Entradas de febrero de 2008

Cartas

Ancla

Por , en 6 de febrero de 2008

Estimada amiga y amigo lector, quiero preguntarte algo; ¿Haz tenido pensamientos o ideas Anclas? Preguntarás de qué se trata eso. Defino “Idea o Pensamiento Ancla” como aquello que te ata a un fondo marino muy profundo o casi superficial. Fondo que no está en un mar real, más bien, en tu propio mar de emociones y sentimientos, anhelos y esperanzas, recuerdos y decepciones. ¿Haz tenido Anclas? Es bastante incómodo andar con un “ancla” acuestas, más todavía si la llevas en tu pensamiento. Un remedio para ésto es tener un cuchillo bien bueno para cortar esa atadura, si es que ella está atada con cuerdas marineras, de esas cuerdas tradicionales. Ahora si esa ancla está unida a nosotros por medio de cadenas, la cosa se vuelve más difícil, pero no deja de ser factible el desprenderse de ella.

¿Sabes? Las anclas son útiles para mantenernos a buen recaudo enciertas zonas marinas. Las corrientes no nos arrastran lejos y tenemos la seguridad de que nuestra posición no cambiará abruptamente.
Mentalmente también nos ayudan. Nos mantienen firmes en ciertos propósitos, porpósitos muy nuestros y que debemos considerar importantes. Claro que muchas veces, esos propósitos se vuelven testarudos, caprichosos y casi imposibles, y es ahí cuando ese “ancla”, más que una ayuda, se transforma en un peso difícil de llevar, arrastrar y también evadir.
¿Cuántas anclas tenemos y llevamos en nuestra vida?
La respuesta requiere una reflexión muy profunda y prolongada, en silencio y en soledad plena debes encontrarla. ¿puedes hacerlo?
Es indudable que para cada cual el desafío es grande. Esas “anclas” que nos atan a un “fondo” de nuestros pensamientos son peligrosas, son una muerte de nuestra libertad.
Ya es tiempo, amiga o amigo, de desatar, cortar o elevar anclas y partir a otros mares, a otros océanos. Las brisas de nuevos tiempos nos llevan hacia allá, las luces de otros puertos nos llaman, vamos, anda, deja esa ancla atrás o eleva ese lastre, tú puedes hacerlo, yo pude y muchos pudieron, por algo escribimos y nos leemos. Tu desafío ahora es, si estás en algo parecido, elevar anclas,date esa orden, tú eres el capitán, tu propio capitán. ¿qué esperas? Vamos, a toda vela, a todo vapor, a toda máquina; nuevas aventuras nos esperan. ¿estás de acuerdo? Sí, claro que lo estás. Las anclas son un estado mental, son un tropiezo, son un eslabón más de una infinita cadena de “taras” y “problemillas” que acumulamos por gusto, por ansiedad. Sé que no es fácil pero una orden es una orden, y el primero en obedecer eres tú mismo, eres tú misma. ¡Atrévete!

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HOYGAN

SEXO PROIVIDO

Por , en 5 de febrero de 2008

HOLA MI NOMBRE ES FERNANDO..Y LES QUIERO PLATICAR LO QUE ME ESTA Pasando ,,,,resulta que en una de tantas reuniones familiares ..tomando unas cervesas con un tio me iso una pregunta que me dejo sorprendido. me pregunto que si no me gustava su esposa que le interesava saberlo a lo que yo le conteste un tanto sacado ,, que era muy atractiva peroo era incomoda su pregunta.loque me contesto fue que le interesava saverlo,puesto que su esposa a tenido la idea de tener una relacion con migo.de caracter sexual ,,alo que le conteste que pues lo pensaria que yo no queria problemas.entonses pasado el tiempo me pregunto que avia pensado de la propuesta ,y le dije que si,que me gusto la idea y que lo llebaramos a cavo..no pusimos de acuerdo yyy,,llego el dia …legue como alas 10 de la noche, todo tranquilo en su casa y asi comenso un juego de platicas cachondas y miradaas asta que ella se acomodo serca de mi en el sillon donde yo estava traia una blusa escotada y sin sosten,que dejsva ver esos pesones alterados por la platica ..comenso a asercarse asta que estuvo junto ami ante la mirada de mi tio que estava atento a todos los movimientos, de repente me prendio un beso que me paro la verga en un instante nos acarisiamos y vesamos como locos,ella saco de mi pantalon mi verga y ansiosa la mamo como loca en eso mi tio le puso la suya de frente entonses ya tenia dos vergas que mamar al mismo tiempo.terminamos desnudos cojiendo frente a mi tio ,despues mi sorpresa crecio porque nos estaba gravando con una videocamara..asta que termine eyaculando dentro de alla..para entonses el tio ya se avia venido en un tremendo puñeton que se iso,,casi de inmediato me vesti y sali casi corriendo…tiempó despues,,me pregunto que si lo volberiamos a eser a lo que le dije que si ,,an sido tantas las noches proividas per no puedo escapar de esto me encanta mi tia….ok bay.

