Esperàndote
Cuántos años habían pasado desde que ella no lo veía? 1, 2 o 10? Ya no lo recordaba. Aunque era capaz de recordar su rostro, su figura, su forma de caminar… pero sobre todo no había podido olvidar su amable sonrisa… y tal vez nunca podría…
Cuántos años habían pasado desde que ella no lo veía? 1, 2 o 10? Ya no lo recordaba. Aunque era capaz de recordar su rostro, su figura, su forma de caminar… pero sobre todo no había podido olvidar su amable sonrisa… y tal vez nunca podría. Y por eso siempre esperó algún día volverlo a ver.
Ella lo vio salir de las oficinas, después de tanto tiempo, habría querido ir a su encuentro pero la emoción se lo impedía, se quedó ahí de pie, mirándolo pasar, prometiéndose a sí misma saludarlo la próxima vez. Pero su esperanza quedó truncada, cuando él iba a la mitad de la calle un auto se pasó una luz roja y lo atropelló. Él quedó inmóvil en el pavimento, mucha gente lo rodeó y alguien que dijo ser doctor declaró que aquél estaba muerto.
Ella no lo podía creer, frotó sus ojos, miró bien la calle y vio que él cruzaba la calle tranquilamente, subía un taxi y se marchaba.
Al día siguiente, ella lo saludó muy sonriente y él la reconoció, la invitó a tomar un café. Charlaron animadamente, él le contó de su familia (sí, él sí se había casado y tenía 2 hijos, como siempre dijo que sería: un niño y una niña). Ella le contó de su carrera y lo bien que le había ido, quería conocer a la familia de él, a sus hijos. Él bajó la mirada, no podía ver a sus hijos, estaban con su madre en el extranjero. Se habían divorciado. Después de todo, siempre te dije que a quien quería era a ti, sonrieron.
Convinieron en verse al día siguiente, y así lo hicieron. Y en el almuerzo hablaron sobre el por qué se habían separado, lo que sucedió después en la vida de cada uno y lo que hacían ahora. La tarde era muy corta para contarlo todo. Continuaron saliendo juntos las semanas siguientes, era una alegría para ella (y parecía que para él también) haber dado con él, era muy feliz a su lado, a pesar de sus desacuerdos y todo, era bueno estar con él, y él decía sentir lo mismo. Todo estaba bien.
Por eso se casarían, dentro de 38 días sería el matrimonio. Ya todo estaba listo, y él se veía cada vez más radiante de alegría, siempre bromeaba y siempre sonreía de esa manera que tanto le gustaba ella, esa sonrisa tan amable.
El día de la boda llegó, comenzó la ceremonia en una iglesia colmada de invitados, y ella muy feliz al lado de él tan radiante, tan sonriente. Pero cuando el sacerdote dijo: si alguien se opone a este matrimonio, que hable ahora o calle para siempre. Un grito interrumpió todo. La boda se postergó, y él le dijo que la próxima semana si se casarían, pero… porque detener todo por que alguien gritó?, alguien que ni siquiera estaba en la iglesia? Pero él decía que era lo mejor, que la próxima vez se casarían, la siguiente semana.
Nunca hubo una próxima vez.
Ella se frotó los ojos y miró bien la calle, la gente que rodeaba a un hombre en el pavimento se hizo a un lado para que ella pudiera pasar, ella había gritado y por eso todos creían que era su esposa o alguna familiar. Pero no lo era, ella era una amiga, una ex-novia, alguien que había esperado años para volverlo a ver. Y que se había prometido saludarlo al día siguiente. Alguien que esperaba casarse con él, el chico de la sonrisa amable, el hombre a quien siempre había querido.
Pero ya no importaba, él había fallecido. Así, sin más
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