LA CRISIS DE VALORES Y LA ESCUELA SALVADOREÑA

LA CRISIS DE VALORES Y LA ESCUELA SALVADOREÑA
Prof. Abel Alberto Cortez Mojica

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y SU INCIDENCIA EN LA SOCIEDAD
La formación en valores históricamente se ha dejado en manos de las familias y de la escuela, bajo un análisis superficial se hace evidente que la familia y la escuela no han cumplido ese objetivo fundamental y necesario para que se de una sana cohesión social, se puede inferir por lo tanto, que la violencia social es producto del fracaso de la escuela y de la familia en cuanto, no han cimentado los valores morales en los hijos e hijas y estudiantes. Desde luego esta es una media verdad, la cual ha sido esgrimida como una justificación para encubrir otras verdades, se piensa que la formación en valores morales se puede crear de lo abstracto, del deseo de practicarlos sólo por el hecho que son una necesidad social practicarlos, pero la carencia de valores morales en la sociedad debemos relacionarlos con la realidad humano social, y decir, que si la en la actualidad tenemos una crisis de valores es por que la sociedad está en una crisis de valores . La responsabilidad de la no vivencia de valores no recae únicamente en la familia y escuela.
Para que la niñez y la juventud salvadoreña llegue a practicar los valores morales y a ultranza construyan una sociedad más humanista, debemos iniciar los cambios en aquellas estructuras que deshumanizan al individuo en la actualidad, pero ¿es una utopía humanizar la sociedad? ¿Se puede trastocar la sociedad a tal punto que las personas en sus relaciones personales no muestren signos de antivalores? ¿Qué debemos cambiar para posibilitar una sociedad más humana en el futuro?
Ninguna sociedad es perfecta, pero la paz social es una utopía que no debemos perder de vista, cuando nos acerquemos a la utopía, esta se alejará más y nosotros debemos seguirla con más tesón y en ese proceso, los cambios surgirán no divinamente sino por el esfuerzo y voluntad que pongamos en ello. Para eliminar los antivalores en la sociedad debemos hacer cambios profundos en la estructura económica y social, sin más preámbulos, debemos cambiar el sistema capitalista omnipresente que hoy nos cubre, la razón es que la crisis en valores es producto del sistema capitalista que en sus entrañas lleva la destrucción moral de la sociedad.
Al reflexionar sobre el producto moral que crea el capitalismo en la sociedad, nos damos cuenta que el capitalismo es causa del egoísmo, de la pérdida de la identidad social y personal, de la falsedad, de la enajenación, de la explotación del hombre por el hombre, etc. El capitalismo no puede sobrevivir sin los antivalores, se nutre de ellos y los agudiza más, por que el capitalismo saca provecho absolutamente de todo, hasta de la muerte y de las miserias humanas más trágicas y dolorosas. El capitalismo pareciera indestructible por su maleabilidad inherente, por su facilidad de cambiar o de regenerarse, pero ha tenido esta facilidad de sobrevivir en toda sociedad que no ha desintoxicado su conciencia de clase.


El capitalismo introyecta su ideología y conciencia de clase dominante en la clase explotada a través de armas ideológicas, una de ellas son los medios de comunicación social, son los medios de comunicación quienes introducen la ideología de la clase dominante y con violencia nos adaptan al sistema imperante, nos hacen seres pasivos, nos alienan la conciencia y crean realidades que no coinciden con la realidad por que presentan parcelas de ella y no un todo. Crean la realidad que conviene a los intereses capitalistas. Pero aparte que los medios son un arma ideológica, también son fuente de ganancias económicas; en su programación diaria hacen una verdadera competencia por quien presenta mayor cantidad de programas circenses y noticieros amarillistas, con el objetivo de mantener al televidente sentado por horas frente al aparato televisivo y presentar todos los anuncios publicitarios posibles, los cuales son fuentes de sus ingresos, su programación televisiva tira a la basura el esfuerzo que los maestros y maestras hicieron con niños y niñas en un turno lectivo en la escuela salvadoreña.
Hasta el momento sólo he hecho referencia a la televisión, eso no significa que la radio y la prensa no tengan su parte en la producción de antivalores o en la defensa de la ideología capitalista, hoy en día tenemos una justificación convincente, pero hipócrita respecto a la creación de antivalores por parte de los medios de comunicación- aplicada a todos los medios en general- la cual consiste en el principio de la libertad de expresión, ante cualquier critica que se les hace a estos medios por su programación, ellos salen al paso diciendo que se quiere menoscabar su prodigiosa libertad y que en una sociedad democrática esto no cabe, no debemos de perder de vista que la libertad de expresión no debe ser usada para dañar ¿Acaso los medios de comunicación no perjudican la salud mental con sus programaciones? ¡ cuando se hace un abuso de la libertad de expresión se cae en libertinaje! Es propio de muchas radios tener programas obscenos para acaparar la atención de los radioescuchas, han llegado a la conclusión que mientras más obscenos son las intervenciones de los locutores más radioescuchas obtendrán, lastimosamente esto les da resultados; es propio que por las mañanas algunas emisoras radiales tengan programas con lenguaje vulgar y de doble sentido, a eso agreguémosle la mala calidad de música que presentan, letras musicales que provocan prejuicios sobre el sexo femenino, introducen antivalores, fijan tácitamente la forma en que debemos comportarnos en la sociedad.
La prensa escrita si bien es cierto es la que menos antivalores presenta en sus tirajes, tiene la función tergiversadora de la realidad, es propio de ella presentar retazos de un comunicado, de una opinión, de un hecho o información y descontextualizar, desnaturalizar el fenómeno para manipular la opinión pública, lo anterior no aplica para eventos sin importancia política como podría ser un accidente de automóvil, asesinatos o robos, etc. La tergiversación de la realidad se remite casi exclusivamente a la política, en donde se da la lucha ideológica de contrarios.
El capitalismo trata al hombre como a un ser maleable, el hombre pierde su conciencia por medio de los bombardeos ideológicos a los que esta expuesto, los medios de comunicación de masas juegan un papel fundamental para tal objetivo, por eso es utópico pensar que los medios de comunicación cambiarán su línea estratégica, que se autocensurarán en beneficio de las masas. El sistema capitalista los necesita para adaptar y controlar a las masas y poder así sobrevivir ante las nuevas circunstancias que se van presentando en la realidad humano- social.