Autor: fernando

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Narrativa

En otro tiempo

Por , en 5 de febrero de 2008

Hay veces que la idea de vivir a destiempo me atrae y me aterra.
Vivir a destiempo es para mí estar acá como todos nosotros, vivir en nuestras ciudades, en nuestras casas y estar con nuestros amigos, pero mentalmente, estar lejos, estar a destiempo, desfasados, en otro tiempo.¿Me entienden? Un día a destiempo crucé el umbral de la cordura. Debo confesar que hasta hoy no tengo claro muchas cosas, pero lo cierto es que no puedo dejar de pensar en mi experiencia atemporal.

Mientras estuve en ese otro tiempo todo funcionó bien, o casi bien. Descubrí que mi trato hacia los demás era el correcto, que mi lenguaje era normal y que mi manera de vestir correspondía a la moda. Sin duda alguna me sentí en mi tiempo, en mi casa temporal. En ese lapso conocí a personas que no me eran desconocidas, más bien, me eran especiales y conocidísimas desde tiempos lejanos. ¿de otra reencarnación? No sé nada de eso, nada de eso sé, pero sí las conocía en mi corazón. Cuando caminaba por aquellas calles veía que se trataba de las mismas calles, los mismos almacenes, los mismos bancos y plazas, y podía ver lo hermoso que fueron en aquellos primeros tiempos. En gentes jóvenes que ví podía descifrar en sus rostros la vejéz que de ellos conocía y me asombré de la juventud ya perdida que ante mis ojos tenía de cada uno de ellos. Recordando esos momentos, pienso que si ellos, estas personas del pasado, hubieron de verme, tan solo a un simple espíritu habrán visto fugaz y errante, tan solo por poco tiempo.
Es hermoso un viaje de estas características. Es hermoso. Gracias a este “destiempo” o desfase, descubrí lo hermoso de un pasado glorioso y lejano; mi afinidad por otros tiempos y por objetos que hoy lo representan. Hay tantas cosas en el pasado reciente que hemos olvidado y que si pudieramos volver a ver, nos deslumbrarían como la primera vez. Vivir en otro tiempo parece ser mi vocación. Hoy, cuando recuerdo esa experiencia onírica y real para mí, valoro mucho más a aquellos que nos sobrepasan en edad. Tanto y tanto tienen que contarnos, enseñarnos, y nosotros, sin ánimo de herirlos, ahí los dejamos, ahí los abandonamos en asilos. En otro tiempo será lo mismo? Vivo en otro tiempo para no cometer los errores que en este tiempo cometemos. Quiero vivir en otro tiempo pues me siento parte de él, de ese tiempo lejano.
Vivir ese otro tiempo parece ser mi vocación.

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Narrativa

La Máscara de Oro

Por , en 4 de febrero de 2008

El seductor argumento de la siguiente historia me lo relató mi gran amigo Bepo. De eso ya cincuenta largos años. Espero que ahora no se avergüence de esta tímida ejecución.

