LAS INVESTIGACIONES DE MEX FAUVE TOTAL
EL ASESINATO DE LA TELE
Aunque, al parecer en todo el sistema solar no hay mas vida que en la Tierra, aquí estoy yo desafiando esa empírica verdad. En la imaginación de los terrícolas los marcianos somos unos seres de fisonomía repulsiva: enormes insectos dotados de conocimientos e inteligencia muy superiores a las de ellos…… pero insectos. En realidad paso desapercibido. Totalmente desapercibido, las antenas (retractiles) quedan disimuladas bajo un pelo castaño claro cuidadosamente despeinado y gominado. En cuanto a los ligeros reflejos verde alga marina de mi piel los atenúo con algunas sesiones semanales de solarium; un suave moreno los disimula. Por lo demás, soy idéntico a ellos. Bueno, casi. Me veo obligado a reconocer, humildad a parte, que tengo una intuición, lógica et inteligencia superior a la norma vigente en el planeta azul y me encuentro, por el casual gusto estético del momento, entre los terrícolas atractivos. Adiós, pues, al mito del marciano feo.
Perdón, no me he presentado. Me llamo Mex. Mex Fauve Total. Encantado de conoceros.
Son las ocho de la mañana, la radio puesta, canturreo con el grupo “Los lobos” su éxito del momento:
Pelota – Que guapa es la pelota – Ya se que te irrita – La pelota – Porque tiene muchas pelotas – La pelota – Justo las que a ti te faltan – las pelotas – Pelota – Que guapa es la pelota – Este año – Me iré de vacaciones – Como Adán y Eva – A un paraíso perdido – Donde se practica el despelote – Para lucir mis pelotas – En pelota picada – Pelota – Que guapa es la pelota – Ya se que te irrita – La pelota – Porque tiene las pelotas – Que a ti te faltan – No culpes a nadie – Si tus pelotas parecen canicas – Mas que otra cosa – Pelota – Que guapa es la pelota – Ya se que te irrita – La pelota – Porque tiene lo que a ti te falta – Pelotas.
Arrastro la chancla hasta la cocina donde me dispongo a preparar un café. El móvil suena insistente, taza en mano, dudo, un sorbo de café, el móvil sigue sonando. Silencio. Me siento en el sofá, dispuesto a pasar mi día de descanso pereceando. Otra vez la guitarra eléctrica y rockera, anunciando las llamadas entrantes, de mi móvil se deja oír. Miro la pantalla, el impertinente número es el de la comisaría, lo reconozco. Descuelgo.
- Si.
- Mex, tenemos un caso importante. Un crimen, de lo más insólito. Te necesitamos. Te espero dentro de una hora en la comisaría.
- Vale, vale.
No soy poli. Pero si trabajo esporádicamente con ellos. Una manera como otra de ganarme la vida.
Me ducho con agua tibia, no atreviéndome a la fría, con la esperanza de sacudir el sopor que aun me envuelve. Tejanos, camisa, deportivas. Listo. El aire es primaveral. Respiro hondo. En el garaje mi moto me espera. A estas horas de la mañana la circulación es fluida, aunque con mi caballo de acero los atascos no suponen un problema.
El comisario Urbion me espera en su despacho y después de un cordial saludo, mas que colegas somos amigos, me explica
- Aquí tienes el dossier, lo estudiaras mas tarde. Te cuento en cuatro palabras para que te hagas una idea: el suceso ha tenido lugar en un plato de televisión. Una presentadora, de un programa del corazón ha sido asesinada en directo. Como te lo digo tío, delante de todo quisqui: publico, cámaras y millones de espectadores. La emisión, transmitida en riguroso directo, ni te cuento. Espeluznante. Un tipo se la cargo con una navaja escondida en el calcetín. Hemos visionado la grabación, el muy cabron, se encontraba entre el publico, llevaba la cara cubierta con una mascara. Joder, tío, el careto del presidente del gobierno, ni más ni menos Zapatero. Te imaginas. Ahora mismo tenemos a media España con la duda de si su presidente es un asesino o no. Lo vieron, es que lo vieron en la tele, era Zapatero, saltando de las gradas del publico al plato, navaja en mano, arrojándose sobre la mediática Maria Pirula Ratillo y acribillándola a navajazos. Todo fue tan rápido, tan sorprendente, que los unos quedaron sin reacción y los otros salieron escopetados, por si el tipo era un asesino en seria, y ya puesto navaja en mano seguía con su sangrienta tarea. Para resolver el caso tenemos una grabación, con un supuesto Zapatero, y algunos testimonios del publico. Los más cercanos al tipo nos han indicado como rasgo sobre saliente un increíble y apestoso olor a pies. De los que te dejan marcado el olfato para el resto de los restos. La verdad, Mex, estas dotado de un sexto sentido para las investigaciones por ello quiero que lleves el caso. Investiga la vida de Maria Pirual Ratillo. Encontremos a ese alguien que tuviera un diente, joder y que diente, contra ella. Tienes licencia para interrogar a quien te parezca. No te propongo una oficina de la comisaría porque asumo tu preferencia para trabajar desde casa. Aunque sea poco ortodoxo, mira me da igual, lo importante es resolver este caso cuanto antes, la Moncloa nos presiona. Estoy, por supuesto, las 24 horas del día a tu disposición para lo que necesites.