LA ESCUELA SALVADOREÑA

La escuela es la encargada de formar en los individuos las competencias sociales y cognitivas que son de gran importancia para la sociedad, debo aclarar que bajo el dominio capitalista, esas competencias no van encaminadas en pro de la gran mayoría, por el contrario la escuela satisface las necesidades de la élite industrial y comercial, por varias décadas el currículo nacional ha estado encaminado a favorecer al modelo económico, a desarrollar en los educandos competencias que son útiles para la clase económicamente dominante del país.
Bajo esta línea curricular al servicio de intereses económicos, la escuela descuido la parte humanista, se eliminaron del currículo nacional las materias humanistas, por ejemplo música, filosofía y estética, las dos últimas desaparecieron del currículo de bachillerato. Si bien es cierto en la actualidad existen materias como educación artística, orientación para la vida, creatividad, las asignaturas no son impartidas por especialistas, esto provoca que estas asignaturas se vuelvan una justificación para decir que el currículo nacional aborda materias humanistas.
Otro aspecto importante de mencionar en la educación nacional, es que el Ministerio de Educación no da lineamientos sobre la evaluación en la práctica de valores morales o sobre conductas pro sociales, la evaluación escolar esta dirigida a la evaluación en la parte conceptual, los nuevos programas tienen tres bloques a saber que son: los conceptuales, los procedimentales y los actitudinales, estos se deben tomar en cuenta en la evaluación escolar pero los contenidos actitudinales, que es lo que más se acerca a los valores morales, están relacionados con los contenidos conceptuales, es decir, en ningún momento la práctica de valores morales esta siendo evaluada sistemáticamente en la escuela salvadoreña.
Sin miedo a equivocarme puedo decir que todos los maestros y maestras toman en algún momento del proceso evaluativo la parte conductual, es decir, la buena conducta que muestran los estudiantes en la escuela, esto en los cuadros de notas se resume en ayudar con alguna ponderación a los bien portados y en no ayudar con puntos a los que se portan mal. Otros maestros y maestras aclaran a los estudiantes que en su evaluación hay cierto porcentaje para una evaluación formativa, la cual está encaminada a buscar que los alumnos y alumnas practiquen conductas pro sociales, quienes den muestras de la práctica de valores morales obtendrán ese porcentaje y los que no las practiquen perderán esos puntos.
A través del discurso, por medio del ejemplo, asignando notas a las conductas socialmente aceptables, etc. Los docentes buscan que los educandos practiquen los valores, tarea que se les dificulta ya que el sistema de evaluación nacional referido a la educación, no brinda un espacio exclusivo para evaluar la práctica de valores morales, el sistema evaluativo de básica por ejemplo, pide que se evalúen las actividades, revisión de cuaderno, las pruebas objetivas, las actividades integradoras, pero en ningún momento se pide evaluar la conducta de los estudiantes. La misma escuela bajo los lineamientos del MINED en lo referente a evaluación no esta propiciando la vivencia de los valores morales; si bien es cierto que en el proceso de evaluación se toma en cuenta la práctica de conductas pro sociales de los alumnos y alumnas, esto no basta, se deben dar lineamientos para evaluar la conducta del educando, hago hincapié que de darse esto, debe ser de forma sistemática y a través de instrumentos idóneos para tal fin y que el aspecto conductual tenga un porcentaje -35% por ejemplo- así como lo tiene- exclusivamente- la transmisión de conocimiento en la actualidad y que ambos bloques sea un requisito para poder avanzar al siguiente grado.
La propuesta puede parecer un tanto exagerada, pero debemos de quitarle a los valores morales su soporte abstracto y propiciar desde la escuela su ejecución, su practicidad. Si continuamos en la escuela con el discurso de la bondad de los valores morales, seguir diciendo que las personas deben optar por ellos para tener una vida plena y satisfactoria, continuar repitiendo que la práctica de valores morales nos humaniza y propicia la cohesión social; desde ningún punto de vista niego lo positivo de la interiorización de los valores a través del discurso, empero, si seguimos con la misma tradición, la práctica de los valores morales será una utopía, y lo será por que en el entorno del estudiante practicar conductas pro sociales no les da ninguna ventaja, no obtienen ningún provecho y no sienten la necesidad u obligación de practicarlos.