Aquella tarde, yo vestía de negro y reclamaba aún la ausencia de mi padre. Hace tres horas que su fresco cuerpo residía bajo tierra.
Estaba en el departamento. Recostado en mi sofá. Veía uno de esos tontos programas de farándula. – Odio los comerciales – pensé, así que decidí levantarme para reacomodar mi apartamento. De repente, escuché el sonido molesto del timbre. Me acerqué a la puerta cuidadosamente, vi que tras de ella se hallaba un mendigo. No le presté atención y me alejé hacia la cocina fingiendo mi ausencia. Fue inútil, pues el timbre no me dejaba tranquilo. Corrí hacia la puerta y sentí un deseo fortísimo de platicar con aquel extraño. El mendigo, para ser sincero, me recordaba a mi padre. Sus fisonomías eran insólitamente idénticas.
Así que abrí la puerta. Era un hombre de baja estatura, tenía los pómulos de un color particularmente rojo. Lo que fascinó mi atención fue una gran argolla dorada que atravesaba su nariz. De pronto observé un gran orificio en el lóbulo de su oreja izquierda, el agujero lo rellenaba una piedra de esmeraldas. Caí en cuenta de que el agujero y la esmeralda se duplicaban del otro lado.
Recordé que tenía pan y ciertos restos del almuerzo que pensé no le caerían nada mal, a aquel misterioso tipo.
Durante la cena cruzamos una que otra palabra, que el tiempo se ha encargado de borrar. Al fin dijo: -Hace tiempo que ando de vago, recibiendo favores de extraños, he recorrido ya todo el territorio-. Empezó a llover.
Entonces se despojó de sus andrajosas vestiduras y al hacerlo advertí que llevaba un camisón que parecía labrado en pan de oro. Al tiempo se le cayeron ciertas platerías metálicas. Me ordenó que las levantase.
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Cartas

DESPEDIDA.

Por , en 4 de febrero de 2008

Estas líneas son para dejar en el pasado algo que consumió la mayor parte de mi pensamiento, tiempo y atención. Son simplemente para despedirme de un amor que nunca logre tener. Ella tal vez alguna vez lo inquirió, sin duda alguna supo que yo sentía algo por ella y hasta en alguna forma me correspondió sé que también llego a sentir algo por mi. Pero por azares del destino no se concreto.

Pero de todas las situaciones que hoy me impulsan a sacar de mi corazón todo aquello que alguna vez sentí, tienen su raíz en que tú no eres la indicada para mí, lo sé, pensamos deferente, actuamos diferente y creemos en cosas totalmente distintas. No puedo desearte cosas malas, solo que de verdad encuentres a alguien que te de el lugar que mereces. Tuviste una opción y elegiste la que mejor parecía, aunque te salio fallado en la parte mas esencial, no te supo valorar y te engaño, me duele sí, pero fue tu decisión. Desde ahora ya no ocuparas un segundo más de mi pensamiento y he decidido expulsarte de mi corazón, no quiero que habites mas en mí, por favor vete y no regreses más, ya no quiero que consumas mi atención, por que si tú no piensas en mí, yo mucho menos tengo por que hacerlo por ti, escribir es mi terapia y decírtelo de esta forma resulta para mi sumamente mucho mejor.
Esto es mejor para los dos, quiero que sepas que no cambiare mi actitud hacia a ti, simplemente veras que en estos tiempos mi amistad te será brindada de una manera mas fuerte, pero mi afecto amoroso, ese si disminuirá a causa de lo que tu ya sabes. Adiós por que alguna vez tuve la esperanza de unir mi vida a la tuya pero veo que eso es pragmáticamente imposible, le pedí a Dios por ti, y el me ayudo pero yo no lo supe aprovechar, a si que mejor adiós. Esta es mi despedida.
Me causa curiosidad quien se llegara a casar contigo, y a quien le brindaras tu amor, pero mejor no quiero ahondar en eso, a si que mejor me despido de ti, te lo vuelvo a repetir esta fue la ultima vez que lograste ocupar mi atención, por que ya no la tendrás más, he decidido emprender la búsqueda de algo que verdaderamente me llene de amor y no serás tu. Así que quiero que sepas que de lo que me estoy despidiendo hoy, es de los sentimientos de amor, que pudiste hacer brotar en mí. Adiós.

Adonay

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Narrativa

Te vas

Por , en 3 de febrero de 2008

Y así, sin más, me dices que te vas.
Me lo dices en este amanecer plomizo y brumoso, como de otoño a pesar de ser primavera. Me lo lanzas a bocajarro, mientras el alba se cuela furtiva por la ventana.
Me lo dices con voz baja pero certera y convincente.

