Por
Marcelo Ferrando Castro, en 18 de Septiembre de 2009
A UNA AMANTE DE LA MUERTE
No me hables de la muerte, como si no pasara nada por tu mente. Quiero que el miedo se aleje de las tentadoras llamas, del vacío que te convida a saltar como un águila a la profundidad abismo; o como las pastillas que te susurran que te embriagues con unos whiskys en cóctel con ellas, para adormilarte con una sonrisa y caminar sobre la piel, de ese inmenso mar, del que vives enamorada. No mires a la vida, como un día o una noche, gris y triste, paramosa y gélida…¡Aguarda hasta el verano; deja que sienta, tu piel desnuda: al Sol y a la brisa; permítele a tu corazón, gozar de la vida; como una rosa, cuando se abre de par en par y deja a su sexo, a merced de las libaciones del destino…Piensa que los cuerpos de los amantes, son circunstanciales y no el umbral, de la infelicidad o del hastío; ofréndale al amor, sin máscaras tu inocencia; truécala por una felicidad y un gozo infinito, sin enmendaduras ni temores, por culpa de la sombra diabólica, del mítico infierno. No te asustes si la vida te acosa, como una tractomula atropelladora o te persigue, como un diabólico tren bala, enloquecido o sin frenos…nunca olvides, que la mayoría de las veces, basta con dar un paso, para hacerle el quite a la muerte y seguir sin mayores desasosiegos, nuestras vidas. Así todo lo veamos, tenebrosamente oscuro; la mayoría de las veces, basta con aguardar un par de horas, para disfrutar con pasión, de unos radiantes y ardientes días, como en esos primaverales veranos, en los que el amor nos sonríe con generosidad…observa, a esa neblina absurda…como la necedad de una sábana, que te priva del disfrutar de un hermoso paisaje. No rebusques en tu memoria, con una actitud casi morbosa, lo que te hace daño; ¿Para qué te maltratas? ¿Para qué laceras, tu alma? No bebas más, del agua turbia; sacia tu sed, en las aguas cristalinas, de las quebradas de la vida…camina por los senderos de las montañas o por la orilla de un lago; si no tienes acceso, a la magia del mar…
Seguir leyendo »