Los educandos saben de la existencia de los valores morales, se dan cuenta que es positivo practicarlos, conocen de personas que los practican y en algunos casos hasta las admiran- los valores morales son una opción, son modelos de conducta positivos a seguir- sin embargo muchos educandos no los practican, esto es lógico por que la sociedad en general ofrece vastos ejemplos de prácticas de antivalores y la misma sociedad, bajo el capitalismo obliga tácitamente a los individuos a practicar antivalores para poder adaptarse y sobrevivir en la dialéctica capitalista; en otras palabras, la actual sociedad con sus desigualdades sociales, económicas y con algunas prácticas culturales aberrantes, deshumanizan al ser humano, por lo que la tarea consiste en humanizar la sociedad, pero ¿Dónde iniciar este esfuerzo titánico?
La primera escuela es la familia, aunque debido a desigualdades sociales , económicas y los constantes bombardeos alienadores de los medios de comunicación, el fomento de los valores en el seno familiar tienen poca incidencia en la prole, esto es más evidente- aunque no únicamente- en aquellas familias de bajos recursos económicos, estas familias son tan vulnerables que para poder subsistir en algunos casos deben recurrir a la práctica de antivalores, la realidad que los envuelve es tan dura, miserable y dolorosa que no sería justo criticarlos si no nos ponemos en su lugar por un momento. Los malos ejemplos de los padres y madres provocan que los hijos e hijas, interioricen los antivalores, cuando los hijos e hijas llegan a las escuelas llevan un substrato moral o inmoral, de ser principalmente inmoral, en la escuela es difícil de modificar las conductas por el simple discurso.
La formación de valores o antivalores en la familia es superficialmente esbozado aquí, pues no es la intención profundizar, claro que la familia no busca concientemente fomentar los antivalores, por el contrario, la casi totalidad de familias busca que los hijos e hijas sean personas buenas, lastimosamente los antivalores están ligados a la sobrevivencia en un ambiente difícil, miserable, alienante y desigual. Los padres y madres sin quererlo, hacen evidente la contradicción entre lo que aconsejan a sus hijos y lo que los hijos e hijas ven en las conductas de sus progenitores. Los que por algún motivo han tenido un acercamiento con las personas que viven en los municipios considerados de extrema pobreza de El Salvador, deben de saber que la línea entre la vivencia de valores morales y la no vivencia de ellos, es una frontera frágil y relativa.
A esta altura del presente ensayo cabe preguntarse ¿Será correcto evaluar la práctica de valores morales en las escuelas? ¿No es una medida coercitiva la propuesta? La escuela tiene la tarea no sólo de instruir si no también de formar a los educandos, en la actualidad esta haciendo un incipiente trabajo respecto a la formación de valores morales, como muestra de ello, la materia valores morales ni siquiera tiene un espacio en la constancia de grado, certificado, y en los aspectos conductuales en el certificado no se pueden escribir conceptos menores a Bueno que equivale numéricamente a 5 y 6. Respecto a la segunda interrogante, en la sociedad es necesario el control social, si afirmamos que es una medida coercitiva estamos también afirmando que la sociedad es coercitiva, por que ésta asegura su sobrevivencia por el control social, ya sea mediante leyes, modelos culturales o instituciones sociales. La escuela como institución social puede contribuir a que la violencia social sea modificada gradualmente. En definitiva la escuela es un eslabón social que puede contribuir a atenuar la violencia social.
La vivencia de los valores morales, es un fenómeno complejo que esta fuertemente relacionado con la realidad social que el ser humano construye, por el mismo hecho que nosotros construimos esa realidad social, la responsabilidad recae en nosotros, debemos tomar conciencia sobre los aspectos que provocan los antivalores y adecuar nuestra práctica revolucionaria, y digo revolucionaria por que no es leyendo la Biblia en las escuelas como evitaremos la guerra social, a la cual hoy nos enfrentamos, verdaderamente necesitamos cambiar, trastocar, eliminar las raíces de la cual se nutren los antivalores en la sociedad.