Ella
Siempre decido lo contrario a lo que hago, pero esta vez no, decido romper con esto, tengo de alguna manera que enfrentarme con quien mas miedo me da hacerlo, la miro, casi no la reconozco, pero se que esta ahí, se que es ella, ¿cómo llegaron las cosas a tal grado que ni siquiera me atrevo a mirarla?¿qué nos sucedió? Supongo que lo sabré al hablar con ella, ni siquiera se por donde empezar, a veces me pregunto cuanta culpa tendré yo y cuanta ella por permitir que las cosas llegaran hasta este grado.
La primera vez que la vi me agrado, solo eso , después con el tiempo , sentí casi un nexo invisible , y después de todo lo ocurrido este casi desapareció. Una tarde como la de hoy , lluviosa, donde se apetecía una buena charla, comenzó todo, le explicaba todos los planes que tenia para el futuro, ella solo sonreía , con esa sonrisa burlona que la caracteriza, no me creyó, he hizo bien por que después de todo nada realice, después en su sola compañía le confesé cosas inconfesables, y lloro, ¡Dios mío, cuanto odie verla derramar esas lagrimas por mi! Mas sin embargo también se lo agradecí, nadie había llorado jamás por mi, y ahora ella lo hacia, pero eso no me detuvo, seguí con mi vida, sin importarme si la lastimaba, ella siempre me perdonaba y aunque a veces me aconsejaba, yo por lo regular la ignoraba, parecía que solo me seguía, si algo bueno puedo decir de ella es que jamás me abandono, siempre conmigo, hasta en el momento que toque fondo. Pero hoy, hoy ya no puedo detener lo que venia yo postergando, hay que hablar, decidir que camino tomar, y sobre todo, necesito saber si seguirá conmigo, no solo como espectadora, sino como participante, es la única manera de salvarme, salvarme….. o desaparecer. Bien aquí estamos, que difícil momento, me levanto de mi silla, todo mi cuerpo tiembla, ha llegado el momento de decidir si continuo en este camino o finalmente me dejo caer, la miro sus ojos llenos de lagrimas, me desarman, ¿cómo pude llegar hasta aquí? Extiendo mi mano para tocar su rostro demacrado, cansado, el contacto es frió, eso me desarma aun mas, las lagrimas ruedan por mi rostro de las misma manera que en el de ella, hacemos un pacto, mi alma parece recobrar un poco la paz, ¿cuánto durara?¿las promesas se cumplirán? Solo el tiempo nos dará la respuesta. Es hora de marcharnos y comenzar de nueva cuenta, ahora seremos solo uno, eso me ha dicho. Volteo nuevamente a verla, me doy cuenta que el vidrio del espejo se ha empañado dándole una imagen algo nebulosa, lo limpio, ahora puedo verla bien, me sonríe, pero no es su sonrisa burlona, esta es sincera , por primera vez, es sincera, somos una, eso ha dicho ella, y yo le creo.

