Alter Ego (continuación)
LOS AMORES I
Como iba diciendo, yo, jorge seguí viviendo mi mentira particular por mucho tiempo. Ya me había resignado a adoptar ese papel secundario y gris que al parecer me había tocado en esta vida. Sin embargo, como todo ser humano, sentía cierta necesidad de tener a alguien cercano, alguien con quien ir al cine , a quien decirle mis cosas , en quien confiar, en fin , que uno no es de piedra : quería tener una novia. Yo veía que todos mis supuestos amigos se iban uniendo en parejas, y en consecuencia se iban alejando cada vez más del grupo y de los amigos para concentrarse en ellos mismos. Yo veía que incluso aquellos que antes tenían tiempo de dedicarme una frase ya no lo tenían. Así que empecé a hacerme a la idea de que necesitaba también tener una relación amorosa . ¿Con quien?, pues con una chica.¿Cuál? Entonces descubrí algo: ellas me gustaban. Había chicas hermosas, elegantes, sexys y algunas que reunían todas esas cualidades juntas. El tema de moda entre los chicos tenía nombres femeninos. No disfrutaba comparándolas , fijándome en sus traseros , en sus curvas, etc Pero sí que lo apreciaba. Es decir, no podía negar la belleza femenina allá donde la hubiera pero tampoco era para mi una afición admirarla. En una frase: no me atraían. Fue difícil entender esto que me sucedía, creo que aún con el paso de los años , todavía no me lo explico con claridad. Así que empecé a hacer lo que yo llamo la caza de género. Aquellas chicas que me parecían guapas y elegantes, que me causaran cierta simpatía , que tuviesen una dentadura especial según mi punto de vista , que simplemente me gustara alguna de sus cualidades implícitas o me parecieran fáciles de conquistar, allí iba yo. Me convencía a mí mismo que estaba enamorado de ellas, y acto seguido le escribía una carta declarándole mi amor y pidiéndole que fuera mi compañera sentimental. Os imagináis cómo acababan esas circunstancias tan artificialmente pensadas? Ya os lo contaré.

