los hilos de la tela de mi vestido; hasta que la abierta quedo  a la altura de mis glúteos, me senté de prisa y él apenado  intento taparme y revisar si alguien más había visto lo sucedido, al percatarse de que nadie lo noto, subió cuidadosamente mis pies y cerro nuevamente, yo no levante la cabeza un solo centímetro pues me sentía muy apenada arranco el coche y yo comencé  a reír, no podía creer lo que había ocurrido el me acompaño con una fuerte carcajada y sus dientes perfectos quedaron a mi vista. Regresamos  a mi casa entre risas y yo  claramente apenada , al llegar  a mi casa y  para que pudiera salir sin mostrarme me prestó su saco,  el cual sujete  a mi cintura y Salí del auto. Al abrirme la puerta caballerosamente., Subí los escalones de entrada mientras el sujetaba mi mano, llame  a la puerta pero nadie respondió, al pasar el tiempo y que nadie respondiera, decidimos ir  a su casa, el me prestaría algo para ponerme y volveríamos, además el clima era intenso y  me moría de frio.</p>
<p>Al llegar  a su casa, me condujo hasta la sala, un espacioso lugar con sillones de piel negra, la verdad hacia muchísimo tiempo que no visitaba su casa, por lo general el siempre me visitaba, salió de la estancia y subió los escalones que   eran pocos de madera obscura, y desapareció en la segunda planta de la casa,  a los dos minutos bajo con una caja  en las manos, la puso en la mesita de centro y la abrió, del interior saco un vestido color ocre de falda corta con unos finos tirantes que brillaban por el tipo de tela, lo coloco en mis manos y me indico que me lo pusiera, me sorprendió y me negué , pues ese vestido era obvio muy caro, además al estar soltero y vivir solo me indicaba que tal vez esta prenda fuera de  alguna mujer con la cual el tenia algún tipo de relación. Me insistió que me lo pusiese que, era un vestido que había comprado para una de sus hermanas, que celebraría pronto su cumpleaños y que no importaba que lo usara que el compraría otro para ella, pero que definitivamente esta noche el quería salir conmigo y que  terminaría por hacerlo. Me puse de pie y me encamine al baño  con la prenda en mis manos, me saque el trozo de vestido que aun llevaba puesto, el espejo reflejo mi figura, y preste  atención  a la ropa interior que llevaba, el sujetador era de color negro, de maya semitransparente, las bragas eran del mismo tipo de tela, bastante reveladora en realidad. Desmonte el sujetador quitando los tirantes para que no se vieran por los hombros, y me dispuse  a ponerme el vestido, era  de mi justa medida ni un centímetro más, ni uno menos.</p>
<p>En ese instante repare en que sus hermanas son en extremo delgadas y muy muy altas, en realidad muy desiguales de mí, yo  mido 1.65,  soy de tez castaña apiñonada, cuerpo curvoso y una cadera muy bien torneada, para nada ese vestido era para ellas.<br />
Salí y sus ojos se quedaron fijos en mí sonrió y dijo:</p>
<p>-          Realmente hermosa &#8211; me recorrió con la mirada una y otra vez – tengo algo para ti.<br />
-         ¿Algo más?  – Musité  –  este vestido sin duda lo compraste para mí- dime  ¿a quien lo pensabas regalar, Martha o Leticia?<br />
Me miro y su sonrisa se borro.<br />
-	¿Piensas que no les habría quedado?  –  se recupero y me cuestiono.<br />
-	Jamás. Habrías tenido que cambiarlo.<br />
-	Pues me alegra que ya no tenga que hacerlo, porque  a ti te queda precioso-  hablo con los ojos entrecerrados y escrutando mí figura.</p>
<p>Se acerco  a  mí y saco una caja pequeña,  la abrió y saco una sortija y la colocó en mi dedo.<br />
-	 este es un regalo para mi mejor amiga &#8211;  acerco su rostro demasiado y pensé que me besaría en la boca, pero cuando hubo llegado  a ella se desvió  un poco posar sus labios  en mi mejilla.</p>
<p>Mi corazón estaba latiendo muy fuerte pero no fui consiente hasta que él se retiro obviamente apenado. Sus ojos verdes evitaban los míos, que lo miraban fijo, se dio vuelta y tomo su cartera,  me indico que era tarde y que perderíamos los mejores lugares del bar.<br />
