Cuando creas que en este mundo hay algo imposible, recuerda que aún existe el mundo de la imaginación.
La sombra que me acompaña
Enviado por José Antonio García Valdeón
Si alguien con antelación me hubiera hablado de esta historia la hubiera podido creer, por que no soy un escéptico de los milagros, pero jamás pensé que me sucediera a mi.
Siempre ame la libertad, y viví de ella como un parásito, las pocas cadenas que arrastré durante mi ausencia fueron las que durante el camino recogí y decidí llevar a cuestas, siempre con voluntad y con la frente en alto. No, la verdad es que estoy mintiendo, si me llegué a enamorar , no hace mucho, y como cualquier hombre vi dentro de mi el poder de sentirse unido a otra persona, de conjugar fuerzas y de multiplicar siempre por dos todo, hasta el hambre.
El destino que no quise creer propio, me llevó a separarme de aquella, de quien sus cadenas llevé siempre entre labios; odié mi vida y las circunstancias que me alejaron de lo que yo realmente quería, mi felicidad.
Ayer me acerqué a un amigo quien al verme me reconoció cambiado, y me pregunto por Elisa, el nombre de dios hecho mujer, cuando le confié su despedida, y nuestro caminar de espaldas, me miró con una compasión casi maternal y se rió. No lo entendí ni cuando me dijo… Tu sombra siempre te acompañará, la esencia de tu vida es indesprendible, lo mejor de ti vive en ti… Sin embargo hoy me desperté más optimista que nunca, casi creyendo que podría ser hoy el día en que la volviera a ver, me levanté de un golpe y me alisté pensando en un buen regalo para ella , me senté a escribirle en un trozo de papel, y ahora llevo varios volúmenes. Le he confiado mi vida, mis sueños, mis esperanzas, mi nostalgia, y el deseo de verla otra vez. Sinceramente he encontrado en la literatura la forma más casta y noble de cortar fronteras entre ella y yo, escribirle ha sido el remedio a nuestra distancia, el medio que no existe entre su cuerpo y el mío, la flor que le doy cada día y el beso con el que me despido por las noches.
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