¡Para mi Ángel!

23 de Marzo, 2008

¡Los ángeles no existen! Esa afirmación la mantuve durante gran parte de mi juventud y hasta casi algunos años atrás. Mientras mi convicción me mantenía con esa visión antojadiza del mundo, fuerzas extrañas y advenadizas se encargaron de crear condiciones para que esa visión insertada en mi mente durante mi primera infancia, terminara por desmoronarse por completo cuan otrora Muro de Berlín. Sí. Un día, siendo ya adulto, cansado y somnoliento, mal humorado y ansioso de llegar a casa, subí al único bus que me llevaría a destino. En medio de un montón de gentes mal humoradas y casadas al igual que yo, me hice de ánimo para soportar una hora de pie junto a personas de todo tipo, soportando mal olor, conversaciones tontas y viendo rostros amargados y fatigados al igual que el mío, tal como lo veía en el reflejo del vidrio de la ventana que tenía en frente. No sé cuanto rato estuve así, rumiando mi mal humor totalmente tenso y casado. De pronto alguien jaló de mi chaqueta y me volví para ver. Sorpresa me causó una joven que me sonreía amablemente y con su gesto, de pie al lado de su asiento, me lo ofrecía. Yo le dije que no se preocupara pero la joven sin dejar de sonreír insistió asegurándome que bajaba en el próximo paradero. Al enfrentarme a este suceso me dispuse a obedecerle. Una vez sentado, la joven quedose de pie a mi lado. Sentí como que me cuidaba de miradas curiosas y de toda suerte de comentarios. Luego, como algo deseado por mí de manera muy secreta y que era revelado solamente a ella, sentí su mano que se apoyaba en mi hombro y su voz llegaba a mis oídos como algo suave, melodioso y grato. “Que le vaya bien”, me dijo, y mirándome con sus grandes ojos oscuros y su leve sonrisa, desapareció por entre los demás pasajero.
Desde ese día no la he olvidado y cuando tomo el mismo recorrido recorro todos los rostros para ver si la encuentro. Ya de eso van casi ocho años y recuerdo ese momento con mucho claridad y siento que un “ángel” ese día me tocó para hacerme entender que lo hermoso está en toda la vida, tan solo es importante saber ver, saber descubrir partes de una verdad infinita, esa verdad que nos hace la vida más llevadera y nos entrega más sentido de vivir. Ese ángel me tocó con su energía y cuando caigo de nuevo en mis depresiones, he ahí el milagro, esa experiencia viene fresca y clara, fresca como Agua de vida en medio de la aridéz de mi vida y también Clara como la copa de Cristal que no se empaña y de la cual hemos de beber todo lo bueno y hermoso que queremos dar. Sé capaz de descubrir a tu ángel, sé que lo tienes, todos lo tenemos, sé capaz de ver con el Corazón más que con los propios ojos, que sea el amor el sentido de tu visión, y el Amor la fuerza inspiradora.

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1 comentario sobre “¡Para mi Ángel!”

  1. juan Says:

    hola , es cierto lo angeles axisten, siempren llenan tu alma y tu ser , con esa mirada unica, con esa mirada , que no es mas que la ternura misma y el amor en forma de dos pupilas y para rematar esa sonrisa sincera que llega colmar - aunque sea por istantes- a tu ser de plenitud que solo da el mismo amor

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