- Me hago cargo.
En el DVD de mi casa miro una y otra vez la grabación: pequeño, delgaducho y encorvado, lo miro saltar al plato donde apuñala a Maria Pirula Ratillo. Saco mis antenas marcianas, cierro los ojos, una serie de palabras nacen en mi cabeza: porrero, carente de cultura, gilipollas, egoísta, engreído, sucio, ingrato, ladrón, violento, mal hablado, mentiroso, carente de valores morales, de escrúpulos y desde luego con serios problemas psicológicos. Se inscribió al programa como publico bajo una falsa identidad, esta información no me la comunican mis antenas, sino el informe de la comisaría. Por el momento veo dos posibilidades: o ha sido contratado para matar a la presentadora o la ha hecho por su propia cuenta.
Apago la tele. Es hora de investigar la vida de Maria Pirula Ratillo, empezando por sus colegas. En el informe, dispongo de nombres y números de teléfono.
Vamos pues a por el primero: Nikia La Boulette, presentadora del programa con la victima. Asistió al crimen en primera fila. Marco el número de teléfono, una voz de las que le caen a uno de entrada antipática, sin saber muy bien porque, me responde.
- Muy bien señora. Nos vemos esta tarde a las cinco en el escenario del crimen.
Después de las sangrientas imágenes, necesito ventilar un poco las ideas. Paseo un buen rato por el Retiro, antes de sentarme en una terraza cercana al estanque y tomar una deliciosa horchata. Los patos me distraen y durante unos cuantos minutos me olvido del caso y disfruto de la primavera madrileña, sin más.
La alarma de mi reloj me recuerda la cita pendiente. Estiro las piernas por debajo de la mesa, antes de levantarme. El curro me espera. Moto, circulación, la visera de mi casco abierta deja el aire primaveral hacerme cosquillas en la cara, placer de conducir. Me gustaría poder prolongar este instante al infinito.
Algunos policías y técnicos se mueven por el plato, Nikia La Boulette, aun no ha llegado. Miro el reloj. Me impaciento. Subo a las gradas donde el asesino se sentó la noche anterior: una prudencial segunda fila.
Por fin, Nikia La Boulette, hace su entrada en el plato como una diva en el escenario de algún drama de opereta. Pequeña, regordeta, pechos echados hacia alante como si fueran la proa de un barco abriéndose camino por la vida, viene hacia mí. La saludo.
- Señora, soy Mex Fauve Total. Investigador.
Nos sentamos y me cuenta su versión de los hechos.
- El asesino le recuerda a alguien conocido.
- ¡Hombre! al presidente del gobierno.
- Bueno, señora, a estas alturas de la investigación sabemos que el asesino llevaba una mascara. Quiero decir… a alguien…. abstracción hecha de la cara, del entorno de Doña Pirula como puede ser un novio, por ejemplo.
- En lo referente a los hombres la pobre Maria Pirula tenia unos gustos peculiares. Su antiguo novio – han roto desde hace varios meses – tenia unas pintas inquietantes, si no era drogata poco le faltaba. Pero últimamente, que yo sepa, no salía con nadie.
- Sabe donde puedo encontrar a su ex.
- No, pero en la agenda de su teléfono, quizás conserve aun su número. Se llama Richie.
- Bueno, señora, por ahora nada mas. Si tengo mas preguntas, no dudare en llamarla otra vez.
Con gesto teatral saca un pañuelo, para secar una supuesta lagrima. Estuve a punto de decirle: No te molestes tía, que las cámaras, están desenchufadas.