Te vas, que ironía, sin tan siquiera soltar mi mano que mantienes, como cada amanecer, fuertemente asida.
Te vas.
No hay motivos, ni razones, ni explicaciones por tu parte.
El suelo se abre bajo mis pies que parece querer tragarme por entre sus gruesas grietas hacia un abismo inimaginable.
No soy capaz de pronunciar palabras. El loco de mi corazón se ha hecho dueño de mi garganta y la oprime como un psicópata al compás de sus latidos. Un agua cristalina comienza a emanar de mis ojos mientras tú te desatas de mi mano y te levantas.
Con movimientos relajados abres el armario (nuestro armario) y comienzas la tarea de sacar tus pertenencias: tu ropa interior; tus jeans gastados y rotos que tantos deseos provocan en mí; el polo de Ralph Lauren que te regalé en tu cumpleaños arañando entre mis ahorros; tu libro favorito de adolescente y que a veces leíamos juntos en la noche…
Mientras te observo hacer se me va desgarrando el alma. Junto con las cosas que te llevas, también te llevas una parte de mí. Te llevas nuestros sentimientos tantas madrugadas compartidos, nuestras promesas de un amor eterno cuando bajo la luna nos bañábamos en la charca, nuestros proyectos de entregarnos el uno al otro incondicionalmente.
Te llevas nuestro pasado, nuestro presente, nuestro futuro.
Me dejas huérfana de sentimientos compartidos, solitaria para regalar caricias, muda para gritar “te amo”
Te vas.
Un pétreo beso en el umbral. Un “adiós, cuídate”. Y el golpe seco de la puerta al cerrarse.
Fuera parece que el día también se siente abandonado y comienza a llover lágrimas finas y tenues. Tal vez lágrimas de amor. O de desamor. O puede que de dolor.
Miro tras la ventana y te veo caminar bajo la lluvia camino del coche. Estoy derrotada y una pena atroz me atraviesa el alma. Siento un impulso irrefrenable de gritar “¡no te vayas, no me dejes, vuelve!” Sin embargo y sin saber porque motivo me doy la vuelta y apoyo mi espalda en el frío y húmedo cristal. Y ningún sonido sale de mi boca ni ninguna súplica de mi corazón.
Te dejo ir.
El amor, como tantas veces nos dijimos, es libre e incondicional.

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Relato

Agradecimiento

Por , en 2 de febrero de 2008

Antes que nada, debo agradecer a mis altruistas enemigos. Si ellos no estuvieran, mi existencia solo dolor y vacío sería. Sin su odio y envidia ilimitados, jamás habría tomado conciencia de que mis talentos y mis bienes son maravillosos y deben motivar mi orgullo. Ellos de la mano me han conducido hacia las puertas del triunfo, enseñándome abnegadamente que mi brillo es singular y deslumbrante. De ahora en más, cada logro que halle en mi camino sé que se los deberé enteramente. Por eso los amo tanto, aunque a muchos le parezca extravagante.

Autor: Lucia Machiarena Silveira

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Fué actualidad, Narrativa

Concurso de Microrrelatos

Por , en 2 de febrero de 2008

No dudo que el microrrelato sea el género literario de mayor apogeo en los últimos tiempos, y a lo mejor se debe a que cada vez tenemos menos tiempo para leer. En Libro Dominicano han abierto un concurso de microrrelatos, cuya máxima extensión por relatito es de 3,000 caracteres. Habrá un único premio dotado con US$100 dolares para los que no vivan en dominicana y RD$3,500 pesos para los insulares. El premio también incluye certificado y publicación del microrrelato en la revista Circulo de Baba. Las bases del concurso de microrrelatos aquí. ¿te animas a participar?

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Relato

El temporal de la playa

Por , en 1 de febrero de 2008

El pronóstico meteorológico había anunciado que en muy pocas horas estallaría una implacable tormenta con vientos huracanados. No era menester poseer un intelecto muy suspicaz para ser capaz de predecirlo. La atmósfera pesada como el plomo y un calor extremadamente asfixiante, transmitían un estado de cansancio prematuro; y en nuestro ánimo eso también se veía avalado.

Saúl y yo, como ya era nuestra costumbre hacerlo todos los veranos, estábamos descansando en la casa de la playa. Sentados en el porche contemplábamos con gran parsimonia el magnificente espectáculo que la naturaleza ofrecía a nuestro alrededor. Para nuestra complacencia, la vista desde donde nos encontrábamos es sumamente amplia. La playa puede observarse en su total magnitud.

