El vecino prohibido
Era octubre de 2003 Marian venía de cobrar su último sueldo, había salido muy temprano pero se quedó un rato compartiendo con sus compañeros. Cuando regresó entraba al condominio alrededor de las 15:30 hrs. venía un auto rojo no le dio importancia y siguió caminando, ya iba a llegar a su casa cuando se da cuenta que el hombre del auto de unos 26 años apróximadamente, atractivo se quedó mirándola fijamente, ella lo miró pero no le llamó la atención.
Al otro día Marian le cuenta a su mamá de aquel hombre y ella le dice ¡ah pero si es el veterinario que vino a vacunar al Kayser (perro); hace años que vive acá!, a Marian le sorprendió eso, ya que jamás se había fijado que este vecino existía. Salió porque debía ir al dentista nuevamente se encuentra con este hombre y la quedó mirando como hipnotizado ella siguió adelante, aún no sabía porqué pero aquel hombre la colocaba nerviosa.
En la tarde acompañó a su mamá de compras, y mientras conversaban ella le dice, oye hija ¿parece que el veterinario es soltero?, y se llama Mauricio, Marian le dijo no me interesa y cambió de tema.
Cada vez que Marian salía se lo encontraba, era como si el destino quisiera juntarlos. Así pasó el tiempo ella se fue ilusionando con el vecino, el siempre la miraba pero nunca le habló, hasta que un día decidió que tenía que hacer algo, tenía que conocerlo de alguna forma. En eso estaba cuando su mamá llega y le dice ¡hija no sabes de lo que me enteré!, Mauricio tiene novia y además está embarazada, Marian trató de ocultarlo pero en el fondo de su corazón estaba muy dolida.
Cuando llegó la noche no pudo aguantar más y en su habitación se puso a llorar, sin saber muy bien porqué tenía tanta tristeza, después de todo jamás conoció en realidad a Mauricio sólo de vista y lo que le había comentado su madre.
Al día siguiente aún le daba vueltas al asunto y se puso a recordar, que hace dos días había visto un camión de mudanza justo en la calle donde vive Mauricio, jamás penso que era para él, que se fué a vivir con su novia.
Ahora ya nació el bebé, de vez en cuando él va a visitar a sus papás. Un día Marian estaba esperando la micro y el pasó, se quedó detenido mirándola como siempre, aunque eso ya no serviría de nada, porque para ella ahora el amor de aquel hombre era prohibido.