Pero no me moví ni un milímetro, mi cabeza estaba aun con el recuerdo de sus ojos verdes evitando mirarme y como lo hacía ya  hace mucho cada vez que estábamos solos y  el ver que era obvio que estaba apenado, al no avanzar lo forcé  a que volteara  a mirarme,</p>
<p>-	 ¿Qué pasa?   .<br />
-	Lo mismo te quiero preguntar  &#8211;  hable – Porque te apenas y  no me miras,<br />
-	He notado que cada vez que estamos solos evitas mirarme.<br />
-	No es verdad.<br />
-	Si lo es.</p>
<p>Evidentemente nervioso se acerco y me reto.</p>
<p>-	 Te estoy mirando justo ahora ve – musito sin dejar de verme y acercándose lento hacia mí.<br />
-	Jajajajjaja si veo que me observas –reí al ver que hacia un enorme esfuerzo y con gestos que claro exagerados  para no reír o acobardarse<br />
-	Estoy mirándote  a los ojos, que déjame decirte son lindísimos – tomo mi mano y me jalo un poco para que pudiéramos irnos pero me resistí.<br />
-	 Espera. Necesito un poco de agua, me regalas un poco.<br />
-	Claro preciosa – se alejo y volvió con el agua en las manos, yo no me había movido para nada.<br />
-	Porque no tomas asiento – reclamo.</p>
<p>No respondí y sin dejar de mirarlo comencé  a beber el agua, parado frente  a mí y bastante nervioso observo con gran interés como me bebía el agua, al terminar le extendí el vaso, lo tomo, pero me negué  a soltarlo, comencé  a jalarlo poco  a poco, el también se negó a soltarlo y  avanzo poco  a poco hacia mi sonriendo de manera nerviosa, lleve el vaso hasta mi, estábamos ya demasiado cerca  y después lo lleve   hacia mi espalda de manera que choco contra mí, nuestra nariz rozaba ya con la del otro, sentía su calor rozando mi piel, el temblaba sin parar y su sonrisa se borro por completo. Aun  ahí, tan cerca, se negaba a ver mis ojos.</p>
<p>-	Mírame  – le pedí<br />
-	No me hagas esto – suplico, con voz entrecortada.<br />
-	¿Qué te hago? – pregunté.<br />
-	Esto –<br />
-	Mírame, por favor &#8211; le volví  a pedir, la sensación de tenerle  tan cerca comenzaba a debilitarme las piernas, hacia mucho que había notado que él estaba en otra situación con respecto  a mí. Jaime mi otro mejor  amigo jamás había tenido detalles como los que Javier si tenía.</p>
<p>Lentamente baje por su cuerpo y coloque el vaso en la mesa pequeña que estaba  a mi lado, mi rostro volteo  a verle desde donde estaba, mi cara  estaba por su abdomen, mirándole con fijeza, el se estremeció mucho más. Volví  a levantarme y  le tome las manos.</p>
<p>-	No me hagas esto – suplico cerrando los ojos.<br />
Lentamente le bese la mejilla y de improviso volteo  a mirarme  con los ojos fijos, jamás había visto esa mirada en sus ojos reviso cada centímetro de mi rostro y  de súbito sus labios rozaron los míos. Sus labios eran tan cálidos y suaves, ese roce me hiso estremecer, con intensidad comenzó  a besarme lenta y deliciosamente, su boca hábil  abrió poco  a poco mis labios hasta que su lengua pudo explorar la mía. Ahora ambos temblábamos, sus brazos se aferraron   a mi cintura con enorme fuerza llevándome  a sentir su cuerpo entero, al sentir su  sexo mis mejillas se ruborizaron y me di cuenta de cuánto lo deseaba……………</p>
<p>A.M.V</p>
<p>This post was submitted by ANDREA MURILLO VALLE.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/mi-amigo-javier.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>NUESTRO PRIMER ENCUENTRO SWINGER</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/nuestro-primer-encuentro-swinger.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/nuestro-primer-encuentro-swinger.html#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 11 Apr 2011 20:17:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>TONY CRIS</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=2651</guid>
