Memoria selectiva

24 de Enero, 2008

Suena el despertador. Otro día. Misma cama. Misma habitación.
Primera parada: el baño. El fluorescente se enciende con el conocido zumbido inquietante.
Agua fría en la cara. El espejo te devuelve una imagen que aceptas como tuya.
El armario te da la ropa para hoy, una bolsa con la fecha escrita.
Hoy llevarás traje. ¿Traje? Uno azul oscuro. Camisa a rayas. Corbata salmón.
Extraño. No sabes qué te tiene preparado hoy el día. Miras la hora.
El despertador marca las 7:00 am. Sábado. ¿Sábado?
Ducha. No vas a discutir con el despertador. Algo tendrás que hacer a estas horas.
Desayuno. Hay café recién hecho. También tostadas.
El traje te queda un poco pequeño. Trajes Pérez, alquiler y arreglos.
Grapado a la tarjeta está el resguardo del alquiler. Traje de boda. ¿Boda?
11:00 am. Fuera hace demasiado calor para este traje. Algo tendrás que hacer con él. Sales.
No sabes dónde tienes que ir. Andas sin dirección.

- ¡Buenos días, Andrés!
¿Andrés? No recuerdas que ese sea tu nombre. Tampoco recuerdas otro.
- Venga chico, tienes que superarlo. Te invito a comer.
- ¿Superar? ¿Qué hay que superar? ¿Quién eres?
- Andrés, soy Pablo. El hermano de Julia. Tu casi cuñado.
- …
- Yo iba en el coche camino de la iglesia con mi hermana el día del accidente.
- ¿Accidente? ¿Iglesia?
- Lo siento Andrés. No se pudo hacer nada por ella.
Recuerdas haber estado horas esperando en la puerta de una iglesia.
Recuerdas el traje que llevas puesto.
Recuerdas la cara del policía que te comunicó que Julia había muerto.

Te despides de Pablo. Recuerdos para la familia ya pasaré algún día a visitaros.

Tristeza.

Pasas la tarde arreglando el traje. Hay que devolverlo.
Lo metes en la bolsa. Lo dejas delante del armario.
Pones el despertador a las 7:00 am. Hay que devolver el traje.

Autor: JAAC

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