La noche es estricta en su llegada y como la muerte, es inevitable.
Nace como una sugerencia. Comienza con la ausencia paulatina de ciertos sonidos; el canto de los pájaros, el griterío de los chiquilines. Se resisten las pupilas agrandándose, intentando conseguir un poco más de luz. Ya comienza a establecerse la oscuridad. Continúa. Desaparece lentamente la profunda gama de colores que enriquecen la vista, se confunden las miradas entre un manojo de rostros difusos.
Sé que alguien presume a la noche como así también a la muerte.
Sé que alguien escribe en una servilleta de bar, un poema de amor.
Sé que alguien releerá una arrugada carta que declara el fin.
La noche comenzó como una presunción y ahora se desliza con brusquedad abarcándolo todo, apagando el brillo de las naranjas, de los techos plateados y de las lágrimas, de emoción o tristeza. La noche se hace silencio y las palabras, quedarán para mañana.
Ya todo está listo y los dados se han jugado. Lo que no se terminó ha quedado inconcluso. La noche se afirma con raíces vanas. Cuando el sol despierte, mañana, ella morirá también. No lo sabe pero lo presiente.
Alguien esperaba un llamado. Sabe que él ya no lo hará.
Alguien tocará una flauta, mientras algún perro ladre a las estrellas.
Alguien saludará con el brazo extendido y en puntitas de pié. Hasta que la distancia los haga invisibles.
Alguien apurará el paso. Sus fantasmas se convertirán en sombras y sentirá miedo.
Alguien confirma el silencio que sospechaba cuando todavía era de día y los sonidos se confundían con otras voces que no le hablan a él.
Alguien con esmero, sostiene una rosa y piensa en su amada. Sabe que pronto la verá.
Alguien con tristeza sostiene una foto y sabe, que ya no la verá más.
Alguien se dará oportunidad de pensar y apagará el televisor y será libre, por un instante.
Alguien se traicionará, alguien se repetirá y alguien creará algo nuevo y será feliz.
Alguien en silencio, se mirará al espejo y pensará que no es tiempo aún.
Alguien pide clemencia, alguien se brinda. Alguien nace y alguien muere. Alguien resucita para luego, volver a morir.
Y mariposas nocturnas cortarán la noche y postergaran el silencio, por un instante más.
Y ranas ocultas saldrán en busca de su oportunidad.
Y erguidas flores blancas de cactus vivirán, solo esta noche.
Y mi piel buscará tu piel y sentirá frío.
Mi pueblo se viste de estrellas, como perdonado, como renovado. Escondido en sus miserias y grandezas, en su historia. La noche puede perdurar muchos años, mi pueblo lo presiente, y continúa y existe, tozudamente, aunque no tenga memoria.
Y alguien herido por la puñalada helada y nocturna escribirá:
De soledad oscura se viste,
Llenando el lugar de silencio.
La muerte impaciente que asiste,
Con vuelo de cementerio.
Y mi abrazo perpetuo espera,
Arrodillado en tu cama austera,
El minuto que de vida muera,
Y La noche se declare eterna.
En tu vientre surgió la fuente,
De hijos que darán esperanza.
En tu vientre se declaró la muerte.
En tu vientre se apoyó mi cara.
Tierna mujer que herida,
Con alas acompañó mi sombra.
Y la inevitable despedida,
Que la noche ya no nombra.
This post was submitted by fernando sobico.