		<description><![CDATA[La espera y la maduración del tema tuvieron sus frutos. Nunca esperábamos fuera tan interesante y satisfactoria la experiencia. Los planes se hicieron con tranquilidad y sobriamente, sin adelantar nada fuera de lo que deseábamos: poder compartir con una pareja en el mismo ambiente, disfrutar plenamente de nuestra intimidad con otros. Poder incorporar este ejercicio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La espera y la maduración del tema tuvieron sus frutos.</p>
<p>Nunca esperábamos fuera tan interesante y satisfactoria la experiencia.</p>
<p>Los planes se hicieron con tranquilidad y sobriamente, sin adelantar  nada fuera de lo que deseábamos: poder compartir con una pareja en el mismo ambiente, disfrutar plenamente de nuestra intimidad con otros. Poder incorporar este ejercicio a nuestro placer.</p>
<p>El dia llegó, habíamos reservado una habitación doble matrimonial, el hotel que usamos tiene en su stock una suite muy linda, con dos súper agradables camas, buen baño, y espacio para compartir. Al llegar preguntamos en la recepción si podíamos recibir personas en nuestra alcoba. No hubo objeción.</p>
<p>Aprovechamos para comprar una bebida, alguno que otro pasa palos (botana), condones, lubricante íntimo. También aprovechamos para tener a mano (limpio y disponible) el juguete sexual de Ella, asi como tener todo para depilarnos.</p>
<p>Llamamos a la Pareja Amiga, para avisarles el sitio de nuestro alojamiento y la hora que podríamos recibirles. Indicándole que ya teníamos alguna bebida y que cualquier cosa que quisieran traer es bienvenida. Organizamos la habitación. Ella puso a mano su “cajita de sorpresas” que contiene varios trajes sexy y lingeries. Allí metió también los estuches de condones, lubricantes y el juguete sexual (que consiste en un consolador de dos cabezas, con apariencia real, tamaño normal).</p>
<p>Nos duchamos y depilamos mutuamente, conversando las cosas que podríamos o no hacer con la otra pareja. En  todo momento le comentaba a Ella que estaba en libertad de hacer lo que quisiera, con quien Ella quisiera. Ella indicaba lo mismo. Ella aprovechó para probarse todos los trajes sexys que trajo, por mi parte casi que no me aguanto para hacerle el Amor, a lo cual Ella misma indicaba no hacerlo para no desgastar la energía que íbamos a compartir con la Pareja Amiga. Escogió un Corsé Blanco con Liguero y medias, acompañado de sandalias blancas de tacón alto que la hace lucir supersexy y atractiva. Para hacerlo más discreto dispuso de una Panty Blanca que seria fácil de quitar al momento preciso.  Aprovechamos para descansar un poco y recargarnos.</p>
<p><span id="more-2651"></span></p>
<p>Recibimos llamada telefónica de la Pareja Amiga indicando que venían en camino al sitio, a lo cual presto decidimos ponernos en linea y prepararnos.</p>
<p>Llegaron, eran como las 7:30 Pm. Los hicimos entrar, nos saludamos muy formalmente, todos estrechándonos las manos. Con un beso en la mejilla de cada hombre a cada dama. Y entre Ellas se dieron un beso cortés en las mejillas. Destapamos unas bebidas y brindamos muy formalmente. La Dama de la Pareja Amiga nos indicó su preparación y disposición para compartir con nosotros, dado que ya teníamos bastante tiempo conversando y Ella indicaba la confianza. El varón de la otra pareja, era la muestra viva de un Caballero. Mostrando madurez y responsabilidad, sin ninguna intención de molestar ni causar daño a nadie (en varias ocasiones mi esposa indicaba sentirse atraída magnéticamente con él).</p>
<p>Todo fluyó tan naturalmente, la dama de la Pareja Amiga, entró al baño a cambiarse y nos pidió a todos los caballeros ponernos cómodos, conversando previamente decidimos iniciar cada uno con su pareja por separados.  Asi empezamos, mi divina esposa caminó delante de todos con esa elegancia que la caracteriza, demostrando toda su feminidad y sexualidad. La otra compañera también hizo su exposición, tenia puesto un divino BabyDoll Negro, madurez y sexualidad juntas. Las dos mujeres nos hicieron excitar tan solo de verlas.</p>
