Las joyas más preciadas de la Ciencia Ficción

3 de Julio, 2007

Miquel Barceló, profesor de la Universidad Politécnica de Barcelona, y eminencia en ciencia ficción recomienda 15 novelas de este género, las más representativas de cada década.

Fundación, de Isaac Asimov (1951)
El hombre demolido, de Alfred Bester (1952)
El fin de la infancia, de Arthur C. Clarke (1953)
Cántico por Leibowitz, de Walter M. Miller (1960)
Dune, de Frank Herbert (1965)
La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K Le Guin (1969)
Los propios dioses, de Isaac Asimov (1972)
La guerra interminable, de Joe Haldeman (1975)
Pórtico, de Frederik Pohl(1977)
Cronopaisaje, de Gregory Benford (1980)
Marea estelar, de David Brin (1983)
El juego de Ender, Orson Scott Card (1985)
Hyperion, de Dan Simmons (1990)
El Libro del Día del Juicio Final, de Connie Williams (1992)
Marte rojo, de Kim Stanley Robinson (1993)


Fundación – Isaac Asimov (1951)

El hombre, salido de la Tierra, se ha dispersado por los planetas de la galaxia. La capital del Imperio es Trántor, centro de todas la intrigas, símbolo de la corrupción imperial. Un psicohistoriador, Hari Seldon, prevé, gracias a su ciencia fundada en el estudio matemático de los hechos históricos, el derrumbamiento del Imperio, y el retorno a la barbarie por varios milenios. Seldon tiene entonces la idea de crear dos Fundaciones, situadas en cada extremo de la galaxia, a fin de reducir este período de barbarie a mil años.


El hombre demolido – Alfred Bester (1952)

La acción se desarrolla en un futuro en el que una pequeña parte de la población, los espers, ha desarrollado poderes mentales. Estos individuos han conseguido revolucionar muchos aspectos de la sociedad, incluyendo la ley, de forma que en 70 años no se ha cometido ningún asesinato. Toda cambia, sin embargo, cuando tienen lugar un asesinato y una desaparición.
Bester extrapola su visión de los cincuenta hacia delante en el tiempo, reconociendo que mientras la tecnología puede cambiar, la naturaleza humana no lo hará.

El final de la infancia – Arthur C. Clarke (1953)

Una raza alienígena dispone sus colosales naves espaciales sobre las principales ciudades del mundo. Sin embargo, lo que en un principio parece una invasión, se convierte en un tutelaje cuyo resultado final será una utopía en la que el ser humano conocerá sus mejores días.
El desarrollo de la historia está sostenido principalmente por el impredecible destino de la raza humana.

Cántico por Leibowitz – Walter M. Miller (1960)

Este libro empuja al lector a través de más de mil doscientos años de historia humana. El viaje a través de la historia comienza cientos de años después de un holocausto que ha sumido al mundo en una nueva edad oscura. La ciencia, causante de todos los males, es perseguida y sólo encuentra cobijo en la Orden Albertiana de San Liebowitz, dedicada a cuidar los libros que sobrevivieron a la quema posterior a la guerra. El viaje continúa topándose con más guerras, y nos muestra cómo la ciencia sobrevive gracias a la Orden de Leibowitz. A lo largo de toda la narración pervive el conflicto moral entre las dos grandes protagonistas del progreso humano: la religión y la ciencia.

Dune – Frank Herbert (1965)

De no ser por la melange, la especia geriátrica, el planeta Arrakis, más conocido como Dune, nunca hubiera dejado de ser un mundo árido y hostil donde el agua es un elemento tan vital para la supervivencia que sus habitantes se ven obligados a llevar en la superficie trajes especiales que recuperen la humedad exhalada por sus cuerpos.
Pero la especia hace que todo el Imperio Galáctico se mueva en torno a esa inconmesurable fuente de riqueza. Y, cuando el Emperador entrega Dune en feudo al Duque Leto Atreides, sumerge a éste y a su familia (su concubina Dama Jessica y su hijo Paul Atreides), en el vórtice de una intriga que lo llevará a él hasta la muerte y a sus allegados a un peligroso peregrinaje a través de las áridas planicies del planeta en busca de los Fremen, el pueble libro del desierto, la escoria de Dune según unos, la sal de la tierra según otros.
Así se inicia la fabulosa aventura de Paul-Muad’Dib, y el ambicioso proyecto de remodelar todo un planeta…

La mano izquierda de la oscuridad – Ursula K. Le Guin (1969)

Epopeya de un planeta, Eumen, en el que los sexos no están diferenciados permanentemente, sino que cada individuo, dependiendo de la época del año, adopta los atributos sexuales femeninos o masculinos indistintamente. A partir de aquí, Le Guin hace una reflexión sobre las implicaciones que este hecho puede tener en una sociedad, amenizando la historia con aventuras, viajes a través de regiones espectaculares y con una atípica historia de amor como hilo conductor.

Los propios dioses – Isaac Asimov (1972)

Al cumplir los 25 años, Peter Lamont, recién graduado, pasó a formar parte de la primera estación de la Bomba de Electrones y aceptó un empleo simultáneo en la Facultad de Física de la Universidad. Interesado por la sorprendente historia del desarrollo de la Bomba, nunca descrita en su totalidad, Lamont pretende indagar más sobre ella, y especialmente sobre los parahumanos habitantes de un universo paralelo, sin los cuales la bomba no sería posible. Sin embargo, el padre de la Bomba, Frederick Hallan, se niega a cooperar con Lamont, imponiéndole además un aislamiento profesional. A partir de entonces, Lamont centrará todo su empeño en saber que hay tras la Bomba de Electrones, en el Parauniverso y demostrar todas sus sospechas.