Hechó un vistazo al camerino de Maria Pirula Ratillo, miro por los cajones, las mesas quizás encuentre algo. Nada. Cuando me dispongo a salir me doy de lleno con una chica morena de ojos azules, muy guapa, la verdad.
- Perdón. Soy Mex. Mex Fauve Total. Investigador. Una pregunta: ¿Conocía a Maria Pirula Ratillo?
- Soy su maquilladora.
Hablamos durante largo rato, me comenta lo rara, agria, engreída (no soporta la critica, ninguna y de ninguna índole) que era Maria Pirula Ratillo. No me extraña para nada. Hay gente así, con tan solo verlos en pantalla, ya te dan mala onda. De paso, le pregunto por Nikia La Boulette.
- La misaka……Bueno……quiero decir….Nikia
- ¿Porque La misaka?
- Preferiría no hablar de ello. No es un secreto, pero es un tema llevado con mucha discreción….bueno….de puertas para adentro.
- Insisto. ¿Por qué La misaka?
- Ha instaurado una sociedad secreta de la que ella es la sacerdotisa.
¡Joder!
- ¿Doña Maria Pirula Ratillo, también hacia parte de esa sociedad?
- Pues, si. Se reúnen todos los lunes a media-noche para celebrar su ceremonia.
- Me dejas tu número de teléfono. ¿Te puedo tutear, no?
- Si, claro que si. Me llamo y kiara y este es mi numero de teléfono.
- Encantado, Kiara, si necesito más información me pongo en contacto contigo. A propósito donde se reúnen.
- Pues aquí, en los sótanos de TeleTele.
- ¿Alguna contraseña para entrar?
- Si. Se suele llegar hacia las 23h30, ahí que llamar al portero automático de la entrada principal y decir: telepatatera, telepatatera es la mejor del planeta.
- ¿Estas de broma?
- No va en serio, esa es la contraseña.
- Bueno, Kiara, gracias por todo. Estamos en contacto.
Es lunes, 27 de abril del 2009, 8 de la tarde. Me queda tiempo para comer algo, ordenar mis ideas y plantarme esta noche a la entrada de los estudios deTeleTele.
Once y media, noche cerrada, luna menguante, el ambiente presta al misterio
- Telepatatera, telepatatera, es la mejor del planeta.
La rejilla se abre dejando paso a mi moto. La planta baja esta discretamente alumbrada, entro, delante del ascensor un grupo de gente esta esperando, me sumo a ellos. Bajamos al cuarto sótano. La puerta del ascensor se abre ofreciendo a nuestra mirada un largo pasillo que recorremos antes de llegar a un enorme salón: al fondo un fastuoso altar, los bancos laterales, se van llenando, poco a poco de gente. Mayoritariamente caras conocidas de la tele. Un grupo de jóvenes, dirigido por el presentador de la emisión “El Tomate Pocho”, vestidos de monagillos, entran y colocan velas en los candelabros alrededor del salón. Son las doce, la alarma de mi reloj me lo comunica, caras contrariadas por el molesto ruido giran su mirada hacia mí. Pulso rápidamente el botón para detenerla. Una música, similar a la de las grandes producciones hollywoodianas tipo “lo que el viento se llevo” se deja oír. Los “monagillos” encienden las velas. La Misaka entra, sublime, vestida con una toga plateada. Los brazos en alto, saluda a unos fieles entregados. Respiro hondo y el olor desprendido por las velas se desliza por mi tabique nasal hasta los pulmones e incluso mas allá. La Misaka, suelta su sermón. Siento un mareo, las paredes parecen moverse, los bancos se tambalean. Mi cerebro se pone en alerta: las velas están compuestas por algún alucinógeno. Me siento flotar en el aire, en comunión total con los asistentes a la ceremonia: todos sumidos en un mismo estado de gracia.
La Misaka, llega al final del sermón y yo, por mi parte, hago un sublime esfuerzo para concentrarme en sus últimas palabras.
- …..y no olvidéis, para que nuestra gran obra pueda seguir prosperando, necesitamos apoyo económico. Los cepillos a la salida de este santuario están esperando vuestra generosidad.
This post was submitted by alexys fernandez artos.

Añadir a Del.Icio.Us


Comentarios de “El asesinato de la tele, primera parte”
Aun no se han realizado comentarios.