<p>Tomé por la mano a mi esposa y la coloque en la cama, besándola en sus labios con sensualidad, quitándole su panty, y empezando a hacerle sexo oral, chupando su linda y rosada vagina y clítoris; a lo cual en paralelo en la cama de al lado la otra pareja hacia lo propio.</p>
<p>Bastó apenas una sugerencia del otro caballero, diciendo: ¿Epale y la idea no era estar juntos?, a lo cual de inmediato nos trasladamos mi esposa y yo a la cama de ellos, acomodándonos los 4 de forma tan natural, como si ya lo hubiéramos hecho antes.  Los caballeros continuamos haciéndole oral a nuestras damas, mientras ellas muy sutilmente se tocaban y rozaban muy naturalmente, y sorprendentemente se besaron  tan elegante y femeninamente que los hombres disfrutamos viendo. Nos dimos un beso de tres bocas mi esposa, la otra dama y yo. El otro caballero ya estaba entre las piernas de mi esposa chupando sus divinos jugos y disfrutándola, yo apenas podía contener mi excitación y susurraba al oido de mi esposa “… mi amor te amo, esto es lo que siempre hemos deseado”, y ella me indicaba “… no sabia que era tan rico”…. De inmediato cada cual penetró a su dama, mientras ellas se besaban y chupaban sus senos. El acto fluyo de manera tan sensual que no se escuchaban palabras con sentido lógico, sólo se escuchaban susurros de placer y gemidos naturales, el lenguaje más basico de nuestra especie….. Ante la presencia del juguete sexual las chicas se pusieron a jugar con el, nosotros sugerimos que lo usaran. Sin perder tiempo inventamos un juego: colocandole un condon rojo de un lado y otro amarillo en el otro, se colocaron en cuatro patas y se lo introdujeron!! Que divino!!! Que divino!!! Gritaban las dos al mismo tiempo, mientras nosotros los caballeros teniamos sus bocas llenas de falos erectos!!!</p>
<p>This post was submitted by TONY CRIS.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/nuestro-primer-encuentro-swinger.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Berlin</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/berlin.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/berlin.html#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Mar 2011 21:28:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>MANUEL ANDRADE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=2348</guid>
		<description><![CDATA[BERLIN Angel Mompracem Primero van mis manos, después mi boca, atrás voy yo, desesperado. Mis manos tocan este cuerpo perfecto, hierático, egipcio. Esta piel inimaginablemente suave, blanca, tibia que tiembla viva, bajo mis caricias. Sus piernas eternas, largas, celestes. Mis manos tocan estos pies de Ángeles, frescos, curvos, rodeando los talones con mis dedos, mientras, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>BERLIN</p>
<p>Angel Mompracem</p>
<p>Primero van mis manos, después mi boca, atrás voy yo, desesperado. Mis manos tocan este cuerpo perfecto, hierático, egipcio.  Esta piel inimaginablemente suave, blanca, tibia que tiembla viva, bajo mis caricias. Sus piernas eternas, largas, celestes. Mis manos tocan estos pies de Ángeles, frescos, curvos, rodeando los talones con mis dedos, mientras, mi boca besa sus pequeños dedos, y su cuerpo se estremece cuando mi lengua busca el sabor de su piel. Mis manos siguen hacia delante, y mis dedos extendidos, y desesperados, rozan sus tobillos y se deslizan hacia el  desconocido país que es el cuerpo de esta mujer maravillosa.</p>
<p>Ahora van mis manos, después mi boca, atrás voy yo. Mis manos anhelantes aprietan la carne firme, mientras mis labios besan sus tobillos. Bajo mis manos siento la piel erizada del paraíso. Mis labios tiemblan, incontrolables. El placer duele, lacera y quema. Tan solo un gemido, mas bien un susurro, es lo que sale de sus labios. Sus ojos están cerrados, no quiero que los abra, no quiero que vea el estado de completa sumisión en que me encuentro.<br />
