Gatin (cuento)
Se trata de un cuento acerca de un gatito sin hogar, realizado por jorge Herrera.
GATIN
-Si no encuentro pronto algo para comer creo que me va a dar un patatús, aunque sea un “xlaa chocán” para que yo aguante mientras cae algo mejor.
-Ya es hora de que salga el señor que me da comida pero ya no aguanto, no voy a esperar más, creo que me daré una vueltecita por el jardín a ver si encuentro un grillito o una cucarachita para calmar el hambre.-
Esto venía pensando nuestro amiguito Gatin que es como lo llamaremos, ya que no se le conocía nombre alguno, pues de un día para otro apareció por el jardín de la casa de al lado, era un gatito pequeño y delgado pero además estaba un poco enfermo por que se comió una tarántula que trajo su mamá, de esas que les llaman “chihuó” en lengua maya, creo que se empachó, por esa razón caminaba con trabajo y arrastrando las patitas, creo que le dolía la pancita.
pero veamos que pasa con Gatin.
Ya en el jardín se sentó a esperar que algo se apareciera por allí, mientras estaba atento al ruido de la puerta sus ojos recorrían los rincones en busca de movimiento.
-nada, no hay nada para el desayuno, creo que ya me estoy desmayando, me siento mareadito.-
-ni grillos, ni chocanes, ni iguanitos, ya me estoy fastidiando
En eso escuchó el ruido de la puerta.
-¡chispas! Ahí viene el desayuno-
y pegó una veloz carrera hacia donde ya lo esperaba don Neno, que lo llamaba para darle leche y unos pedazos de pan.
-gatito, gatito, gatito. Mixo, mixo, mixito ven a desayunar.
-miaauuu-, contestó Gatin que ya estaba frente a Don Neno esperando que le vertieran la leche en su traste y que le hicieran el pan en pedacitos remojados dentro de la leche.
Una vez hecho esto Don Neno se retiró y lo dejó comiendo.
- Miaaaau-, exclamó Gatin con un maullido muy placentero.
-Eso estuvo bueno para esperar la hora del lonch-
y relamiéndose los bigotes se regresó al jardín donde se echó a dormir placenteramente por espacio de unos minutos, de repente su sueño fue interrumpido por un ruido que provenía del rincón más alejado del jardín.
Sus cinco sentidos se pusieron en alerta, paró las orejas para escuchar mejor los ruidos y abrió los ojos a todo lo que daban.
Sus músculos estaban tensos, listo para saltar en cualquier momento sobre su presa.
De pronto apareció una cucarachita que se aventuraba por primera vez fuera del nido, ella sería la víctima.
Era la ley, son parte de la cadena alimenticia donde el fuerte se come al débil.
-¡maaau! -Dijo Gatin-, hoy si me rayé, un paso más que dé esta cucarachita y estará pronto en mi barriguita-.
De pronto sucedió, la cucarachita avanzó un poco y Gatin dio un salto tremendo y en un abrir y cerrar de ojos cayó sobre la cucarachita.
-Creo que le dí en la torre por que no siento que se mueva- dijo Gatin mientras se levantaba sin mover las dos patitas delanteras donde tenía aplastado un montón de hojas.
Levantó una patita y dejo la otra presionando las hojas secas que se amontonaban debajo de las plantas, después con mucho cuidado empezó a retirar de una en una las hojas de debajo de su patita,
Quitó una, quitó otra, retiró una más, y cuando sólo quedaba una pequeña hoja levantó la patita con rapidez para esperar que salga corriendo la cucarachita pero no pasó nada, la hoja no se movía.
Ni siquiera el aire la movía por que no había viento pues el jardín se encontraba entre paredes altas.
-tendré que actuar rápido- pensó gatin.
- Miau, no se vaya a ir mi postre- dijo.
Y uniendo la acción a la palabra -o mejor dicho al maullido-, dio tremendo zarpazo a la hoja lanzándola por los aires.
-miauu, que pasa aquí, maulló Gatin al ver que no había absolutamente nada, estaba seguro que ya tenía al postre debajo de las hojas- dijo.
Pero el postre estaba ya lejos de su alcance pues estaba a la mitad del muro que divide el jardín con la casa de al lado.
Gatin se abalanzó sobre el muro y de un salto llegó a la parte alta a esperar que subiera la cucarachita pero esta al ver que ya la esperaban arriba se detuvo.
Gatin la esperaba pero ella no se movía, desesperado Gatin empezó a estirar su patita con las garritas extendidas tratando de atraparla pero en uno de sus intentos se resbaló y cayó cuan largo era y no era mucho que digamos-
Cayó sobre una mata de Chile Habanero que Don Neno sembró en una maceta del jardín.
-miauuu, esto dolió- dijo Gatin al incorporarse de entre los chiles que se cayeron al suelo junto con él pues ya estaban maduros.
Entonces la cucarachita puso pies en polvorosa llegando a lo alto del muro para esconderse en alguna rendija de la pared.
-creo que ya se me pasaron las ganas de comer postre- maulló Gatin mientras se acomodaba en la terraza a tomar sol junto con su mamá que vio divertida todo lo que le pasó a Gatin desde su lugar.
Esta vez la cadena alimenticia no se cerró y tendrá que permanecer abierta hasta que Gatin se mejore, que tenga mas precisión en sus saltos y sepa guardar mejor el equilibrio en los muros para no caerse.
-miau, creo que mejor esperaré a que me sirvan en mi traste el almuerzo del medio día , es mas fácil -. Pensó Gatin mientras ronroneaba de placer echado bajo el sol.
la vida es así de fácil, claro, para los gatos.
Jorge Herrera.

