Después de la vida y antes de mi muerte.

¿Qué hace que el hombre se distinga por su maldad y no por sus virtudes?
¿Por qué la vida se basa en un montón mentiras?
¿Por qué las Religiones predican la violencia?

Los idealistas se diferencian de una generación a otra, por el tamaño de la bala que los mata.

Cuán nefasta es la política que hasta los santos pierden su santidad.

Cuando yo nací Mis Padres lloraban. No se emocionaron por mí, sino por el asesinato de muchos de sus queridos durante la SGM.
El siglo XXI recicla nuevos holocaustos.

El Partido de Izquierda alemán, que es el mejor organizado y más grande de Europa, tiene en sus filas dirigentes que proponen desmantelar el Estado judío.
La concejal Erika Zemaitis votó en contra de fondos para construir una nueva sinagoga en la ciudad de Herford, donde los nazis quemaron un oratorio en 1938.
El portavoz del partido de la política exterior, Wolfgang Gehrcke, ha participado en manifestaciones de apoyo a los terroristas de Hamas y Hezbollah grupos.

Dos de sus parlamentarios: Inge Höger y Annette Groth, se unieron a un grupo de radicales islamistas turcos para violar el bloqueo marítimo de Gaza por Israel.

SERES VIOLENTOS. No sé cuál es el componente genético que hace que el antisemita sea de por si violento tanto en su actividad pública como en su vida privada.
Un caso paradigmático es el actor neoyorquino Mel Gibson, que no oculta su odio hacia mi pueblo, sino que también castigaba a su ex esposa Robyn, con tanta tenacidad como si lo hiciera con un hebreo.
El consuelo que tuvo la mujer golpeada fue: por cada cachetada que recibió la Justicia estadounidense la compensó con unos cuantos verdes.
El divorcio le costó al imbécil novecientos millones de dólares.

UN BOCÓN PROTEGIDO. Días pasados un ser despreciable, un dirigente pergeñado por el kirchnerismo utilitario, volvió a vociferar a los cuatro vientos su odio hacia el hebreo.
Luis D’Elía, se acordó que el ex asesor de la organización Madres de la Plaza de Mayo, tiene apellido semita, para hacer de Sergio Schoklender el culpable de todos los desaguisados de las impolutas mujeres de los pañuelos blancos.
Por su parte la presidenta de esa organización, Hebe de Bonafini, aprovechó para aplaudir los dichos de ese lenguaraz y sacudirse sus propios pecados.
Yo soy un convencido no hay peor enemigo que una suegra enojada.

Este despreciable que su odio a los judíos debe nacer de su necesidad de tapar sus propias bajezas, se dice profesor de Historia. Al parecer D’Elía estudió de las fotocopias, porque en su memoria le faltan varios capítulos.
Le vendría muy bien visitar las provincias del Noroeste argentino para ver como sus paisanos maltratan a los originarios y empobrecen a las poblaciones.
Para D’Elía debe ser un detalle: quizá está de acuerdo con la explotación del hombre por el hombre mismo. Uno nunca sabe.
A D’Elía, en vez de dedicarse a Schoklender debería solidarizarse con el pueblo sirio, masacrado por su tirano, Bashar Al Assad.
Salta a la vista que al rechoncho D’Elía la palabra Democracia le produce alergia como a muchos políticos, de las nuevas horneadas, quienes descubrieron la manera de vivir sin trabajar y hasta enriquecerse milagrosamente.

UN MODELO PRODUCTIVO. A medida que se acerquen fechas de elecciones la violencia se reinstalará como siempre, promovida por los macanudos de siempre.
Militantes del MST-Proyecto Sur estaban haciendo campaña en el barrio porteño de Villa Urquiza cuando irrumpió militantes del Frente Para la Victoria encabezado por Sergio Muhamad, apodado “Tuta o Tuto”, un militante kirchnerista que se hizo conocido por liderar la patota que golpeó a empleados del Hospital Francés durante una manifestación a comienzos de 2006.
Este personaje, al que se lo identifica con la pesada del club Chacarita Juniors, apareció fotografiado, abrazando al ex presidente Néstor Kirchner.
Si en vez de apellidarse Muhammad, se hubiese llamado Haimovitz, D’Elía hubiese que es un espía del Servicio de Inteligencia Israelí, mandante de los fondos buitres, conspicuo adherente del neoliberalismo y fagocitado por el capitalismo.
Con Muhammad no se mete. Es que el patotero lleva un apellido insigne para el credo musulmán. Y con la religión no se juega.

VAYA NOVEDAD. Allá lejos y hace tiempo en una noche de primavera fui con Mi Padre a escuchar al dirigente radical Ricardo Balbín, a quien Perón lo tenía en jaque. Cuando apenas el Chino, abrió la boca lo hicieron callar grupo de antepasados de la Triple A, de la patota Sindical, de los Barras Bravas y La Cómpora.
Lamentablemente Balbín demostró tener menos estatura política que De la Rúa. Es que el Radicalismo, partido centenario, le cuesta lidiar con los sectores fascistoides como el peronismo, en cualquiera de sus vertientes.

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