La guerra interminable – Joe Haldeman (1975)

Iniciada en1997, la guerra con los taurinos dura desde hace siglos. Como pasan de un mundo a otro a velocidades superiores a la de la luz, las tropas de la guerra interminable envejecen sólo unos pocos días, mientras que en la Tierra pasan los años y el planeta se vuelve cada vez más irreconocible. De este modo, la lucha más cruel que habrán de mantener estos soldados será su batalla personal contra el tiempo: los veteranos regresan para encontrar cómo sus amigos y familiares han envejecido o muerto; de vuelta a la Tierra para descubrir como ésta y sus habitantes han cambiado, un lugar extraño que nada tiene que ver con el hogar que dejaron atrás.

Pórtico – Frederik Pohl (1977)

En Pórtico, que según el propio autor, es lo mejor que jamás ha escrito, Frederik Pohl retorna y vigoriza la línea especulativa que, con obras como Mercaderes del Espacio y La Guerra de los Mercaderes, le puso a la cabeza de la ciencia ficción mundial.
Legado de una civilización extraterrestre desaparecida antes del origen del hombre, el misterioso Pórtico se abría a todas las maravillas del universo… y a todos sus horrores.
Ganadora en 1978 de los premios Hugo, Nébula y John W. Campbell Memorial, Pórtico es la única novela en toda la historia de la ciencia ficción que ha obtenido los tres galardones.

Cronopaisaje – Gregory Benford (1980)

1998: el mundo está sumido en un gran desastre ecológico. En esta situación John Renfrew propone una solución: enviar un mensaje por medio de taquiones (hipotéticas partículas que viajan a velocidades superiores a las de la luz) al pasado para advertir de la catástrofe por venir. Así, en 1962, Gordon Bernstein detecta accidentalmente esas emisiones. El problema está en convencer al mundo de que se están recibiendo mensajes del futuro. Cronopaosaje es un intento de mostrar que el tiempo es uno de los problemas fundamentales de la física moderna.

Marea estelar – David Brin (1983)

La nave de exploración Streaker, procedente de la Tierra, ha de buscar refugio, a causa de una avería, en el planeta acuático Kithny, situado fuera de las rutas normales, después de haber conseguido el mayor descubrimiento de la historia galáctica. Sobre ellos, en el espacio, las armadas alienígenas se enzarzan en una titánica batalla: todas pretender tener el derecho a apresar al Streaker. Mientras, un pequeño grupo de humanos y delfines de la tripulación luchan contra la rebelión armada de sus compañeros y contra un planeta hostil para salvaguardar el secreto del destino de los Progenitores, la mítica Primera Raza que llevó la sabiduría a través de las estrellas.

El juego de Ender – Orson Scott Card (1985)

Una raza alienígena, los “insectores”, amenaza la supervivencia de la humanidad, y por eso el gobierno de la Tierra cree que la solución es encontrar y educar a un genio militar que les permita salvar el planeta. Por problemas de superpoblación existe un límite de dos hijos por pareja, pero el gobierno permite que un matrimonio engendre un tercer hijo genéticamente capacitado para dirigir las fuerzas terrestres: Ender Wiggin. A la edad de seis años, el pequeño Ender es enviado a la escuela de entrenamiento donde será adiestrado en el arte de la guerra a través de una serie de juegos y simulaciones, pero… ¿Será capaz en la realidad de salvar la Tierra de los insectores?

Hyperion – Dan Simmons (1990)

En el mundo llamado Hyperion aguarda el Alcaudón, una sorprendente y temible criatura a la que los miembros de la Iglesia de la Expiación Final veneran como el Señor del Dolor.
A través de los siete peregrinos, cuyos caminos se cruzan gracias al denominador común que los une (el planeta Hyperion), descubrimos los distintos aspectos de esta humanidad del futuro. Un viaje que nos permite conocer diferentes mundos y culturas, al mismo tiempo que nos sumergimos en un amplio abanico de clases sociales.

El Libro del Día del Juicio Final – Conie Williams (1992)

Oxford, año 2054. Una estudiante de Historia llamada Kivrin decide viajar al siglo XIV para estudiar sobre el terreno la vida de la Edad Media. Los viajes a través del tiempo son ya una práctica común, pero un fallo en la red de desplazamientos deja a Kivrin en el período más agudo de la Peste Negra. Sus contemporáneos del siglo XXI, entretanto han empezado a caer víctimas de una fiebre desconocida y las autoridades, ante la sospecha de que la epidemia se haya transmitido por la red, deciden clausurarla aunque ello suponga abandonar a Kivrin a su suerte…

Marte Rojo – Kim Stanley Robinson

Sigo XXI. Durante eones las tormentas de arena han barrido el estéril y desolado paisaje del planeta rojo. Ahora en el año 2026, cien colonos, cincuenta mujeres y cincuenta hombres, viajan a Marte para dominar ese clima hostil.
Tienen como misión la terraformación de Marte, y como lema: “Si el hombre no se puede adaptar a Marte, hay que adaptar Marte al hombre”. Espejos en órbita reflejarán la luz sobre la superficie del planeta. En las capas polares se esparcirá un polvo negro que fundirá el hielo. Y grandes túneles, de kilómetros de profundidad, atravesarán el manto marciano para dar salida a gases calientes. En ese escenario épico, habrá amores y amistades y rivalidades, pues algunos lucharán hasta la muerte para evitar que el planeta rojo cambie.

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