<span id="more-2348"></span><br />
Primero va mi boca, después van mis manos, atrás voy yo. Mis labios sedientos de placer, ya no me pertenecen, raudos, veloces, libres buscan su propio camino, devorando insaciables la piel erizada. Mis manos, sienten la carne firme, tibia y viva. Yo, desesperado, busco el camino que me lleve a sus rodillas, redondas y perfectas. Las acaricio y muerdo, hincando con ternura mis profanos dientes. Siento que tiembla. Mis sentidos, no existen, no hay control de ellos. </p>
<p>Ahora voy yo, después mi boca, atrás van mis manos. Llego a sus muslos, firmes, suaves, perfectos. Mi corazón ya no late, galopa incontenible e indomable en esta llanura de placer. Ya no pertenezco a este mundo, estoy en la dimensión que forman el placer, el dolor y el amor. Navego  perdido, abrumado, y esclavo en  este océano perfecto que me acosa con un vendaval de sentidos. Hundo mi cara entre sus piernas, sobre sus rodillas, y  aspiro su incontenible temblor. Mis labios entreabiertos, rozan su entrepierna, buscando la parte posterior de sus muslos, y mis dientes temblorosos y cobardes no tienen el valor de morder la piel sagrada del Olimpo.</p>
<p>Ahora van mis ojos, después mis manos, atrás voy yo. Sus senos firmes, erectos y perfectos. Sus brazos largos y finos, tienen el poder de calmar mis angustias, mis iras y mis llantos. Mis manos se adelantan, tocando su vientre, camino hacia sus senos, siento su mano sobre mi mano, es un llamado, un grito desesperado,  sus senos firmes y tibios queman mis labios.  Y mi lengua hambrienta se alimenta de sus  pezones erectos. Toma mi cara entre sus manos, cierro mis ojos, y siento sus labios húmedos, palpitantes, temblorosos, primero en mis ojos después en mi boca. Siento que bebe de mí y yo muero de ella.</p>
<p>Ahora vienen sus brazos, sus labios, toda ella. Siento sus manos, sus piernas, sus muslos eternos. Sus manos conquistan mi espalda, su boca mi alma, su pasión se adueña de mi. Su boca temblorosa absorbe mi aliento y mi vida. Sus piernas enlazan mi cuerpo y quedo atrapado, vencido. Sus brazos, se aferran a mi espalda y sus labios se adueñan para siempre de los míos. </p>
<p>Ahora yo, todo yo,  mi cuerpo vibra, ya no soy dueño de mis actos, ni de mis sentidos. Los latidos de mi corazón gritan su nombre. Penetro en el cuerpo de esta mujer que amo con locura y siento que me hundo en un abismo de placer desconocido. Hacerle el amor no es suficiente, no calma mi deseo de poseerla, quiero tocarle el alma, quiero ser parte de ella.  Soy poseído por esta mujer maravillosa, creada por Dios para amarme y yo amarla.</p>
<p> Ya he dejado de ser un hombre, soy un ángel camino al paraíso…… </p>
<p>This post was submitted by MANUEL ANDRADE.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/berlin.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Berlin</title>
		<link>http://relatos.leergratis.com/berlin-2.html</link>
		<comments>http://relatos.leergratis.com/berlin-2.html#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 May 2010 01:55:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>MANUEL ANDRADE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Erótico]]></category>
		<category><![CDATA[Relato]]></category>
		<category><![CDATA[cuento erotico]]></category>
		<category><![CDATA[relato erotico]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://relatos.leergratis.com/?p=2342</guid>
		<description><![CDATA[BERLIN Angel Mompracem Primero van mis manos, después mi boca, atrás voy yo, desesperado. Mis manos tocan este cuerpo perfecto, hierático, egipcio. Esta piel inimaginablemente suave, blanca, tibia que tiembla viva, bajo mis caricias. Sus piernas eternas, largas, celestes. Mis manos tocan estos pies de Ángeles, frescos, curvos, rodeando los talones con mis dedos, mientras, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>BERLIN</p>
<p>Angel Mompracem</p>
