‘La Orden del Fénix’ triplica las ventas del Harry Potter anterior
Fué actualidad hace unos años….
El primer día de comercialización del quinto título de la serie de J. K. Rowling supera las previsiones.
Las librerías no tuvieron aglomeraciones, pero los fans hicieron cola antes de las diez de la mañana
La Orden del Fénix, quinto título de la serie de Harry Potter, desembarcó ayer a lo grande en las librerías españolas. Las primeras estimaciones hechas al cierre de los comercios apuntan a que se han triplicado las ventas del 9 de marzo del 2001, día en que salió a la venta el anterior libro, el cuarto, de la obra de J.K. Rowling. Los tres años de espera –al parecer, plazo muy largo para los fans de Potter–, el precedente de la edición inglesa –en la calle desde el 21 de junio–, y la publicidad explican esa avalancha de ventas.
El ritual fue ayer muy similar en todas las librerías: a las diez de la mañana se retiraron lonas, papeles o cajas y quedaron al descubierto los ejemplares de Harry Potter y la Orden del Fénix celosamente guardados durante días, a la espera de que el calendario llegara al 21 de febrero y el reloj, a la hora marcada. A partir de ese momento, la parafernalia de la jornada dependió de cada comercio, según sus posibilidades y la experiencia acumulada en la salida de los cuatro títulos anteriores.
FIESTA EN LAS LIBRERÍAS
Libreros y responsables de Salamandra y Empúries, editores de las versiones castellana y catalana, respectivamente, coincidieron en destacar que, en general, la vistosidad que rodeó el inicio de la venta del libro fue ayer más discreta que hace tres años, cuando se publicó El cáliz de fuego. En ello han influido las diferentes fechas y horas del disparo de salida –un viernes a las 18 horas, en el 2001–, y la climatología, ayer lluviosa y fría, que no animó a jolgorios y disfraces tan tempraneros.
SIN AGLOMERACIONES
Con todo, una cincuentena de librerías catalanas organizaron actos diversos para animar y atraer a los lectores de Harry Potter. Las actividades, con pequeñas variaciones, fueron similares en todos estos locales: magos, concursos de dibujo y disfraces, preguntas en torno al léxico harrypotteriano, concurso de palabras mágicas y variaciones múltiples en torno a los mismos temas. Todas las librerías, con fiesta complementaria o sin ella, lucieron el material publicitario distribuido por las dos editoriales: medio millón de piezas entre carteles, perfiles del pequeño mago, bolsas, puntos de libro y pósteres.
Salvo excepciones, no se dieron ayer aglomeraciones en las librerías ni grandes colas antes de las diez de la mañana, pero no faltaron adictos a Harry Potter que soportaron con estoicismo una hora de espera, deseosos de, como en las rebajas, ser los primeros en adquirir el soñado libro. Todos ellos sabían que los 500.000 ejemplares distribuidos en castellano y los 95.000 en catalán aseguran el abastecimiento de La Orden del Fénix durante varias semanas, pero “tres años sin Potter”, decían algunos, justificaba la ansiosa espera. La de Empúries es la mayor primera tirada de la historia de un libro en catalán. El primer título de la serie en esta lengua que publicó la editorial del Grupo 62, en marzo de 1999, tuvo una tirada inicial de 3.300 ejemplares.
Las ventas empezaron tranquilas y se animaron hacia el mediodía y a media tarde. Al término de la jornada, la librería Catalònia, en la Ronda de Sant Pere de Barcelona, había vendido unos 150 ejemplares, y la Casa del Llibre, en el paseo de Gràcia, 350, 200 de ellos en castellano. La cifra estimativa de todos los establecimientos de El Corte Inglés en Catalunya fue de 6.000 libros, y la de la FNAC, de 3.000. Las cifras exactas no se harán públicas hasta mediada la próxima semana.
Un librero del centro de Barcelona destacó ayer un cierto cambio entre los compradores del quinto libro de la serie: “Igual que Harry Potter, han crecido, se han hecho mayores”. Todo parece indicar que el niño o la niña que en 1997 descubrieron al pequeño mago en La piedra filosofal han seguido a su héroe sin que les haya importado haber dejado atrás la niñez y convertirse en adultos.
El mérito de la obra de Rowling es, según otro librero, que ha logrado mantener vivos los títulos de la serie aparecidos hasta la fecha, “y todos se venden, a pesar de que entre el primer libro y el último han transcurrido siete años”. El mismo librero retaba a encontrar casos similares en cualquier serie de personajes literarios, del género fantástico o novela, para niños o adultos. “Un libro retira al anterior y, en algunos casos –añadió–, los primeros títulos están incluso descatalogados, porque la vida de un libro es corta”.

