El cuento de hadas de una princesa no tan bella

Toda mi vida, siempre creí
Que yo era plenamente feliz
Hasta que con tus tiernas y fuertes manos,
La venda en mis ojos apartaste.
Desde que te vi, solo pensé en ti
Desde que te conocí, supe que eras para mí.
Tan devastadoramente atractivo,
Tan descaradamente divertido
Todas mis defensas derrumbaste,
Y a mi corazón llegaste.

Yo tenía mis planes,
Pulcramente trazados.
Mi vida pragmática, sin saber aburrida.
Pero tu mis planes desbarataste,
Y a la merced de la corriente
Tú me dejaste.
Yo decía que las sorpresas me aburrían,
Pero era como decir que el dulce no te gusta
Sin antes haberlo probado.
Hiciste que me conociera,
Que viera todas mis facetas.
Expulsaste a la vergüenza
Me hiciste ver el sol
De la niebla que antes no veía.

Yo decía que no te amaba,
Pero mucho te necesitaba.
Era imposible que mi corazón
Tú no te adueñaras
Pues desde ese beso robado
Solo tú me atormentabas.

Nunca a un hombre como tu conocí,
Un hombre sin miedo a sentir,
Un hombre sin miedo a expresar.
Y como olvidar, que lo cuentos de hadas
A ti te encantaban.
Me hiciste que ver que podía ser una princesa.
Me hiciste ver que los castillos existen.
Pero como poder saber
Si tu mi príncipe quisieras ser.

Ahora ruego, suplico
Que la moraleja de esta canción,
Sea que las princesas no tan bellas
También tu corazón
Puedan robar.

Autor: Emily Fernandez