<p>Primero van mis manos, después mi boca, atrás voy yo, desesperado. Mis manos tocan este cuerpo perfecto, hierático, egipcio.  Esta piel inimaginablemente suave, blanca, tibia que tiembla viva, bajo mis caricias. Sus piernas eternas, largas, celestes. Mis manos tocan estos pies de Ángeles, frescos, curvos, rodeando los talones con mis dedos, mientras, mi boca besa sus pequeños dedos, y su cuerpo se estremece cuando mi lengua busca el sabor de su piel. Mis manos siguen hacia delante, y mis dedos extendidos, y desesperados, rozan sus tobillos y se deslizan hacia el  desconocido país que es el cuerpo de esta mujer maravillosa.</p>
<p>Ahora van mis manos, después mi boca, atrás voy yo. Mis manos anhelantes aprietan la carne firme, mientras mis labios besan sus tobillos. Bajo mis manos siento la piel erizada del paraíso. Mis labios tiemblan, incontrolables. El placer duele, lacera y quema. Tan solo un gemido, mas bien un susurro, es lo que sale de sus labios. Sus ojos están cerrados, no quiero que los abra, no quiero que vea el estado de completa sumisión en que me encuentro.</p>
<p><span id="more-2342"></span></p>
<p>Primero va mi boca, después van mis manos, atrás voy yo. Mis labios sedientos de placer, ya no me pertenecen, raudos, veloces, libres buscan su propio camino, devorando insaciables la piel erizada. Mis manos, sienten la carne firme, tibia y viva. Yo, desesperado, busco el camino que me lleve a sus rodillas, redondas y perfectas. Las acaricio y muerdo, hincando con ternura mis profanos dientes. Siento que tiembla. Mis sentidos, no existen, no hay control de ellos.</p>
<p>Ahora voy yo, después mi boca, atrás van mis manos. Llego a sus muslos, firmes, suaves, perfectos. Mi corazón ya no late, galopa incontenible e indomable en esta llanura de placer. Ya no pertenezco a este mundo, estoy en la dimensión que forman el placer, el dolor y el amor. Navego  perdido, abrumado, y esclavo en  este océano perfecto que me acosa con un vendaval de sentidos. Hundo mi cara entre sus piernas, sobre sus rodillas, y  aspiro su incontenible temblor. Mis labios entreabiertos, rozan su entrepierna, buscando la parte posterior de sus muslos, y mis dientes temblorosos y cobardes no tienen el valor de morder la piel sagrada del Olimpo.</p>
<p>Ahora van mis ojos, después mis manos, atrás voy yo. Sus senos firmes, erectos y perfectos. Sus brazos largos y finos, tienen el poder de calmar mis angustias, mis iras y mis llantos. Mis manos se adelantan, tocando su vientre, camino hacia sus senos, siento su mano sobre mi mano, es un llamado, un grito desesperado,  sus senos firmes y tibios queman mis labios.  Y mi lengua hambrienta se alimenta de sus  pezones erectos. Toma mi cara entre sus manos, cierro mis ojos, y siento sus labios húmedos, palpitantes, temblorosos, primero en mis ojos después en mi boca. Siento que bebe de mí y yo muero de ella.</p>
<p>Ahora vienen sus brazos, sus labios, toda ella. Siento sus manos, sus piernas, sus muslos eternos. Sus manos conquistan mi espalda, su boca mi alma, su pasión se adueña de mi. Su boca temblorosa absorbe mi aliento y mi vida. Sus piernas enlazan mi cuerpo y quedo atrapado, vencido. Sus brazos, se aferran a mi espalda y sus labios se adueñan para siempre de los míos.</p>
<p>Ahora yo, todo yo,  mi cuerpo vibra, ya no soy dueño de mis actos, ni de mis sentidos. Los latidos de mi corazón gritan su nombre. Penetro en el cuerpo de esta mujer que amo con locura y siento que me hundo en un abismo de placer desconocido. Hacerle el amor no es suficiente, no calma mi deseo de poseerla, quiero tocarle el alma, quiero ser parte de ella.  Soy poseído por esta mujer maravillosa, creada por Dios para amarme y yo amarla.</p>
<p>Ya he dejado de ser un hombre, soy un ángel camino al paraíso……</p>
<p>This post was submitted by MANUEL ANDRADE.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://relatos.leergratis.com/berlin-2.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
