Infinitas palabras, capituo UNO.

-Esque a veces no entiendo porque soy asi. Por que me entusiasmo tanto al principio y luego simplemete, pierdo todo el interes. Y lo peor esque, aunque fracase una y otra vez, las esperanzas de encontrar al amor de mi vida se recuperan y florecen antes de que incluso yo, haya olvidado el ultimo chasco.
-Eres como una niña buscando la chucheria perfecta en una tienda de peluches gigantes. Te ciegas tanto por tu propia imaginacion que no te das cuenta de que estas en el sitio equivocado.
-Ahi…..Amie…¿Crees que algun día lo encontraré? Dime la verdad.. ¿Crees que alguien conseguirá llenar este vacío?
-Ese alguien va a tener que tener una polla muy grande para llenarte a ti, mi ingenua y fantasiosa amiga.. Eres tan inocente..
-Y tu una burra Amie.. y tu una burra.

Eran las cuatro de la mañana y no podia dejar de pensar en mi conversacion con Amie. A su manera, Amie daba buenos consejos. Es una buena amiga, -pense-.. de las mejores. Pero entonces, ¿queria decir eso que tenia que dejar a un lado mi inocencia y conformarme con la insulsa realidad? Llevaba tanto tiempo soñando con el principe azul que no me habia percatado de que alomejor yo, no era exactamente una princesa.

A la mañana siquiente Maya se levanto como de costumbre, demasiado tarde. Amaba la cama tanto como a los sueños que tenia en ella, pero odiaba pensar que se estuviera alejando asi de los pequeños detalles (reales) de la vida. ¿Cuánto tiempo se debe soñar? ¿Cuánto debemos emplear para olvidar los sueños?

Enchufó el calefactor mientras el agua hirbiendo llenaba su bañera, que poco a poco se iba escondiendo entre espuma y sales aromáticas. Hoy le tocaba relajarse. Y uno de esos largos baños, sumergida en si misma y que solian durar un par de horas, era un plan irresistible para un despertar de sabado.
Hoy seria uno de esos dias llenos de pequeñas cosas, de las que dejas para otro momento, o no tienes mas remedio que hacer: primero la compra, poner la colada y lavar el coche. Despues iria a regalarse un par de cosmeticos y ha hacerse la cera. (Amie siempre decia que, al igual que los vaqueros, las pistolas de una mujer debian ir siempre cargadas: un par de balas de seguridad, una de locura, tres de ganas de vivir la vida y otra de calma. Y en la recamara: la cera, siempre lista.)

Como un reloj sin buenas pilas, fue haciendo una por una las tareas de su lista. Estaba oscureciendo y queria descansar un poco, esa noche tenia un plan (para ella), perfecto: Bonie. No hacia mucho tiempo que Bonie entro en su vida, pero se estaba convirtiendo poco a poco en una pieza fundamental, de las que no pueden faltar, de las que no fallan. Bonie es morena, impulsiva y fria. Muy suya y a veces, con demasiado caracter. A Norah le sorprendia lo mucho que ultimamente, la necesitaba sin saber por qué. Queria entrar en su mundo de hielo, conseguir un abrazo, o cualquier otra muestra de cariño por su parte, pero nada. Bonie tiene una forma de querer que jamas ha visto. Y eso supongo, la hace especial.

(…)

Mónica Gae.