Intentando que este inefable paisaje se convierta en un auténtico edén, solemos complementar el deleite de nuestros ojos con el de nuestros oídos. Pues, siempre que nos es posible, estamos en compañía de la dulce y encantadora melodía de nuestra música predilecta. Es que luego de permanecer esclavizados a la sucia e impiadosa rutina, y tener que ser prisioneros del cruel tedio de los días largos; no existe mejor receta para reencontrarse con la paz y la armonía del espíritu, que sentir una aterciopelada brisa rozándonos el rostro y una cálida melodía acariciándonos los tímpanos. Aunque aquella tarde, la incipiente tormenta se había propuesto privarnos del primero de estos placeres.
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Narrativa

El coche.

Por , en 1 de febrero de 2008

El coche.

- Este coche es una bomba – dijo Turo, – ¿ como te atrevés a manejarlo?
- Bueno, no está tan mal. ¿qué querés por trescientos cincuenta dólares, milagros?
- ¡ Trescientos dólares! Esto si que es una real bomba.
- Cállate aristócrata –dijo Pedro, olvidándose del acento argentino en la vocal grave del clásico callate.
- ¿Qué querés, que explote de verdad? No me des mala suerte, si me das plata para uno nuevo me lo compro enseguida.

- Guita, Gaita, siempre el mismo cuento…..!!Hay que ahorrar!
- ¿Ahorrar? Por lo que se de ti, el dinero te lo gastas todo en marihuana y guiski..
- ¿Guiski? Ah no, eso no. Esa porquería te jode el hígado, la marihuana es mas sana. ¡Si hasta la usan en medicina!
- Los huevos sana. ¿ no sabes que perjudica la memoria y la capacidad de follar?
- ¿ Que es follar?
- Coger.
- Carajo que hablan raro los gayegos! ¡Mentira! Todo mentira. Yo de eso no me quejo. Mirá te voy a desir un refrán en inglés a ver si lo entendés: There was a man who cried because he had no shit…..until he met a man who had no ass!
Pedro lo miro preguntándose a que venia el refrán.
Arturo tenía la cara de rasgos aindiados; ojos negros y una espontánea sonrisa resplandeciente que, a veces rompía a través de una barba también de un negro lustroso.
Pedro me dijo que no entendía de coches lujosos pero que el de Arturo era especialmente caro y ostentoso. Un animal rápido y confortable con los últimos adelantos técnicos, mas lleno de gadgets que el de James Bond.
Lo que no se gastaba en el coche lo invertía, según él en marihuana u otros realzantes químicos de la realidad.
La ceremonia de lavarlo, encerarlo, pulirlo, limpiarlo, lustrarlo, acariciarlo, y yo creo que hasta besarlo duraba todo el fin de semana. Luego se sentaba detrás del volante y fumaba con ojos entrecerrados mientras soñaba con cosas imposibles; como un viaje a través del espacio del océano que llaman Pacifico: sólo en su bólido a través de una autopista desierta, al ritmo de Gardel de su estéreo y volando a su encuentro…me dijo un día sentado en la escalera del cine mientras acariciaba distraído un pañuelo de seda Rosado, – contaba Pedro.
- Después su sonrisa apareció entre su barba negra y me contó que poco a poco la niebla de la marihuana lo rodeaba en la cabina del coche y que al anochecer ya no le hacía falta fumar más para mantener el High. Así lo encontraba a veces la policía, al parecer alertada por malas lenguas.
- Te juro gayego que cuando abro la puerta los ¨coloco¨a todos.
No conducía, le habían suspendido la licencia por unos años, así que se limitaban a hacerle unas bromas y luego se marchaban. Muchas veces se quedaba dormido y sólo un hambre voraz lo levantaba en medio de la noche en busca de algo dulce que comer o al frigorífico materno.
¡Cuando lo agarre Gayego!!….me decía con cara de locura soñadora.
Y por fin llegó el día final de la suspensión. Me lo puedo imaginar con ojos relampagueantes de alegría los puños blanqueando al volante… Gardel canta mientras parte de su mente controla el cuerpo que se rebela, que tiembla hormonas sudorosas.
Al final la ultima mirada a la la novia fantasma inventada por su mente, antes del impacto a doscientos setenta kilómetros por hora.

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