Nuestros papeles en los cuentos

15 de Diciembre, 2007

Aquel chiquillo compró un huevillo… ¿Bajo que circunstancias un chiquillo compra un huevillo?
Hambre, el chiquillo sintió hambre. Sintió hambre y tuvo dinero.
…aquel otro chiquillo coció el huevillo…
Este sólo ha de haber sentido hambre, lo que gatilló la explosión de sus dotes culinarios.
…aquel otro, con suma delicadeza, lo descascaró…
Lo cual, además de hambre, requiere de una gran habilidad manual.
…y aquel chicuelo lo aderezó con especias exóticas (sal en este caso)…
Ya en estos momentos, el otrora inocente huevillo se revela como uno de los platos colectivos más apetecidos de la historia.
¿Crees tú que es justo que aquel chiquillo gordo que babea en la esquina tenga derecho alguno para degustar el huevillo?
Da absurdamente lo mismo, pues… el rollizo chiquillo ha engullido el huevillo para acabar el cuento.
Tratarás de ser el rollizo, aprovecharás cada instante que se presente vestido de esfuerzo ajeno. Y cuando des en cuenta que eres cómo los cuatro primeros, te morderás un pie mientras miras el ovalado anhelo.

Autor: williams espejo

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