Recuerdos de muñecas…
Aun recuerdo ese día como si fuera este mismo momento, lo vi entrar por la puerta como todos los días. Era mi padre, con su paraguas estilo ingles, su piloto y su sombrero gris; digamos todo su equipo para un día de lluvia.
Solo hubo algo que no encajaba, una caja envuelta en papel madera; como si fuera una encomienda.
Le pregunte que era y no obtuve respuesta, o si, un beso en la frente.
Los días pasaron y olvide todo lo que ocurrió esa noche.
Contaba en ese entonces con nueve años y faltaban días para mi décimo cumpleaños.
Mis padres como cada año me organizaban una fiesta, pero me dijeron que esta seria especial por ser mi primera década junto a ellos.
También recuerdo que no faltaría mi tío, ni mis dos mejores amigas Diana y Sofía, mucho menos esas dos tías solteronas que pellizcaban mis mejillas, cosa que odiaba claro.
Lo que tampoco faltaría eran los regalos que eran siempre muñecas de porcelana, desde muy pequeña fui adepta a ellas, las amaba y a pesar de ser muy niña era una ávida coleccionista.
Mi casa estaba repleta de ellas, sobre la chimenea, en el comedor e incluso en la cocina. Cabe aclarar que mi grupo selecto estaba en mi habitación. Pero había dos que eran mis predilectas por ser parecidas a mis dos amigas.
Físicamente iguales, Diana de pelo color rubio perlado, con ojos celestes como el Mar Caribe igual a Diana claro y Sofía, igual a Sofía, de pelo rizado y negro y sonriente eternamente.
Un cumpleaños mas un batallón mas de muñecas nuevas
Todas distintas y hasta únicas.
Hasta que el día soñado llego, me despetaron no muy temprano, de echo, esa mañana no fui al colegio.
La casa no estaba adornada como para el cumpleaños, lo cual llamo poderosamente la atención, aunque decidí no preguntar porque.
Mi madre me llevo ese día al zoológico ya que me gustaban muchos los animales salvajes que veía en la televisión.
Claro de grande supe el porque de la falta al colegio. Mi padre, su hermano y mis tías preparaban la fiesta que obviamente seria sorpresa.
Todos mis compañeros estuvieron allí, hasta mis familiares más lejanos llegarían desde lejos.
Por fin el día esperado llego; creo más ansiado por los demás que por mi misma, estaba intrigada por saber como sería la fiesta y por la famosa “encomienda”, cosa que había recordado en ese momento.
La casa estaba totalmente adornada, parecía un salón de fiestas, pero no era mi casa.
Los invitados ya habían llegado pero todos estaban en el patio de la casa; como escondidos de mi presencia.
Debo decir que el paseo por el zoológico fue divino.
Y bien el momento deseado llego, mis padres abrieron las puertas que daban al patio y empezaron a llover los besos y pellicos en las mejillas, mas los diez tirones de orejas, claro multiplicado a la enésima potencia.
Los regalos no fueron los que yo esperaba, ósea mas muñecas de porcelana si no prendas de vestir juguetes de niñas, como juegos de te o también dominós, ajedrez, y otras cosas.
Pero el gran momento esperado por mí estuvo cuando por fin esa “encomienda” como yo la llamaba salio de entre las manos de mi padre.
Lo abrí con desenfreno y para mi gran sorpresa era una muñeca parecida por no decir igual a mi misma.
Quede perpleja, atotina, y todo el mundo me miraba,
sin saber que me pasaba.
Abrase a mis padres muy emocionada y les dije que los amaba mucho, que eran los mejores padres del mundo.
Desde ese momento tenia dos muñecas preferidas y una que se había ganado mi corazón.
Una que era como yo misma.
A la que llame con mi nombre pues era como mi gran hermana.
Esa es la historia de una casa de muñecas donde hoy habita un museo de todas mis muñecas incluyendo a Jael.
Hoy cuento con cuarenta y nueve años y dirijo ese museo con tanto amor como cuando jugaba de niña con mis muñecas.
This post was submitted by carlos casco.

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5 Comentarios en “Recuerdos de muñecas”
Que peciosa historia, a mi también me encantan las muñecas y más las de porcelana. Felicidades.
Un monton de recuerdos llegan a mi mente, mi infancia, mis cumpleañosy mis amadas muñecas que al igual que la protagonista atesoro con gran amor, con el mismo amor que me fueron entregadas. Gracias por regalarme este momento de alegria
me parecio un relato muy hermoso, yo cuento con 13 anos y espero tener esos recuerdos siempre
ami tambien me llegaron
Qué hermosa historia!
Cuántos recuerdos de mi infancia!
Te invito a conocer algunas de las muñecas de mi colección en mi blog
juguetesdeltiempo.blogspot.com
Te espero!