Junto a ti

Dime que es lo que querías que habláramos, indiferente preguntaba a aquel que la había estado esperando desde siempre en la azotea del edificio.
Con el atardecer de fondo, un cálido viento y un delicado aroma indicaban el regreso de la primavera.
Quiero que me respondas a lo que siempre te pregunto y evades, huyendo, creo que ya es tiempo de que me contestes, ya no puedes seguir huyendo; sorprendida del motivo lo mira fríamente, para contestarle un poco molesta.
Porque insistes tanto en preguntar lo mismo, simplemente no puedo contestarte a esa pregunta.
Quiero saber el porque, el porque no contestas, porque no me aceptas a mi y a mis sentimientos, el porque no quieres ser sincera contigo misma.
Entiende que no puedo contestarte…
¡Ya basta!-un poco exaltado y confundido al ver que no obtiene lo que quiere oír- ya basta, solo quiero oírlo, no importa si es doloroso, si es triste o si incluso no podre verte a la cara en un tiempo, quiero que me respondas, quiero oír lo que me tienes que decir, ya es tiempo de que me des una respuesta, ya no puedes huir mas, entiende que con eso solo estas lastimándote a ti a mi a la vez… por favor solo contesta
¡Como te atreves a exigirme tanto una tonta respuesta!… ¡no es tan solo una respuesta tonta, es el remedio al profundo dolor y vacio de mi corazón! Como no puedes entender eso…
Bueno ya que insistes tanto te lo diré-molesta- no quiero herirte, es por eso que no te contestaba, además como pudiste mesclar nuestra amistad con algo tan trivial como el amor, eres mi mejor amigo, el que siempre a estado para mi para protegerme, desde pequeños nuestra relación a sido así… no quiero perder ese hermoso recuerdo y tampoco… a la única persona que siempre me a escuchado y me a entendido mejor que nadie, por eso no quería que esto pasara, no quería lastimar a la persona mas valiosa para mi
Pero que dices…. Como podrías lastimarme, bueno estaré un poco triste…-acercándose lentamente a ella-…si no oigo lo que quiero, pero eso es normal, como podrías lastimarme…
¡si puedo! si puedo… porque… porque –sonrojándose- no quiero… que te alejes de mi, perderte, prefiero que todo siga tal y como esta, una relación que no se rompería, algo que siempre permanecerá de forma que ninguno termine lastimado…


Sonriendo le toma las manos y una leve sonrisa de alegría y ternura la miran
Mi preciada Alice, eso no pasara, nunca me separaría de ti, aunque me odiaras por estar siempre a tu lado no te dejaría, si existe el amor mutuo y la dedicación de estar siempre junto a aquel al que tu corazón a elegido, eso no pasara jamás; como podría pasarnos eso, ambos nos conocemos, nos queremos y apreciamos mutuamente, como podría pasara eso…
La joven al darse cuenta que inconscientemente al dejarse llevar por el momento revelo lo que realmente dictaba su corazón, ya no podía negarse o esconder lo que había dicho, solo podía evitar la mirada de el, agachar la cabeza y resignarse a hacer lo que el corazón le dictaba.
Como ya hemos aclarado lo que no entendíamos-tomando su cara suavemente y acercándola a la suya, le susurra nuevamente la pregunta.
Que es lo que respondes ahora?- tratando de evitar sus brillantes ojos azules- como puedes estar seguro de que nada pasara, eres realmente injusto, si te acercas de esa manera me pones contra la espada y la pared.
Besando lentamente sus mejillas, intentando motivarla a que ella acepte aquel tan ansiado beso que ambos esperaban en ese momento.
Basta no te acerque mas Evan, si lo haces no podre contenerme, entiende que no puedo…-tratando de alejarse de el- entiéndeme por favor
Cuando logra zafarse de la situación intenta huir pero este la toma de la mano y la empuja hacia el, abrazándola lentamente, recorriendo su espalda suavemente hasta acercarse a su cara y sostenerla mirando directamente a sus ojos, ella ya no podía evitar su mirada, había quedado congelada y perdida en la profundidad de aquellos ojos que ya no la querían dejar ir de su lado; comenzó a sentir el deseo de no querer separarse de aquellas cálidas manos y aunque quería evitar aquella mirada no podía hacerlo, a esta altura ya era inevitable echar paso atrás, ya no podía huir y solo podía corresponder aquel solitario pero cálido corazón que solo tenia ojos para ella.
Este lentamente fue acercando sus labios a los de ella, mientras susurraba suavemente un “te quiero” mas fuerte que cualquier otro que le hubiera expresado, el tan anhelado beso que ambos esperaban obtener el uno del otro paso y ella lo acepto sin ninguna queja al respecto, tan solo dejo que su corazón contestara aquella pregunta, que sus labios fusionados con los suyos expresaran lo que realmente sentía.
Mirándola nuevamente le pregunta Alice ¿quieres estar conmigo por siempre?, ¿quieres que te siga dando todo el amor que te e dado hasta este momento con mas intensidad?, ya no puedes evitar no contestarme –sonriéndole tiernamente y ella sonrojada completamente- como quieres que reacciones a lo que acaba de ocurrir, como quieres que ahora te evite si ya no puedo evitar lo que debía de haber pasado hace tiempo, eres realmente obstinado.
Eres realmente linda cuando te pones así, y bueno que es lo que quieres?
Tan solo no quiero que te alejes de mi, no quiero estar sola y tampoco quiero que estés tu solo
¿Entonces que es lo que respondes a lo anterior?
Quiero estar contigo, quiero que estemos juntos siempre, que me llenes con tu amor y poder curarte a ti de esa soledad.
Lo sabia, no puedes siempre callar lo que sientes solo para no lastimar a alguien mas, el hacer eso hace que tu te lastimes y reprimas a tu corazón hasta que colapse, pero estoy feliz de que al final estés conmigo y hallas aceptado mis sentimientos hacia a ti –abrazándola fuertemente- realmente eres lo que mas quiero
Y tu eres mi persona especial, mi más preciada persona –abrazándole igualmente- yo igual te quiero.
El viento soplaba suavemente y el ambiente mostraba que la primavera llegaba, peo no tan solo a la ciudad si no que a los corazones de ellos, el tiempo paso y el atardecer estaba por terminar pero ambos estaban tan sumergidos en los ojos de cada uno que olvidaron el tiempo mismo, pero el atardecer permanecía como si quisiese contemplar aquel amor tan puro y profundo que ellos mostraban.
Abrazándose, besándose, ya no había nada que pudiera parar aquel amor…

Akira reiko lightbrand (mi seudonimo)